GÉNERO: CONDICIÓN BIOLÓGICA O CONSTRUCCIÓN SOCIAL  

 

 

 
 

ARTÍCULO DE JENNY MARITZA REYES ICO

jennyreyes05@yahoo.com

 

Cuando estudiamos sobre  género, bien puede ser que nos dirijamos  a nuestras clases de biología, donde nos decían que: Género es la clase, especie o tipo a la que pertenecen las personas o las cosas, como género masculino y femenino. A si  género es la forma como se aprende a ser mujer y a ser hombre en cada cultura y ciclo determinado influido por las representaciones, dogmas y formas de tipo religioso, político, económico, psicológico, cultural y de clase social. Esto es, es una fusión de ideas y valoraciones sociales sobre la masculinidad y feminidad. Resulta imprescindible no sustituir sexo por género, pues el sexo es biológico y el género es una construcción social y simbólica.

 

Desde una perspectiva psicológica, según (Anthony Giddens, 1998) la identidad de género se construye a partir de tres procesos básicos:

1) La concesión de género: se realiza en el momento en que nace la niña o niño a partir de la apariencia externa de sus genitales.

2) La identificación de género: es adquirida por el pequeño a una edad en la que aparece el lenguaje y es anterior a su conocimiento de la diferencia anatómica.

c) El papel de género: Se construye con el conjunto de normas que dicta la sociedad y la cultura que definen o asignan actitudes y conductas en torno a lo femenino y masculino, adecuada para hombres y mujeres.

Dado lo anterior se desglosa que para que la persona edifique el perfil de su identidad psicosexual se requieren tres especificaciones: el sexo biológico, el género y el tipo de sexualidad con relación al objeto amoroso. Aquí se fija su orientación sexual dependiendo de a quién considere como su objeto  a seguir, a padre o madre.

Por lo tanto, esta  identificación se entiende como el esclarecimiento que los seres humanos hacen de si mismos de una forma consciente. Para esta construcción influyen los atributos asignados desde el género, la raza, la clase social, las familias, religiones, edad y grupos de interés.

¿Por qué la perspectiva de género?

 

Se discute de género para designar los conjuntos de percepciones históricos y culturales de lo femenino y lo masculino, mientras que la palabra sexo se refiere exclusivamente a las diferencias biológicas entre mujeres y hombres.

Por consiguiente género hace referencia a la construcción  social del hecho de ser mujer u hombre, la interrelación entre ambos sexos y las diferentes relaciones de poder o respeto existentes entre ellos. Los estudios de género, por lo tanto, no se reseñan únicamente a las mujeres, sino que también deberían abordar la masculinidad de los hombres.

Una de las maneras de concebir a la masculinidad y a la feminidad es  la  percepción en una serie de rasgos de personalidad. Durante muchos años se consideró a la masculinidad y a la feminidad como un único espacio, con dos extremos, que hacía posible clasificar a una persona en un acordado punto de ese continuo. Es decir, ésta podía ser en mayor o menor grado masculina o femenina, pero nunca las dos cosas a la vez así mismo, los roles sexuales están rígidamente ligados al sexo biológico, de manera que el ser masculino o femenino dependía básicamente de ser hombre o mujer.  Sin embargo, este juicio empezó a ser discutido, surgiendo un nuevo concepto de la masculinidad y feminidad como dos dimensiones independientes. Según (Kelly y Worell, 1977).  Como consecuencia de esta nueva concepción brotó el concepto de "Andrógina" para designar a aquellas personas que presentan en igual medida rasgos masculinos y femeninos. En este nuevo concepto, la masculinidad y la feminidad representan unos modelos bidimensionales independientes; dos conjuntos de habilidades y competencias interpersonales que los individuos independientemente de su sexo usa para relacionarse  como una construcción históricamente  y estructuralmente dinámica a través de las cuales los individuos generan sus comportamientos extendiéndose en contextos sociales y culturales.

De allí surge la necesidad de empezar a mirar el papel en la construcción de las relaciones de poder entre los géneros y en la sociedad en general, como una de las formas para superar las dificultades encontradas en el camino hacia la equidad de género, entendida ésta como una propuesta de construcción de ciudadanía, de vigencia de derechos humanos.

 Lo que se intenta, desde esta línea de discusión, es indagar cómo se construye dominio entre hombres y  mujeres ya que se da   como producto de la política feminista de movimientos de mujeres donde se abre entonces un perfil de investigaciones que busca entender la construcción de las identidades de género más allá de la división hombre como dominador y  mujer sujeta a exclusión y discriminación,

Por lo tanto ahora se exige que las políticas públicas en general y la política social, específicamente en  educación superior, se enfoquen al reconocimiento de derechos, visibilidad y participación de las mujeres y nos lleva a la necesidad de integrar los principios de solidaridad y eficiencia como ejes  de las políticas públicas, pero no sólo para el ejercicio del gobierno, sino también para la interacción en la esfera privada de la relación familiar, como sería el trabajo doméstico distribuido entre todas las personas que integran la familia y en la relación de pareja con la atención y educación, pero también el reconocimiento de derechos sexuales y reproductivos, el derecho a la salud y atención de calidad, derecho a la educación y al trabajo equitativo.