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1- ¿Cómo se
comporta un niño hiperactivo?
Las
características del comportamiento del niño hiperactivo o niño
con
TDA-H
son las siguientes:
1-
Falta de atención: El
niño hiperactivo casi nunca termina las tareas que empieza pues
se distrae con cualquier cosa. Además comete muchos errores en
las actividades, por lo que llega a evitarlas. En su vida diaria
pierde cosas constantemente. Cuando se le habla parece que no
escucha
2-
Hiperactividad: Con
frecuencia se dice que el niño hiperactivo es como si tuviera un
motor interior. En clase se levanta constantemente y no para de
hablar. Más adelante, el niño aprende a controlarse y realiza
movimientos más finos (golpear los dedos o el lápiz contra la
mesa, tocarse la cara, sentarse sobre uno y otro pié, etc.)
3-
Impulsividad: Al niño
hiperactivo le resulta muy difícil respetar el turno por lo que
tiende a saltarse la fila que guardan sus compañeros en el
colegio. Asimismo interrumpe a otros cuando están hablando o
jugando, y responde antes de que el profesor haya terminado de
preguntar.
Estas características le pueden
provocar al niño dificultades en los aprendizajes, que pueden
desembocar en fracaso escolar. Así, el niño con déficit de
atención puede presentar dificultad en las siguientes áreas:
-Dificultades
en la lectoescritura: Cometen numerosos errores en la
lectura mecánica (omisiones, sustituciones, inversiones, etc.)
con lo que no llegan a entender lo que leen. Al escribir, dadas
las dificultades de los hiperactivos en actividades de
psicomotricidad fina, presentan una mala letra; además, la falta
de atención se traduce también en numerosos errores.
-Dificultades
en el cálculo: Sobre todo cuando las operaciones son más
complicadas (por ejemplo, cuando tiene que manejarse con las
llevadas).
-Dificultades
con los problemas matemáticos: En muchos casos, el niño
puede leer tan rápido el problema que no llega a entenderlo.
2-¿Cómo son
emocionalmente los niños hiperactivos?
De entrada, los
niños hiperactivos parecen más inmaduros que los niños de su
clase. Es decir se comportan como lo haría un niño más pequeño,
suelen ser inestables y cambian frecuentemente de humor. Sus
características emocionales son las siguientes:
-
Baja autoestima: Las
dificultades de estos niños suelen provocar en los adultos
continuos mensajes negativos hacia ellos, por lo que su
autoconcepto suele ser muy negativo. Como consecuencia de ello y
para proteger su ego, el niño hiperactivo tiende a culpar a
otros de sus propios errores. Por otro lado, esta baja
autoestima se traduce en un peor comportamiento, lo que provoca
nuevas actitudes negativas y de rechazo de los adultos y los
propios compañeros, con el deterioro consiguiente de su propia
autoestima.
-
Síntomas depresivos: Los
problemas de autoestima pueden provocar sentimientos depresivos,
aunque también pueda darse el efecto contrario, el de la
euforia, que puede ser un intento de compensar e intentar huir
de una realidad tan difícil.
-
Dificultades de interacción
social: Los niños hiperactivos suelen llevarse mal con sus
compañeros. Además de carecer de ciertas habilidades sociales,
sus relaciones se basan muchas veces en la satisfacción
inmediata, lo que les produce problemas con los compañeros al no
tener en cuenta las acciones de su conducta.
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