PREVENCIÓN DEL CONSUMO DE DROGAS DESDE LA FAMILIA  

 

 
 

 

Una droga es toda sustancia que afecta al cerebro y cambia nuestro comportamiento, y que además de producir daños al organismo, la persona y la sociedad, nos hace depender de ella, a veces llegando a tener que tomar dosis más altas.

 

 

Por eso el alcohol y el tabaco, aunque sean legales, son auténticas drogas, y causan mucho más daño que todas las demás drogas ilegales juntas. Estos datos lo demuestran: todas las drogas ilegales causan alrededor de 500 muertes al año, mientras que mueren cada año 12.000 personas por beber alcohol y 46.000 por fumar tabaco.

 

Además, cada vez se va adelantando la edad de inicio en el consumo de estas drogas: los adolescentes comienzan a fumar alrededor de los 13 años y a beber unos meses más tarde.

 

También sabemos que las drogas legales son la puerta de entrada a las drogas ilegales. Es decir, los adolescentes que fuman hachís o esnifan cocaína han comenzado unos años antes a fumar y beber.

 

Por eso, para prevenir el consumo de drogas ilegales lo mejor es prevenir el consumo de las drogas legales: el alcohol y el tabaco.

 

Prevenir que los adolescentes beban o fumen es responsabilidad de los padres en primer lugar. Es en cada donde los niños toman los modelos de comportamiento en relación con las drogas legales (a las que hay que añadir también los medicamentos que tomamos en casa).

 

Algunos datos nos indican lo lejos que estamos de la prevención en la familia. Así, el 17% de los niños entre 14 y 15 años bebe alcohol en casa (se supone que con el consentimiento de sus padres).

 

Proponemos algunas recomendaciones en relación con los hábitos de consumo de tabaco y alcohol en la familia:

- Evita consumir delante de los hijos. Si consumes, hazlo de manera moderada y responsable.

- Asimismo reconoce delante de ellos que es dañino el consumo de drogas legales.

- No mandes nunca a un menor a comprar tabaco o alcohol.

- No consumir en situaciones de riesgo (si tienes que conducir o trabajar, si se está embarazada)

- Los menores no deben beber alcohol, ni siquiera en las celebraciones. No les ofrezcas