PROBLEMAS QUE PLANTEA LA ESCOLARIZACIÓN DEL NIÑO CIEGO Y AMBLIOPE

 

 
 
 

Los principales problemas que puede plantear la escolarización de los niños deficientes visuales son los siguientes:

1-En el aprendizaje escolar, el alumno ciego tiene que utilizar medios distintos a los empleados por sus compañeros videntes: libros en sistema Braille, textos ampliados, lupas, etc., cuyo aprendizaje y manejo producen un ritmo de trabajo más lento, que puede situar al niño, si no se tiene en cuenta, en desventaja con respecto al resto de compañeros. Deberán, por lo tanto, estimularse las actitudes de cooperación entre los niños, mejor que las de competencia.

2-Otro aspecto que debe tenerse presente es que en la educación del niño ciego y ambliope, juegan un papel importantísimo las llamadas "materias funcionales", es decir, la orientación, la movilidad y los hábitos de la vida diaria. La escuela y, en el supuesto que nos ocupa, el Cuidador, deberán tener esto en cuenta, y programar y ejecutar las actividades pertinentes para el desarrollo de esta área tan importante.

3-Las condiciones materiales normales de los centros ordinarios pueden suponer también un problema para la adecuada escolarización del niño ciego y ambliope. Por ello, habrá que tener en cuenta lo siguiente:

          a) Un factor importante es la necesidad de una buena iluminación. También hay que evitar las situaciones a contraluz, por ejemplo, cuando la fuente de luz está situada a espaldas del profesor.

          b) Para alumnos ambliopes, generalmente es más adecuada una pizarra blanca.

          c) No deben dejarse las puertas entreabiertas, siendo mejor que permanezcan siempre abiertas o siempre cerradas.

          d) Hay que mantener durante el periodo de adaptación del niño al centro, una colocación idéntica de sillas, mesas y muebles, para ayudarle a conocer su entorno, explicándole verbalmente y acompañándole a reconocer los cambios que se vayan efectuando sobre la marcha.

 

          e) La escuela deberá también proporcionar equipos especiales, por ejemplo, una máquina de escribir Braille o un "Termoform" (para multicopiar textos en Braille), así como materiales educativos adaptados (para lectoescritura, matemáticas, sociales, etc.), que permitan la utilización prioritaria de los sentidos del oído y del tacto por el niño.

4-Otro problema es el riesgo de accidentes o daño físico, que en el caso del niño ciego escolarizado es mayor que el que corren los demás niños, aunque también es verdad que el propio desarrollo del niño ciego le proporciona un mayor sentido de autoprotección, por lo que el riesgo de accidentes disminuye. Además la experiencia parece demostrar que, cuando en la clase se consigue una relación normal entre todos los niños, los compañeros del niño ciego son sus mejores protectores.

5-Igualmente suelen presentarse situaciones problemáticas en los recreos, ya que en éstos los niños salen a correr, jugar a la pelota, etc.,  juegos en los que predomina el movimiento y en los que difícilmente puede participar el invidente. Se deberá, por tanto, realizar una adecuada orientación de los juegos, para que el niño ciego no quede aislado, buscando su participación en los mismos y contando con la colaboración de los otros alumnos. Por ejemplo, se va a jugar a correr alrededor del patio; el niño ciego toca el hombro de uno de sus compañeros y, juntos, realizan la acción propuesta clon absoluta normalidad. O se juega a la comba, y el niño ciego puede sujetar la cuerda; poco a poco podrá animarse a saltar como los demás.

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