EL BACHILLERATO: ESTRUCTURA Y OBJETIVOS   

 

 

 

 
 

 El artículo 25 de la LOGSE establece que "el Bachillerato proporcionará a los alumnos una madurez intelectual y humana, así como los conocimientos y habilidades que les permitan desempeñar sus funciones sociales con responsabilidad y competencia. Asimismo, les capacitará para acceder a la Formación Profesional de grado superior y a los estudios universitarios".

             El artículo 27 señala que "Las materias comunes del Bachillerato contribuirán a la formación general del alumnado", mientras "las materias propias de cada modalidad de Bachillerato y las materias optativas le proporcionarán una formación más especializada, preparándole y orientándole hacia estudios superiores o hacia la actividad profesional".

             El artículo 26 expone las capacidades que el Bachillerato ha de contribuir a desarrollar en los alumnos:

            a) Dominar la lengua castellana y la lengua oficial propia de la Comunidad Autónoma.

            b) Expresarse con fluidez y corrección en una lengua extranjera.

            c) Analizar y valorar críticamente las realidades del mundo contemporáneo y los antecedentes y factores que influyen en él.

            d) Comprender los elementos fundamentales de la investigación y del método científico.

            e) Consolidar una madurez personal, social y moral que les permita actuar de forma responsable y autónoma.

            f) Participar de forma solidaria en el desarrollo y mejora de su entorno social.

            g) Dominar los conocimientos científicos y tecnológicos fundamentales y las habilidades básicas propias de la Modalidad escogida.

            h) Desarrollar la sensibilidad artística y literaria como fuente de formación y enriquecimiento cultural.

            i) Utilizar la educación física y el deporte para favorecer el desarrollo personal. 

            El Bachillerato debe cumplir con una triple finalidad educativa:

            1- Formación general: El Bachillerato ha de favorecer una mayor madurez personal en quienes lo cursan, en su capacidad general y también en las capacidades específicas que se corresponden con los ámbitos culturales de cada modalidad.

            2- Orientación: El Bachillerato ha de contribuir a perfilar y desarrollar proyectos formativos en los alumnos, que se concretarán en posteriores estudios y en la vida activa.

            3- Propedéutica o preparatoria: El Bachillerato debe asegurar las bases para esos estudios superiores, tanto universitarios como de formación profesional.

            La unidad del Bachillerato queda reflejada en sus objetivos educativos, que son comunes a todas las modalidades, en las materias comunes que todos los alumnos han de cursar y en el propio título de Bachiller, que será único. El Bachillerato establecido en la Ley, sin embargo, se caracteriza también por su diversidad, que se concreta principalmente en sus diferentes modalidades y en las materias optativas que lo componen, que permiten configurar diferentes itinerarios formativos. Tales itinerarios, a su vez, facilitarán el acceso a estudios superiores y la transición a la vida activa. El principio de unidad del Bachillerato se equilibra, por tanto, con un principio de diversidad y especialización en alguno de los grandes ámbitos del saber, de la cultura y de la profesionalización.

            Las modalidades se organizan en relación con los grandes ámbitos del saber y con las carreras universitarias y ciclos formativos profesionales de nivel superior, que pueden cursarse después del Bachillerato.

            Los objetivos educativos de las enseñanzas mínimas fijadas en el Real Decreto 1178/1992 están formulados por materias, en términos de capacidades que se espera que los alumnos alcancen mediante las correspondientes enseñanzas y que, a su vez, se relacionan con las capacidades de carácter más general recogidas en la LOGSE y que el Bachillerato ha de contribuir a desarrollar.

            Para cada materia se establecen aquellos contenidos que son indispensables para alcanzar las capacidades propuestas como objetivos. Tales contenidos son de diferente naturaleza. Algunos se refieren a conceptos, a conocimientos de hechos y de principios; otros, a procedimientos, o modos de saber hacer en la correspondiente disciplina; los hay, en fin, consistentes en actitudes relacionadas con valores y pautas de acción.

            Los criterios de evaluación, que constan de un enunciado y una breve explicación del mismo, establecen el tipo y grado de aprendizaje que se espera que alcancen los alumnos en relación con las capacidades indicadas en los objetivos de la materia. Su nivel de cumplimiento ha de ser medido en el contexto de los objetivos educativos, con flexibilidad y no de forma mecánica. Tales criterios de evaluación, por otra parte, han de servir al profesorado para evaluar no sólo los aprendizajes de los alumnos, sino todo el proceso de enseñanza y aprendizaje en el grupo de alumnos.

            En el establecimiento de las enseñanzas mínimas del currículo de Bachillerato adquieren una gran relevancia los elementos metodológicos y epistemológicos propios de las disciplinas que configuran las materias. Esta relevancia, por otra parte, se corresponde con el tipo de pensamiento y nivel de capacidad de los alumnos que, al comenzar estos estudios, han adquirido, en cierto grado, el pensamiento abstracto formal, pero todavía no lo han consolidado y deben alcanzar su pleno desarrollo en él. El Bachillerato ha de contribuir a ello, así como a la consolidación y desarrollo de otras capacidades sociales y personales.

            La especialización disciplinar, por otra parte, ha de ir acompañada de un enfoque genuinamente pedagógico, que atienda a la didáctica de cada una de las disciplinas. Como principio general, hay que resaltar que la metodología educativa en el Bachillerato ha de facilitar el trabajo autónomo del alumno, potenciar las técnicas de indagación e investigación, y las aplicaciones y transferencias de lo aprendido a la vida real.

            En un momento en que las diferencias personales en capacidades específicas, motivación e intereses suelen estar bastante definidas, las enseñanzas del Bachillerato han de permitir que los alumnos cursen sus estudios de acuerdo con sus preferencias gracias a la elección de una modalidad concreta y de unas determinadas materias optativas. Ello les permite emprender itinerarios educativos personalizados, acordes con sus aptitudes, motivación e intereses. Son enseñanzas, por tanto, que han de contribuir a orientar a los alumnos en un determinado camino educativo, y también profesional, resultando interesantes y valiosas tanto para alumnos altamente motivados y orientados por un claro proyecto de estudios superiores, universitarios o profesionales, cuanto para aquellos otros, jóvenes o adultos, que deseen cursar el Bachillerato como forma básica de acceso a un nivel cultural más alto. 

            El Bachillerato forma parte de la Educación Secundaria y comprenderá dos cursos académicos, que se cursarán normalmente a partir de los dieciséis años de edad de los alumnos, y se organizará en modalidades.

            El Bachillerato tendrá como finalidad la formación general de los alumnos, así como su orientación y preparación para estudios superiores, tanto universitarios como de formación profesional específica, y para la vida activa.

            Podrán acceder a los estudios de Bachillerato los alumnos que estén en posesión del título de Graduado en Educación Secundaria. También podrán hacerlo los alumnos en alguno de estos supuestos:

            a) Haber superado los estudios del primer ciclo del Programa experimental.

            b) Haber obtenido el título de Técnico auxiliar de la Formación Profesional de primer grado.

            c) Haber aprobado el segundo curso de Bachillerato Unificado y Polivalente.

            d) Haber terminado los cursos comunes de los estudios de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos.

            Asímismo, podrán acceder directamente a las modalidades que se determinen los alumnos que hayan obtenido el título de Técnico tras cursar la Formación Profesional Específica de grado medio.       

            El Bachillerato se desarrollará en las siguientes modalidades:

            a) Artes.

            b) Ciencias de la Naturaleza y de la Salud.

            c) Humanidades y Ciencias Sociales.

            d) Tecnología.

            Las distintas modalidades del Bachillerato atenderán a la triple finalidad formativa, orientadora y preparatoria en relación con los correspondientes ámbitos del saber, la cultura y la profesionalización, que definen cada modalidad.

            Las distintas modalidades del Bachillerato asegurarán, asimismo, una formación básica de carácter profesional y una madurez personal que facilite la transición de los alumnos a la vida activa.

            Las enseñanzas del Bachillerato se organizarán por materias, que serán de tres clases: materias comunes, obligatorias para todos los alumnos; materias propias de cada modalidad; y materias optativas.

            La educación moral y cívica, la educación para la paz, para la salud, para la igualdad de derechos entre los sexos, la educación ambiental, la educación sexual, la educación del consumidor y la educación vial estarán presentes en las enseñanzas del Bachillerato en las distintas materias en cada caso pertinentes.

            Son materias comunes del Bachillerato:

            En primer curso:

            - Educación Física.

            - Filosofía.

            - Lengua castellana, lengua oficial propia de la correspondiente Comunidad Autónoma y Literatura.

            - Lengua Extranjera I.

            En segundo curso:

            - Historia.

            - Lengua castellana, lengua oficial propia de la correspondiente Comunidad Autónoma y Literatura II.

            - Lengua extranjera II.

            Son materias propias de la Modalidad de Artes:

            En primer curso:

            - Dibujo Artístico I.

            - Dibujo Técnico.

            - Volumen.

            En segundo curso:

            - Dibujo Artístico II.

            - Historia del Arte.

            - Imagen.

            - Fundamentos de Diseño.

            - Técnicas de Expresión Gráfico-Plástica.

            Son materias propias de la Modalidad de Ciencias de la Naturaleza y de la Salud:

            - Biología y Geología.

            - Física y Química.

            - Matemáticas I.

            En segundo curso:

            - Biología.

            - Ciencias de la Tierra y  del Medio ambiente.

            - Dibujo Técnico.

            - Física.

            - Matemáticas II.

            - Química.

            Son materias propias de la Modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales:

            En primer curso:

            - Economía.

            - Griego.

            - Historia del Mundo Contemporáneo.

            - Latín I.

            - Matemáticas aplicadas a las Ciencias Sociales I.

            En segundo curso:

            - Economía y Organización de Empresas.

            - Geografía.

            - Historia del Arte.

            - Historia de la Filosofía.

            - Latín II.

            - Matemáticas aplicadas a las Ciencias Sociales II.

            Son materias propias de la Modalidad de Tecnología:

            En primer curso:

            - Física y Química.

            - Matemáticas I.

            - Tecnología Industrial I.

            En segundo curso:

            - Dibujo Técnico.

            - Electrotecnia.

            - Física.

            - Matemáticas II.

            - Mecánica.

            - Tecnología Industrial II. 

            Los alumnos han de cursar en primer curso cuatro materias comunes, tres materias propias de la modalidad elegida y una materia optativa. En segundo curso, han de cursar tres materias comunes, tres materias propias de la modalidad elegida y dos materias optativas. Excepcionalmente, con carácter voluntario, y siempre que la organización docente lo permita, podrán cursar una materia más en cada año.

            Los centros programarán las materias optativas de Bachillerato de acuerdo con las demandas de los alumnos y teniendo en cuenta la plantilla de profesorado.

            Siempre que la organización académica lo permita, los alumnos podrán elegir como optativas materias propias de cualquier modalidad que se imparta en el centro.

            Con objeto de que los alumnos puedan cursarlas como materias optativas, los centros programarán, en grupos y en horario diferenciados, aquellas materias propias de modalidad que no habiendo sido elegida como tales dentro de la misma, sean necesarias, en su caso, para la prueba de acceso a la Universidad.

            Los centros asimismo ofertarán aquellas materias optativas que sean necesarias para acceder a los ciclos de Formación Profesional de grado superior impartidos en el propio centro, de acuerdo con lo que oportunamente disponga el currículo del título profesional correspondiente.

            La Religión Católica será materia de oferta obligatoria para los Centros que, asímismo, organizarán actividades de estudio orientadas por un profesor. Al comenzar el Bachillerato, los padres o tutores de los alumnos, o estos mismos si son mayores de edad, manifestarán a la Dirección del Centro la elección de una de las opciones citadas, sin perjuicio de que la decisión pueda modificarse en el comienzo de cada curso escolar.

            La determinación del currículo de la Religión Católica corresponderá a la jerarquía eclesiástica.

            La evaluación de las enseñanzas de la Religión Católica se realizará de forma similar a la de las otras materias, si bien, dado el carácter voluntario que tales enseñanzas tienen para los alumnos, las correspondientes calificaciones no serán tenidas en cuenta en las convocatorias que, dentro del sistema educativo y a los efectos del mismo, realicen las Administraciones Públicas y en las cuales deban entrar en concurrencia los expedientes académicos de los alumnos.

             Para pasar del primer curso al segundo del Bachillerato será preciso que los alumnos hayan sido evaluados positivamente en las materias cursadas. Sin embargo, promocionarán, desde el primer curso al segundo, aquellos alumnos que hayan sido evaluados negativamente en una o dos materias. Los alumnos que pasen a segundo curso en estas condiciones deberán recibir enseñanzas de refuerzo en las materias pendientes de primer curso y deberán ser evaluados positivamente en estas materias para poder recibir el título de Bachiller.

            Los alumnos que no promocionen a segundo curso por haber tenido una evaluación negativa en más de dos materias deberán cursar de nuevo todas las materias de primero.

            Los alumnos que al término del segundo curso tuvieran pendientes de evaluación positiva más de tres materias deberán repetir el curso en su totalidad. A efectos de esta disposición se considerará una sola materia aquella que se curse con la misma denominación en los dos años del Bachillerato.

            La permanencia en el Bachillerato en régimen escolarizado será de cuatro años, como máximo.                                                            

            En virtud de lo establecido en el artículo 29 de la LOGSE, los alumnos que cursen satisfactoriamente el Bachillerato en cualquiera de sus modalidades recibirán el título de Bachiller. Para obtener este título será necesaria  la evaluación positiva en todas las materias.

            El título de Bachiller facultará para acceder a la formación profesional de grado superior y a los estudios universitarios. En este último caso será necesaria la superación de una prueba de acceso que, junto a las calificaciones obtenidas en el Bachillerato, valorará, con carácter objetivo, la madurez académica de los alumnos y los conocimientos adquiridos en él.

            Dicho título facultará asimismo para acceder a los grados y estudios superiores de enseñanzas artísticas, previa superación de la correspondiente prueba.