Artículos en Psicólogo Escolar

 

 

 

 

 

MOJAR LA CAMA

 

 

 www.AutoRueda.com

 
PsicologoEscolar.COM ORIENTACIONES EDUCAN2

 

La enuresis es un término que describe la presencia de micciones habitualmente nocturnas, involuntarias e inconscientes, que acontecen sin que halla lesión del aparato urinario y persisten o reaparecen más o menos a partir de los cinco años. No pudiéndose calificar como síntoma antes de esa edad.

Durante mucho tiempo se pensó que los niños carecían de sexualidad y las manifestaciones de carácter erótico en edad temprana eran consideradas como perversiones. Gracias a la teoría psicoanalítica hoy sabemos que la sexualidad humana no es patrimonio exclusivo de la edad adulta, si bien es en la pubertad cuando todas las zonas erógenas se subordinan a la primacía de los genitales y el instinto sexual se pone al servicio de la función reproductora. La sexualidad infantil, que no sólo acontece en la infancia sino también en la edad adulta, tiene las siguientes características: se origina apoyada en alguna de las funciones fisiológicas de más importancia vital, es autoerótica y su fin sexual se halla bajo el dominio de una zona erógena. Cualquier parte del cuerpo puede constituirse en zona erógena, aunque existen determinadas áreas como la boca, el ano o los genitales, que son especialmente sensibles. El hecho de que la sexualidad humana se divida en dos fases, con un primer florecimiento entre los dos y los cinco años  seguido por una fase de latencia, donde la actividad erótica parece haberse extinguido por completo hasta la llegada de la pubertad, es determinante en la génesis de posibles trastornos posteriores.

La sexualidad humana, a diferencia de la animal está reglada, es decir, es por la prohibición del incesto que el hombre ingresa en lo humano. La primera elección de objeto son siempre las figuras paternas, a las que el niño, por imposición cultural tendrá que aprender a renunciar. La enuresis es en realidad una forma infantil de erotismo.

La cuestión de la procreación es algo que a los niños interesa desde épocas bien tempranas, todos quieren saber de dónde vino ese hermanito que amenaza con arrebatarles la exclusividad en el amor de los padres, y generalmente las teorías que construyen en busca de una explicación a este interrogante suelen ser mucho más acertadas de lo que el adulto en principio piensa, de manera que la fábula de la cigüeña les suele parecer, aunque no lo digan, bastante poco creíble. El erotismo uretral está muy relacionado con el genital, pues hay una fase en el desarrollo psicosexual del niño, donde las diferencias sexuales se piensan en relación con la micción. En esta época los niños muestran un especial interés por observar a otras personas realizar las funciones excrementicias. El miembro viril posee dos funciones; está encargado de evacuar la orina y de realizar el acto sexual, que satisface las necesidades de la libido genital. El niño cree reunir ambas funciones y según sus teorías, los bebes se producen al orinar el hombre en el vientre de la mujer. El aparato urinario aparece aquí  en lugar del aparato genital aún no desarrollado. Por su propia inmadurez orgánica los niños no pueden eyacular, situación que fantasean, pero en su lugar orinan. La persistencia y el retorno de la enuresis es el síntoma de elección para quien no puede permitirse la masturbación. La micción se convierte así en una descarga sexual de un tiempo impropio a su edad.  La enuresis es un síntoma que mantiene al niño en la confusión y en el temor permanente a sus propios impulsos. El niño que sufre este trastorno, presenta a menudo alteraciones en el lenguaje, como tartamudez o dislexia y dificultades en el aprendizaje. Entre el apremio del instinto sexual y su repulsa surge el síntoma. La sexualidad humana se desarrolla en el habla por lo que la enfermedad, que algo tendrá que ver con la sexualidad, habla y es necesaria la asistencia de un profesional que sepa escucharlo.