APRENDER A DIALOGAR

 

 
 

 

AUTORA ROSA CHÁVEZ CÁRDENAS
E-MAIL rosamchavez@hotmail.com

 

APRENDER A DIALOGAR

Rosa Chávez Cárdenas

 

Si pudiéramos enumerar las causas de las crisis familiares, laborales y en los gobiernos la primera es la falta de comunicación. En la actualidad son pocas las comunidades que viven incomunicadas, sin embargo es en los lugares donde se concentra la mayor cantidad de personas que se vive en estado de aislamiento y de incomunicación. A pesar de que contamos con una infinidad de medios a nuestro alcance, incluso ara los que presentan una discapacidad auditiva, visual o del lenguaje pueden paliar sus deficiencias, nos falta aprender a dialogar.

 

Los mexicanos somos buenos para gritar, vociferar, monologar, criticar, pero no para dialogar. Esta incapacidad para dialogar es casi congénita y es la responsable de los trastornos psico-emocionales. El modelo de comunicación se aprende de los padres, en el sistema escolar y en el grupo social.  La capacidad de no ceder a la razón para salirse con la suya,  es rápidamente aprendida por  los niños,  por eso  se vuelven intolerantes. En muchos casos para los padres, dialogar con sus hijos  es  sinónimo de pérdida de poder, por lo que para no perderlo mantienen distancia.

 

El prejuicio es un factor que afecta la comunicación,  un rechazo a la realidad,  juicios de valor que nacen de ideologías dominantes, de esta manera la sociedad nos ofrece una concepción del mundo que no se basa en experiencias propias sino aceptando los juicios reinantes y donde todos presionan para que estos se mantengan, desgraciadamente este actuar lleva a la incomunicación.

 

El inconsciente colectivo que como personas compartimos desde el nacimiento está lleno de ideologías y normas que como miembros de una sociedad sirven para estructurar una imagen ideal de lo que se supone que debe ser.  Los dobles mensajes, son modelos que a diarios observan los niños que  les causan una gran confusión de lo que observan entre el decir y el actuar. Un ejemplo de doble mensaje es el lenguaje verbal y el no verbal. En varias ocasiones en mi consulta los niños están entretenidos con los juguetes; cuando escuchan llorar a su mamá inmediatamente se acercan angustiados y le preguntan “¿mami que te pasa, estas triste?” la respuesta inmediata es. - ¡no tengo nada¡ y fingen una sonrisa.  Ante esta escena el niño se queda confundido, si pensamos por el – llorar es sinónimo de tristeza, y mi mamá dice que no está triste, entonces ¿que pasa?, no entiendo. Mi  petición  es que le responda: - si, estoy triste, pero no te preocupes cuando termine de platicar me voy a sentir mejor, vete a jugar. Otro ejemplo son los valores de honestidad y justicia a los que se contrapone la obtención de éxito sumamente preciada por la sociedad que apoya y fomenta la falta de coherencia, la corrupción es el peor de los dobles mensajes. “En el rico es diversión en el pobre es borrachera”

 

La comunicación que se da en general entre el grupo de amigos mantiene una atmósfera de cordialidad ligera, la aceptan como si estuvieran comunicándose realmente, sin embargo hay muchas cosas que no se comunican a la pareja o a los padres, con frecuencia me doy cuenta que la esposa no sabe el salario que gana su esposo, quienes son sus amistades o peor aún si disfruta las relaciones intimas. Es interesante observar en las reuniones sociales como se entretienen hablando de política,  fut bol o un tema muy socorrido que raya en la falta de respeto hacia  la vida de los artistas, para distraernos de dialogar de la intimidad y de los sentimientos.  La carencia de dialogo intimo ha fomentado que los medios de comunicación se enriquezcan con la venta de rumores de figuras públicas

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En relación a la comunicación dentro de la familia los miembros aceptan los roles que les asignan sin poder escapar de ellos  apodos como: el mudo, el corajudo, la simpática, el flojo, el educado, el cochino, el lento, el tonto, el inteligente, el broncudo, entre muchos más. Salvo que se produzca un fuerte conflicto que los lleve a terapia,  o generalmente continúan  en conflicto permanente. En nuestra cultura confundimos el estar juntos con el  disfrutar estar juntos, vivimos en modelos de familias cerradas y “fusionadas” en las que es obligatorio estar en presencia más no en esencia. En las reuniones familiares los integrantes se comunican de manera deficiente  frecuentemente salen los resentimientos que han venido acumulando,  generalmente muestran  incapacidad  para dialogar y carecen de herramientas para solucionar los conflictos.

 

Hacia donde nos lleva la falta de una buena comunicación. A la búsqueda permanente de sustitutos que sirven como medios de expresión, satisfactores inmediatos como:

El consumismo donde las modas se contagian más que las infecciones

El erotismo, sustituye al placer con la pareja a través de productos impuestos como el internet,  los videos, los estimulantes, la prostitución, la pornografía.

La teleadicción, el aparato elige que ver

Los trastornos Obsesivos Compulsivos: la limpieza, la adicción al trabajo, el comportamiento anoréxico-bulímico, los juegos de azar, y el abuso al consumo de sustancias.

El fanatismo a los cursos grupales en los que en un fin de semana se resuelven todos los conflictos, a las sectas y a cuanta ideología esotérica nos venden.

La Depresión. La falta de comunicación clara y directa es uno de los factores más importantes en los trastornos del estado de ánimo.

 

Recomendaciones

  • Aprender a comunicarnos con nosotros mismos para comunicarte socialmente, es importante cambiar el dialogo interno por uno más optimista y creativo.
  • Aprender de los errores y felicitarnos por los logros
  • No interpretar, ni leerle la mente al otro, generalmente lo que interpretamos son nuestras proyecciones.
  • Poner sobre la mesa las reglas familiares de manera que todos las comprendan, así como las sanciones o castigos por no cumplirlas.
  • Ponernos en los zapatos del otro, la empatía es la capacidad de intercambiar ideas, sentimientos y confianza hacia los demás.
  • Fomentar la curiosidad, disfrutar la sensación de descubrir cosas,  permitir que los niños corran el riesgo con la confianza que cuentan con redes de apoyo.
  • La comunicación así como las relaciones sociales no son necesarias son indispensables.

 

Rosa Chávez Cárdenas

Psicóloga, Homeópata, terapeuta fam.

Escritora del libro “Los padres malabaristas”

Tel. 33.36318312-36323166

Guadalajara, Jalisco. México

rosamchavez@hotmail.com