Artículos sobre Evaluación Psicopedagógica: EVALUACIÓN DEL CONTEXTO FAMILIAR  

 

 

 

 
 

 A la hora de entrevistar a la familia es importante tener en cuenta una serie de aspectos para valorar el contexto familiar del alumno.

A continuación se exponen una relación de dichos aspectos. Lógicamente, será necesario realizar una selección previa de aquellos temas a tratar con cada familia en particular, pues algunos de ellos no resultarían pertinentes para el caso concreto que nos interese.

En primer lugar, recabaremos datos sobre el alumno en el contexto de su familia (autonomía, salud, hábitos de estudio...), pasando a continuación a investigar aspectos familiares y sociales que pudieran favorecer o entorpecer el desarrollo del niño.

De entre los datos del alumno en su contexto familiar podemos comenzar analizando el grado de autonomía del niño: Valoraremos su nivel de autonomía en actividades de autocuidado personal (aseo, vestido, comida, control de esfínteres), cuidado de sus pertenencias y colaboración en las tareas del hogar; nos interesaremos igualmente por su autonomía en los desplazamientos dentro y fuera de casa, así como su desenvolvimiento en su localidad o en su barrio; en función de su edad, también podemos valorar su grado de autonomía a la hora de organizar su vida cotidiana o tomar decisiones.

Debemos también conocer su nivel de salud: Aspectos importantes serán la alimentación y el sueño, así como si presenta alguna enfermedad y qué tratamiento o medicación necesita, y si ésta produce o no algún efecto secundario.

El Ocio y Tiempo Libre deben ser también ámbitos de evaluación: Juegos y actividades de ocio que realiza tanto en casa como con sus amigos; tiempo dedicado a ver la televisión, los videojuegos, la lectura, los deportes y otras aficiones; si prefiere actividades grupales o por el contrario se entretiene sólo; cómo se desarrolla un día de colegio y un fin de semana.

En cuanto a las relaciones sociales debemos centrarnos en su actitud y relación con los miembros de su familia, con otros niños y con adultos conocidos y desconocidos; grupos con los que se relaciona y grado de integración en ellos.

Nos interesa también conocer su actitud ante los estudios y qué hábitos de estudio manifiesta: qué actitud muestra ante las tareas escolares y si necesita ayuda o es capaz de realizarlas sólo; en cuanto a los hábitos de estudio nos informaremos del horario de estudio así como de las estrategias, materiales y recursos que utiliza para estudiar.

Para conocer aquellos aspectos familiares que pueden favorecer o entorpecer el desarrollo del niño, analizaremos los siguientes factores:

- Estructura familiar: Componentes y actividades del núcleo familiar y de la familia extensa.

- Relaciones familiares: Análisis de la estructura de autoridad, normas, límites, premios y castigos; comunicación y resolución de conflictos.

- Ayuda en el proceso de enseñanza-aprendizaje: Actitud familiar ante los resultados escolares;   grado de ayuda en las tareas escolares; condiciones ambientales y recursos para el estudio.

- Estructura de valores familiares: Hábitos de salud; actitud ante el consumo; reparto de tareas en función del género; valoración de los estudios y de las distintas capacidades (habilidades sociales, inteligencia emocional...); participación en la vida comunitaria; valores éticos y religiosos.

- Relación cotidiana y actividades de ocio: Valoración del ocio, tiempo libre y actividades deportivas; normas y límites en relación a la televisión, el ordenador y los videojuegos; actividades compartidas; rutina habitual en días de trabajo y en festivos.

- Relación familia-escuela: Participación en las actividades conjuntas (fiestas, reuniones de clase); asistencia a reuniones de tutoría; relación con el profesorado.