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ÁREAS DEL CURRÍCULO
DE ARAGÓN
Conocimiento del medio natural, social y cultural
Educación artística
Educación física
Educación
para la ciudadanía y los derechos humanos
Lengua castellana y literatura
Lengua extranjera
Matemáticas
REALES DECRETOS
DE LA LEY ORGÁNICA DE EDUCACIÓN (LOE)
Real
Decreto de Enseñanzas Mínimas de
Primaria
Real
Decreto de Enseñanzas Mínimas de
Infantil
Real Decreto de Enseñanzas
Mínimas de la ESO
Competencias Básicas
ÍNDICE DE LA LOE
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¿Cuál es el objetivo
principal del Área de Lengua Castellana y Literatura?
La educación lingüística
es una de las finalidades básicas de la Educación primaria, como etapa de
desarrollo integral y armónico de los aspectos intelectuales, afectivos y
sociales de la persona. A lo largo de esta etapa los niños y las niñas deben
empezar a adquirir las herramientas necesarias que les permitan recibir y
producir mensajes orales o escritos de acuerdo con las normas de interacción
sociolingüística, entendiendo que el lenguaje es el principal medio de
comunicación y de adquisición y transmisión del conocimiento. Es en esta
área en la que, de forma específica, se debe avanzar en la consecución de
estas metas, aunque todas las demás sean también responsables del desarrollo
de la comunicación lingüística. De esta manera, el objeto propio del área es
el desarrollo de las habilidades lingüísticas: escuchar, hablar y dialogar,
leer, escribir y, de manera específica, acercar a la lectura y comprensión
de los textos literarios.
El aprendizaje de la lengua en esta etapa se vincula al uso del lenguaje
oral y escrito como herramienta básica de interacción con la realidad
cotidiana del alumnado. La lengua es un medio de comunicación social y un
instrumento privilegiado para ordenar la información y posibilitar el
pensamiento; por lo tanto, el objetivo fundamental de la enseñanza del área
debe ser que todo el alumnado desarrolle la competencia en comunicación
lingüística, centrada en las siguientes dimensiones: hablar y escuchar, leer
y escribir.
Aprender una lengua no es sólo apropiarse de un sistema de signos y sonidos,
sino también de los significados culturales que éstos transmiten y, con
estos significados, de los modos en que las personas del entorno entienden e
interpretan la realidad. El lenguaje contribuye de esta forma a construir
una imagen del mundo socialmente compartida y comunicable, así como a
construir la propia personalidad mediante el desarrollo de la capacidad de
expresar vivencias, opiniones, sentimientos e ideas y controlar la propia
conducta, lo que proporciona equilibrio afectivo y facilita la integración
social y cultural de las personas.
La escucha, lectura y comprensión de los textos literarios ofrece una
oportunidad excelente para, de una parte, aproximarse a las interpretaciones
de la realidad que hacen los diferentes autores vinculándolas con la cultura
de cada época y el espacio socio-geográfico en que se ha desarrollado y, de
otra, especialmente al final de la etapa, para extraer, analizar y
comprender el uso de los elementos lingüísticos en los textos. Además,
facilita la interpretación de las propias emociones y las de los demás y el
gusto estético ante la obra literaria bien hecha.
Situar la enseñanza y el aprendizaje de la lengua en el marco de la
competencia comunicativa significa que el currículo se centra en el
aprendizaje de las destrezas discursivas, cuyo dominio requiere de
procedimientos y conocimientos explícitos acerca del funcionamiento del
lenguaje en todas sus dimensiones: tanto los elementos formales como las
normas sociolingüísticas que presiden los intercambios, la planificación y
estructuración de los textos, la articulación de los enunciados mediante
procedimientos de cohesión y la organización de las oraciones de acuerdo con
reglas léxico-sintácticas.
Aprender lengua significa, por tanto, alcanzar la competencia necesaria para
desenvolverse con facilidad y éxito en las diferentes situaciones de la
vida, incluida la escolar, cuyos textos académicos para aprender contenidos
de otras áreas ocupan en este currículo un lugar destacado.
El punto de partida para
la educación lingüística es el uso de la lengua que el alumnado ya ha
adquirido al iniciar la etapa. El papel de la Educación primaria será
ampliar esta competencia lingüística y comunicativa de modo que sean capaces
de interactuar en los diversos ámbitos sociales en los que se van a ver
inmersos. De éstos se han seleccionado los que se estiman más apropiados
para el trabajo escolar: el de las relaciones sociales, el de los medios de
comunicación, el literario y, de manera privilegiada, el ámbito académico.
Es en dichos ámbitos donde se interpretan y producen los distintos textos y
es en ellos en los que se deben desarrollar las diferentes habilidades
lingüísticas.
¿Qué peculiaridades hay
que tener en cuenta en relación a la comunidad aragonesa?
La
utilización de la lengua responde a una necesidad innata en el ser humano de
comunicarnos con las personas que nos rodean. En la Comunidad autónoma de
Aragón el uso del castellano es común a todos, pero se hablan otras lenguas
y modalidades lingüísticas a las que, aunque son minoritarias en cuanto al
número de hablantes, hay que tener en consideración.
¿En qué bloques se han
agrupado los contenidos?
El
currículo se articula alrededor de un eje que es el uso social de la lengua
en los diferentes contextos: privados y públicos, familiares y escolares. En
torno a este hilo conductor, los contenidos se han organizado en bloques que
intentan ordenar la complejidad de los aprendizajes lingüísticos que
aparecen integrados en las situaciones de comunicación y que requieren
diferentes estrategias. Esto no significa que la ordenación de los
contenidos que se ofrece sea la que corresponde a la actividad docente ni a
unidades didácticas cerradas, ya que existen muchas conexiones entre los
distintos bloques y, por ejemplo, las actividades de comprensión y de
expresión van siempre unidas.
Los bloques de contenidos referidos a las habilidades lingüísticas, el
bloque 1, Escuchar, hablar y conversar, y el bloque 2, Leer y escribir,
aparecen separados en el currículo con el fin de abordar de forma específica
los aspectos esenciales en cada tipo de discurso. No obstante, el uso oral
formal y el escrito tienen muchos aspectos comunes (tema prefijado,
planificación del contenido, sintaxis y léxico, sujeción a una norma
estándar...) y hay numerosas situaciones de comunicación que combinan varios
usos y permiten relacionar ambos aprendizajes y apoyar uno en otro. El
aprendizaje de este nivel formal se realiza, obviamente, en las situaciones
de interacción comunicativa que ofrece el contexto del aula y del centro
escolar.
El uso oral informal -el uso espontáneo entre interlocutores con trato
frecuente y familiar- es objeto de observación y análisis con el fin de
reconocer las normas socio-comunicativas que rigen el intercambio, para
observar las estrategias que ponen en funcionamiento los hablantes con el
fin de lograr una comunicación satisfactoria y para reconocer y criticar
estereotipos y prejuicios, tanto sociales como sociolingüísticos,
especialmente en el final de la etapa.
En cuanto al uso escrito, el aprendizaje de la lectura y de la composición
presenta progresivamente niveles de complejidad en la planificación y
estructuración de los textos y una mayor diversificación en los contextos.
Muy especialmente, se ha de consolidar en esta etapa el dominio de las
técnicas gráficas, la relación sonido-grafía, las normas ortográficas
convencionales y la disposición del texto en la página, teniendo en cuenta
que la incorporación de las tecnologías de la información y la comunicación
no debe obviar el aprendizaje de los rudimentos de escritura autónomos
socialmente relevantes y valorados.
La lectura e interpretación de textos literarios requieren unas competencias
específicas para cuyo desarrollo el currículo selecciona los contenidos que
agrupa el bloque 3, Educación literaria. La educación literaria se concibe
como una aproximación a la literatura desde sus expresiones más sencillas.
La lectura, la exploración de la escritura, el recitado, la práctica de
juegos retóricos o la escucha de textos propios de la literatura oral, bien
sea en la escuela o en el entorno familiar, deben contribuir al desarrollo
de la competencia literaria, como integrante de la competencia comunicativa
y como un acercamiento a la expresión artística y al valor patrimonial de
las obras literarias.
La literatura posee características propias y convenciones específicas que
se deben conocer para que el lector pueda crear el contexto adecuado. En
esta etapa el currículo se centra en favorecer experiencias placenteras con
la lectura y la recreación de textos literarios. Se acerca a los niños a la
representación e interpretación simbólica, tanto de la experiencia interior
como de la colectiva, para crear hábito lector.
Por último, el bloque 4, Conocimiento de la lengua, integra los contenidos
relacionados con la reflexión lingüística. Las actividades de producción de
textos orales y escritos implican un uso consciente de las formas,
mecanismos y estrategias verbales. Esto supone una reflexión sistemática
sobre los factores del contexto a los que se ha de adecuar el discurso,
sobre los esquemas textuales convencionales que sirven de modelo tanto para
la producción como para la comprensión, sobre el funcionamiento de ciertas
unidades lingüísticas como elementos de cohesión del texto y sobre las
regularidades léxico-sintácticas de los textos de uso en la etapa.
En la reflexión sistemática sobre el lenguaje y sus condiciones de uso se
propone que el alumnado comience a elaborar un sistema conceptual básico y
un metalenguaje que facilite la comunicación en el aula durante el proceso
de aprendizaje y que sirva de apoyo para el aprendizaje de otras lenguas. La
reflexión sobre las unidades del sistema lingüístico, siempre ajustada a los
conocimientos y posibilidades de abstracción de estas edades, se plantea en
relación con las condiciones de uso y como un requisito imprescindible para
incorporar la evaluación y la corrección de las propias producciones orales
y escritas, con el fin de favorecer el aprendizaje autónomo. Así pues, los
contenidos de este bloque no se plantean de manera autónoma, sino como el
inicio de la construcción de los conocimientos sobre la lengua que resultan
imprescindibles para un mejor uso y una comunicación más eficaz.
La observación atenta del progreso en el desarrollo y adquisición de las
capacidades comunicativas de interacción social, de expresión de las propias
ideas y sentimientos y la capacidad de autoevaluación del alumnado a lo
largo de este proceso permitirán comprobar si los objetivos propuestos se
van alcanzando, haciendo que los alumnos sean sujetos de su propio
aprendizaje y facilitando la tarea de tomar las medidas necesarias para
reconducirlo o reforzarlo si es preciso. De una forma general, los criterios
de evaluación habrán de centrarse en el desarrollo de las competencias de
los alumnos para hacer un uso del lenguaje tanto oral como escrito que
responda a las capacidades comunicativas descritas.
En síntesis, el eje de la educación lingüística en este currículo son los
procedimientos encaminados al desarrollo de las habilidades de expresión y
comprensión oral y escrita, en contextos sociales significativos, así como
en el ámbito de la comunicación literaria, teniendo en cuenta que un proceso
de alfabetización cultural es siempre de larga duración. Por ello, el
planteamiento del currículo en esta etapa debe prolongarse en la Educación
secundaria obligatoria. Las diferencias entre una etapa y otra residen en la
selección de los discursos que se analizan y producen, que atiende a la
complejidad de éstos en las situaciones de comunicación, en la profundidad
de la reflexión lingüística y literaria, en la selección de contenidos de
reflexión sobre la lengua y en el grado de sistematización que todo ello
debe lograr.
¿Qué
competencias básicas desarrolla el Área de Conocimiento del Medio Natural,
Social y Cultural?
La
propia concepción del currículo de esta área, al poner el énfasis en el uso
social de la lengua en diferentes contextos comunicativos, hace evidente su
contribución directa al desarrollo de todos los aspectos que conforman la
competencia en comunicación lingüística. Cabe también destacar que las
estrategias que constituyen la competencia comunicativa se adquieren desde
una lengua determinada, pero no se refieren exclusivamente a saber usar esa
lengua, sino al uso del lenguaje en general, lo que facilita que los
aprendizajes que se efectúan en una lengua sean aplicables al aprendizaje de
otras cuyo conocimiento contribuye, a su vez, a acrecentar esta competencia
sobre el uso del lenguaje en general.
Los aspectos de educación literaria que forman parte de este currículo
contribuyen de modo especial a mejorar la competencia lingüística: frente a
las variantes familiar o académica, el lenguaje literario aporta una mayor
riqueza comunicativa, por lo que su uso supone un dominio del código y una
especial competencia por parte del hablante.
El acceso al saber y a la construcción de conocimientos mediante el lenguaje
se relaciona directamente con la competencia de autonomía e iniciativa
personal. El lenguaje, además de instrumento de comunicación, es un medio de
representación del mundo y está en la base del pensamiento y del
conocimiento, permite comunicarse con uno mismo, analizar problemas,
elaborar planes y emprender procesos de toma de decisiones. En suma, regula
y orienta nuestra propia actividad con progresiva autonomía y facilita la
construcción de un concepto ajustado de uno mismo, basado en la autoestima y
garantizador de una interacción social consciente, asertiva y de seguridad
en sí mismo.
El desarrollo de la competencia de aprender a aprender permite que las
personas vayan avanzando e integrando nuevos conocimientos. El lenguaje, ya
sea oral o escrito, permite a los seres humanos relacionarse e integrar
nuevas informaciones que, junto a los conocimientos previos y experiencias
personales, les van a permitir seguir aprendiendo de forma permanente.
También es el lenguaje el que va a permitir los procesos de autoevaluación y
desarrollo del pensamiento, capacitando a las personas a corregir los
propios errores y a comunicar sus experiencias y aciertos, elementos
sustanciales de esta competencia.
El área contribuye al Tratamiento de la información y competencia digital en
cuanto que proporciona conocimientos y destrezas para la búsqueda, selección
y tratamiento de la información y comunicación, en especial para la
comprensión de dicha información, de su estructura y organización textual y
para su utilización en la producción oral y escrita. El currículo del área
incluye el uso de soportes electrónicos en la composición de textos, lo que
significa algo m*s que un cambio de soporte, ya que afecta a las operaciones
mismas que intervienen en el proceso de escritura (planificación, ejecución
del texto, revisión...) y que constituyen uno de los contenidos básicos de
esta área. Por ello, en la medida en que se utilicen, se está mejorando a la
vez la competencia digital y el tratamiento de la información. Pero, además,
los nuevos medios de comunicación digitales que surgen continuamente
implican un uso social y colaborador de la escritura, lo que permite
concebir el aprendizaje de la lengua escrita en el marco de un verdadero
intercambio comunicativo.
La lengua contribuye poderosamente al desarrollo de la competencia social y
ciudadana, entendida como habilidades y destrezas para la convivencia, el
respeto y el entendimiento entre las personas, ya que necesariamente su
adquisición requiere el uso de la lengua como base de la comunicación.
Aprender lengua es, ante todo, aprender a comunicarse con los otros, a
comprender lo que éstos transmiten y a respetar los puntos de vista
diferentes de los propios, a tomar contacto con las distintas realidades y a
asumir la propia expresión como modalidad fundamental de reflexión personal
y apertura a los demás.
Por otra parte, también se contribuye al desarrollo de esta competencia en
la medida en que una educación lingüística satisfactoria valora todas las
lenguas como igualmente aptas para desempeñar las funciones de comunicación
y de representación y analiza los modos mediante los que el lenguaje
transmite y sanciona prejuicios e imágenes estereotipadas del mundo, con lo
que ayuda a la erradicación de los usos discriminatorios del lenguaje.
La lectura, comprensión y valoración de las obras literarias contribuyen al
desarrollo de la competencia cultural y artística, desarrollando la
capacidad de percibir los recursos lingüísticos y literarios y el agrado por
la lectura como actividad enriquecedora y placentera a la vez que se da
cauce a la tendencia natural del ser humano al juego, al placer, a la
libertad, a la imaginación creadora.
¿Cuáles
son los objetivos del Área de Lengua Castellana y Literatura?
La enseñanza de la Lengua castellana y
literatura en esta etapa tendrá como objetivo el desarrollo de las
siguientes capacidades:
1. Comprender y expresarse oralmente y por escrito de forma adecuada en los
diferentes contextos de la actividad social y cultural.
2. Hacer uso de los conocimientos sobre la lengua y las normas del uso
lingüístico para escribir y hablar de forma adecuada, coherente y correcta,
y para comprender textos orales y escritos.
3. Utilizar la lengua para relacionarse y expresarse de manera adecuada en
la actividad social y cultural, adoptando una actitud respetuosa y de
cooperación, para tomar conciencia de los propios sentimientos e ideas y
para controlar la propia conducta.
4. Utilizar, en situaciones relacionadas con la escuela y su vida cotidiana,
las diversas clases de escritos mediante los que se produce la comunicación
con las instituciones públicas o privadas y entre iguales.
5. Usar los medios de comunicación social y las tecnologías de la
información y la comunicación para obtener, interpretar, valorar e integrar
informaciones y opiniones diferentes.
6. Utilizar la lengua eficazmente para buscar, recoger, procesar e
interiorizar la información, así como para escribir textos propios del
ámbito académico y de su vida cotidiana.
7. Utilizar la lectura como fuente de placer, de aprendizaje, de
conocimiento del mundo y de enriquecimiento personal, y aproximarse a obras
relevantes de la tradición literaria aragonesa, española y universal para
desarrollar hábitos de lectura.
8. Comprender textos literarios de géneros diversos, adecuados en cuanto a
temática y complejidad, e iniciarse en los conocimientos de las convenciones
específicas del lenguaje literario.
9. Valorar la realidad plurilingüe de Aragón, del resto de España y del
mundo como muestra de diversidad y riqueza cultural.
10. Reflexionar sobre los diferentes usos sociales de las lenguas para
evitar los estereotipos lingüísticos que suponen juicios de valor y
prejuicios clasistas, racistas o sexistas.
¿Cuáles
son los contenidos del Primer Ciclo de Primaria en el Área de Lengua
Castellana y Literatura?
Bloque 1. Escuchar,
hablar y conversar
-Participación y cooperación en situaciones comunicativas de ámbito
cotidiano, social y del aula (avisos, instrucciones, conversaciones o
narraciones de hechos vitales y sentimientos), con valoración y respeto de
las normas que rigen la interacción oral (turnos de palabra combinados con
escucha atenta y activa, volumen de voz y ritmo adecuado).
-Comprensión y valoración de textos orales procedentes de los medios de
comunicación para obtener información general sobre hechos y acontecimientos
próximos a la experiencia infantil.
-Comprensión y producción de textos orales para aprender, tanto los
producidos con finalidad didáctica como los cotidianos (breves exposiciones
ante la clase, conversaciones sobre contenidos de aprendizaje resaltando las
explicaciones sobre la organización del trabajo).
-Comprensión de informaciones audiovisuales procedentes de diferentes
soportes estableciendo relaciones entre ellas (identificación,
clasificación, comparación).
-Actitud de cooperación y de respeto en situaciones de aprendizaje
compartido manteniendo las formas del diálogo.
-Interés por expresarse oralmente con pronunciación y entonación adecuadas.
-Uso de un lenguaje no discriminatorio y respetuoso con las diferencias.
Bloque 2. Leer y escribir
Comprensión de textos escritos
-Comprensión de informaciones concretas en textos propios de situaciones
cotidianas próximas a la experiencia infantil, como invitaciones,
felicitaciones, notas y avisos.
-Comprensión de información general sobre hechos y acontecimientos próximos
a la experiencia infantil en textos procedentes de los medios de
comunicación social e Internet, con especial incidencia en la noticia.
-Comprensión de informaciones en textos para aprender muy vinculados a la
experiencia, tanto en los producidos con finalidad didáctica como en los de
uso cotidiano (folletos, descripciones, instrucciones y explicaciones,
normas, órdenes...) y en soportes comunicativos variados.
-Adquisición de la capacidad lectora tanto silenciosa como en voz alta,
respetando pausas y entonación para desarrollar la comprensión adecuada del
texto.
-Integración de conocimientos e informaciones procedentes de diferentes
soportes para aprender (identificación, clasificación, comparación y
memorización de algunos aspectos acordes a su edad).
-Iniciación a la utilización dirigida de las tecnologías de la información y
la comunicación y de las bibliotecas para obtener información y modelos para
la composición escrita.
-Interés por los textos escritos como fuente de aprendizaje y como medio de
comunicación de experiencias y de regulación de la convivencia.
-Iniciación en el manejo del diccionario.
Composición de textos escritos
-Composición de textos propios de situaciones cotidianas próximos a la
experiencia infantil, como invitaciones, felicitaciones, notas o avisos,
utilizando las características usuales de esos géneros.
-Composición de textos propios de los medios de comunicación social
(titulares, pies de foto, breves noticias, rotulaciones...) sobre
acontecimientos próximos a la experiencia infantil y en soportes habituales
en el ámbito escolar.
-Composición de textos relacionados con el ámbito escolar para obtener,
organizar y comunicar información (cuestionarios, listados utilizados como
resumen o esquema, descripciones, explicaciones elementales...)
-Adquisición de las convenciones del código escrito.
-Empleo del punto, como forma de estructuración de las frases y
secuenciación de las ideas de un texto, y uso de la interrogación.
-Utilización de elementos gráficos y paratextuales sencillos para facilitar
la compresión (ilustraciones, tipografía, viñetas, bocadillos...).
-Iniciación en el manejo del diccionario para mejorar las propias
producciones.
-Iniciación básica en el uso de programas informáticos de procesamiento de
texto.
-Interés por la escritura como instrumento para relacionarnos y para
aprender, e interés por el cuidado y la presentación de los textos escritos
y por la norma ortográfica.
Bloque 3. Educación literaria
-Escucha de textos literarios orales y escritos. Lectura guiada y autónoma,
silenciosa y en voz alta, de textos adecuados a los intereses infantiles
para llegar progresivamente a la autonomía lectora.
-Valoración de la autonomía lectora, interés por la elección de temas y
textos, por la comunicación de las preferencias personales, y apreciación
del texto literario como recurso de disfrute personal y como forma de
aprender.
-Uso de los recursos de la biblioteca de aula y de la biblioteca del centro,
incluyendo documentos audiovisuales, como medio de aproximación a la
literatura española en general y aragonesa en particular.
-Comprensión, memorización y recitado de poemas con el ritmo, la
pronunciación y la entonación adecuados.
-Recreación y reescritura de textos narrativos y de car*cter poético
(adivinanzas, refranes...), utilizando modelos con el fin de formar la
sensibilidad y el gusto por las cosas bien hechas.
-Dramatización de situaciones y de textos literarios sencillos.
-Iniciación en la lectura de fragmentos o textos literarios (cuentos,
leyendas, poesías, canciones....) extrayendo la idea principal del texto.
Bloque 4. Conocimiento de la lengua a través del uso
-Reconocimiento del papel de las situaciones sociales como factor
condicionante de los intercambios comunicativos entre iguales y con adultos,
sean conocidos o desconocidos.
-Identificación de los contextos en los que la comunicación se produce
mediante textos escritos y valoración de la importancia de la escritura en
determinados ámbitos.
-Identificación de los textos de uso frecuente en el aula a partir de
elementos paratextuales y textuales: viñetas, ilustraciones, dibujos,
notas...
-Observación de las diferencias entre la lengua oral y escrita.
-Reconocimiento de la relación entre sonido y grafía en el sistema de la
lengua.
-Identificación de la palabra como instrumento básico para la segmentación
de la escritura.
-Conocimiento de las normas ortográficas más sencillas a partir de la
ortografía natural. Empleo del punto como forma de estructuración de las
frases.
-Iniciación en la sustitución, inserción, supresión, cambio de orden y
segmentación de elementos lingüísticos para observar el funcionamiento de
los enunciados y adquirir nuevos recursos.
-Reconocimiento de las modalidades oracionales interrogativa y exclamativa.
-Inicio a la reflexión en actividades de identificación y uso de los
siguientes términos en la producción e interpretación: denominación de los
textos trabajados; enunciado, palabra y sílaba; nombre, nombre común y
nombre propio; género y número; el verbo como acción y el adjetivo como
elemento descriptivo.
¿Cuáles
son los Criterios de Evaluación del Primer Ciclo de Primaria en este Área?
1.
Participar en las situaciones de comunicación del aula respetando las normas
del intercambio: guardar el turno de palabra, escuchar, mirar al
interlocutor, mantener el tema y usar el tono de voz adecuado.
Con este criterio se trata de evaluar tanto la capacidad para intervenir en
las diversas situaciones de intercambio oral que se producen en el aula,
como la actitud con la que se participa en ellas, manteniendo el turno de
palabra de forma activa y atenta como forma de aprender. Conviene advertir
que dichas competencias tienen una estrecha relación con la capacidad para
observar las situaciones comunicativas -finalidad, participantes, lugar
donde se produce el intercambio...-así como para determinar, de forma
todavía intuitiva, sus características.
2. Expresarse de forma oral mediante textos que presenten de manera
organizada hechos, vivencias o ideas
Este criterio pretende evaluar la capacidad para expresarse de forma clara y
concisa según el género y la situación de comunicación, usando el léxico,
las fórmulas lingüísticas, la entonación y la pronunciación adecuados. Se
debe valorar la capacidad de comunicar oralmente hechos, vivencias o ideas
como forma de controlar, con ayuda del lenguaje, la propia conducta. Se
valorará también el uso de un lenguaje no discriminatorio ni sexista y
respetuoso con las diferencias.
3. Captar el sentido global de textos orales de uso habitual, identificando
la información más relevante.
Este criterio hace referencia a la capacidad para comprender textos orales
de la vida cotidiana, tanto del aula como de su entorno más próximo. Se
refiere, en este primer ciclo, a la obtención de informaciones globales o
muy concretas que les permitan realizar tareas o participar en la vida del
aula.
Este criterio quiere evaluar también si han desarrollado cierta competencia
para reflexionar, de forma muy elemental, sobre los mecanismos de
comprensión de los textos y las formas en que se producen los diferentes
mensajes.
4. Localizar información concreta y realizar inferencias directas en la
lectura de textos.
Con este criterio se pretende evaluar la capacidad para detectar y entender
información o ideas relevantes indicadas explícitamente en los textos
-informaciones puntuales en avisos, notas, invitaciones, diccionarios y
textos escolares- así como si pueden trascender el significado superficial
para extraer inferencias directas basadas en el texto.
En los textos narrativos literarios, esta capacidad implica la
identificación de los hechos principales que permiten construir una historia
y de los personajes principales, además de inferir algunas cuestiones
sencillas en relación con el contexto de la historia (tiempo, espacio,
causa, desenlace...)
Se debe evaluar también el desarrollo de la destreza para utilizar
determinados aspectos no estrictamente textuales en la detección de las
ideas (imágenes, distribución del texto o tipografía).
5. Relacionar, poniendo ejemplos concretos, la información contenida en los
textos escritos próximos a la experiencia infantil con las propias vivencias
e ideas, y mostrar la comprensión a través de la lectura en voz alta.
Con este criterio se evalúa la capacidad para relacionar las propias
vivencias y conocimientos con la información nueva que aparece en los textos
escritos, así como la capacidad para relacionar información procedente de
textos diversos de uso escolar habitual identificándola, comparándola y
clasificándola.
Se valorará también la comprensión a través de la lectura en voz alta,
previa lectura silenciosa, de textos conocidos, atendiendo fundamentalmente
a la decodificación, las pausas y la entonación. Se tendrá en cuenta, por
último, si toman la iniciativa para leer y si muestran interés al hacerlo.
6. Redactar y reescribir diferentes textos relacionados con la experiencia
infantil ateniéndose a modelos claros, utilizando la planificación y
revisión de los textos, cuidando las normas gramaticales y ortográficas más
sencillas y los aspectos formales.
Con este criterio se quiere evaluar si han adquirido el código escrito.
Deberán ser capaces de redactar textos propios de las relaciones
interpersonales en el aula (avisos, felicitaciones, notas) y textos propios
de los medios de comunicación social (titulares, pies de foto, breves
noticias y rotulaciones), de participar en actividades escolares en las que
se dé intercambio escrito de información, de utilizar la escritura para
aprender y organizar los propios conocimientos y de utilizar elementos
gráficos y paratextuales sencillos, iniciando también el uso de la
informática para avisos y notas. También se valorará la aproximación a la
literatura mediante la práctica de juegos lingüísticos o imitaciones de
géneros como el cuento o la poesía.
Se evaluará también el proceso de elaboración de los escritos, que ha de
atender a la planificación -mediante uso de modelos y otras pautas- y a la
revisión de aspectos relacionados con la eficacia del escrito -obtención de
la finalidad deseada-, con la coherencia y con la corrección gramatical y
ortográfica que en este ciclo se centra en el uso de las reglas ortográficas
básicas: segmentación de palabras, el punto en la secuenciación de acciones
y la interrogación.
7. Conocer textos literarios de la tradición oral y de la literatura
infantil adecuados al ciclo, así como algunos aspectos formales simples de
la narración y de la poesía, con la finalidad de apoyar la lectura y la
escritura de dichos textos.
Este criterio evalúa la capacidad de desarrollar el hábito de escucha y de
disfrutar con textos literarios propios del ciclo y próximos al mundo del
alumno, especialmente narrativos y poéticos (canciones, refranes,
adivinanzas, trabalenguas...), de comprender el sentido de éstos gracias a
la interpretación de algunas convenciones específicas, como la estructura
narrativa simple (inicio, trama y desenlace) y la rima. Hay que evaluar
igualmente el aprecio y la adopción de actitudes positivas frente al texto
literario y la incorporación de la lectura a su vida cotidiana. Se valorará
la participación en tareas de dramatización, recreación, memorización y
recitado de poemas y textos sencillos con ritmo, pronunciación y entonación
adecuados con el fin de que puedan captar el verdadero mensaje del texto.
También se deberá valorar el uso de los recursos de la biblioteca tanto del
aula como del centro.
8. Identificar de forma guiada algunos cambios que se producen en las
palabras, los enunciados y los textos al realizar segmentaciones, cambios en
el orden, supresiones e inserciones que hacen mejorar la comprensión y la
expresión oral y escrita.
Se trata de evaluar la habilidad para observar y reconocer los efectos que
producen los cambios en el orden, las segmentaciones, las supresiones y las
inserciones en los enunciados y en los textos, de modo que se identifiquen
tanto los problemas en la escritura y en la expresión oral como el origen de
determinadas dificultades en la comprensión y se utilice esta reflexión en
la mejora de dichas actividades.
9. Comprender y utilizar la terminología gramatical y lingüística elemental
en las actividades relacionadas con la producción y comprensión de textos.
Con este criterio se quiere comprobar si son capaces de utilizar los
términos gramaticales y lingüísticos elementales (denominaciones de los
textos, enunciado, palabra y sílaba; nombre común y nombre propio; singular
y plural; masculino y femenino, verbo y adjetivo) en las actividades que se
realicen en el aula. Esta utilización supone un determinado grado de
elaboración de los conceptos a los que se refieren los términos.
También se valorará la iniciativa en el uso espontáneo y el interés por
utilizar estos términos, ya que nos indicarán en qué medida el alumno va
haciendo suyos estos conceptos.
10. Observar la diferencia entre la lengua oral y escrita, reconociendo el
papel de las situaciones sociales como factor condicionante de los
intercambios comunicativos.
Este criterio debe evaluar la capacidad de los alumnos para identificar los
contextos en los que se produce la comunicación oral y escrita entre iguales
y con adultos, tanto conocidos como desconocidos. También se valorará la
identificación de textos de uso frecuente en el aula y fuera de ella a
partir de elementos textuales y paratextuales.
¿Cuáles
son los contenidos del Segundo Ciclo de Primaria en el Área de Lengua
Castellana y Literatura?
Bloque 1. Escuchar,
hablar y conversar
-Participación y cooperación en situaciones comunicativas habituales
(informaciones, conversaciones reguladoras de la convivencia, discusiones o
instrucciones) con valoración y respeto de las normas que rigen la
interacción oral (turnos de palabra combinados con la escucha activa y
atenta, papeles diversos en el intercambio, tono de voz, posturas y gestos
adecuados) y usando un vocabulario respetuoso con las diferencias.
-Comprensión y valoración de textos orales procedentes de la radio, la
televisión o Internet, con especial incidencia en la noticia, para obtener
información general sobre hechos y acontecimientos que resulten
significativos para el alumnado y que respondan a sus intereses.
-Comprensión y producción de textos orales para aprender y para informarse,
tanto los producidos con finalidad didáctica como los de uso cotidiano, de
carácter informal (conversaciones entre iguales, usando un vocabulario
respetuoso hacia a los compañeros y la diversidad en el equipo de trabajo) y
de un mayor grado de formalización (las exposiciones de clase).
-Uso de documentos audiovisuales para obtener, seleccionar y relacionar
informaciones relevantes (identificación, clasificación, comparación y uso
de la información en la vida escolar y social).
-Actitud de cooperación y de respeto en situaciones de aprendizaje
compartido, respetando el turno de palabra combinado con la escucha atenta y
activa, con tono adecuado, ciñéndose al tema y usando un vocabulario
respetuoso con las diferencias.
-Interés por expresarse oralmente con pronunciación y entonación adecuadas.
-Utilización de la lengua para tomar conciencia de las ideas y los
sentimientos propios y de los demás y para regular la propia conducta,
empleando un lenguaje no discriminatorio y respetuoso con las diferencias de
todo tipo.
Bloque 2. Leer y escribir
Comprensión de textos escritos
-Comprensión de la información relevante en textos propios de situaciones
cotidianas de relación social, como correspondencia escolar, normas de clase
o reglas de juegos.
-Comprensión de información general en textos procedentes de medios de
comunicación social (incluidas Web infantiles) con especial incidencia en la
noticia y en las cartas al director, localizando informaciones destacadas en
titulares, entradillas, portadas...
-Comprensión de información relevante en textos para aprender y para
informarse, tanto los producidos con finalidad didáctica como los de uso
cotidiano (folletos, descripciones, instrucciones, explicaciones, normas,
órdenes) y en soportes variados.
-Adquisición de la capacidad lectora tanto silenciosa como en voz alta,
respetando pausas y entonación para desarrollar la comprensión adecuada del
texto.
-Actitud crítica ante los mensajes que supongan cualquier tipo de
discriminación
-Integración de conocimientos e informaciones procedentes de diferentes
soportes para contrastar y asimilar la información (identificación,
clasificación, comparación, interpretación), con especial atención a los
datos que se transmiten mediante gráficos, esquemas y otras ilustraciones.
-Utilización dirigida de las tecnologías de la información y la comunicación
y de las bibliotecas para obtener información y modelos para la composición
escrita.
-Interés por los textos escritos como fuente de aprendizaje y como medio de
comunicación de experiencias e ideas y de regulación de la convivencia.
-Iniciación en el manejo del diccionario como elemento de consulta y fuente
de saber tanto léxico como ortográfico y semántico.
Composición de textos escritos
-Composición de textos propios de situaciones cotidianas de relación social
(correspondencia escolar, normas de convivencia, avisos, solicitudes...) de
acuerdo con las características propias de estos géneros, respetando las
normas gráficas, léxicas y ortográficas, tanto en soporte papel como
digital.
-Composición de textos de información y opinión propios de los medios de
comunicación social sobre acontecimientos significativos, con especial
incidencia en la noticia y en las cartas al director, en situaciones
simuladas o reales.
-Composición de textos propios del ámbito académico para obtener, organizar
y comunicar información (cuestionarios, resúmenes, informes sencillos,
descripciones, explicaciones...)
-Empleo del punto al final del enunciado, las comas en las enumeraciones y
los signos de interrogación y exclamación, así como las mayúsculas.
-Utilización creativa de elementos gráficos y paratextuales, con grado
creciente de dificultad, para facilitar la compresión (ilustraciones,
gráficos y tipografía, viñetas, bocadillos).
-Iniciación en el manejo del diccionario como elemento de consulta y fuente
del saber tanto léxico como ortográfico y semántico.
-Valoración de la escritura como instrumento de relación social, de
obtención y reelaboración de la información y de los conocimientos.
-Utilización guiada de programas informáticos sencillos de procesamiento de
texto.
-Interés por el cuidado y la presentación de los textos escritos y respeto
por las normas ortográficas propias del ciclo.
Bloque 3. Educación literaria
-Lectura personal, silenciosa y en voz alta, de textos adecuados a la edad e
intereses del alumnado, entre los que se contemplarán textos de la
literatura aragonesa. Respeto de los signos de de puntuación con el fin de
captar mejor el mensaje del texto y entonación adecuada a la hora de leer.
-Lectura guiada de textos narrativos de tradición oral, literatura infantil,
adaptaciones de obras clásicas y literatura actual en diferentes soportes
adecuados a la edad e intereses del alumnado.
-Escucha de textos narrativos de tradición oral, literatura infantil,
adaptaciones de obras clásicas y literatura actual.
-Desarrollo de la autonomía lectora, de la capacidad de elección de temas y
textos y de expresión de las preferencias personales.
-Valoración y aprecio del texto literario como vehículo de comunicación,
fuente de conocimiento de otros mundos, tiempos y culturas, y como recurso
de disfrute personal y educador de la sensibilidad.
-Conocimiento del funcionamiento de la biblioteca de aula y del centro,
incluyendo documentos audiovisuales, como medio de aproximación a la
literatura española en general y aragonesa en particular; participación en
actividades literarias.
-Comprensión, memorización y recitado de poemas, con el ritmo, la
pronunciación y la entonación adecuados.
-Recreación y composición de poemas y relatos para comunicar sentimientos,
emociones, estados de ánimo o recuerdos, reconociendo las características de
algunos modelos trabajados en las lecturas dirigidas.
-Lectura de textos literarios: cuentos, leyendas, fábulas, mitos, poesías,
canciones..., extrayendo la idea principal del texto, la posible moraleja y
los personajes principales (protagonista, antagonista) y secundarios.
-Dramatización de situaciones y textos literarios sencillos
Bloque 4. Conocimiento de la lengua a través del uso
-Reconocimiento de los elementos del contexto comunicativo como factores que
inciden en la selección de las formas orales o escritas del intercambio
entre iguales y con adultos, sean conocidos o desconocidos.
-Identificación de los contextos en los que se produce la comunicación
escrita y valoración de la importancia de la escritura en determinados
ámbitos.
-Identificación de estructuras narrativas, instructivas, descriptivas y
explicativas sencillas para la comprensión y composición.
-Reconocimiento de las diferencias más relevantes entre la lengua oral y
escrita.
-Conocimiento gradual de las normas ortográficas, la utilización del punto
como forma de estructuración de las frases y secuenciación de ideas y la
utilización de los signos de interrogación y exclamación, apreciando su
valor social y la necesidad de ceñirse a ellas en los escritos.
-Conciencia positiva de la variedad lingüística existente en el contexto
escolar y social.
-Conocimiento de la diversidad lingüística de Aragón y del conjunto de
España y valoración positiva de esta riqueza.
-Comparación y transformación de enunciados, mediante inserción, supresión,
cambio de orden, segmentación y recomposición, para juzgar la gramaticalidad
de los resultados y facilitar el desarrollo de los conceptos lingüísticos y
del metalenguaje.
-Reflexión, uso y definición intuitiva de la terminología siguiente en las
actividades de producción e interpretación: denominación de los textos
trabajados; enunciado, palabra y sílaba; género y número; nombre, adjetivo,
determinantes; tiempos verbales (presente, pasado y futuro).
-Reconocimiento de las relaciones entre las palabras por la forma (flexión,
composición y derivación) y por el significado (sinonimia y antonimia), en
relación con la comprensión y composición de textos.
-Comparación de estructuras sintácticas diversas para observar su
equivalencia semántica o posibles alteraciones del significado.
-Inserción y coordinación de oraciones como instrumento en la mejora de la
composición escrita.
-Exploración y reflexión sobre las posibilidades de uso de diversos enlaces
entre oraciones (adición, disyunción, causa, oposición, contradicción...) en
relación con la composición de textos.
-Reconocimiento de las modalidades oracionales declarativa, interrogativa y
exhortativa.
-Identificación de los constituyentes fundamentales de la oración: sujeto y
predicado.
¿Cuáles
son los Criterios de Evaluación del Segundo Ciclo de Primaria en este Área?
1.
Participar en las situaciones de comunicación del aula, respetando las
normas del intercambio: guardar el turno de palabra, escuchar, exponer con
claridad, entonar adecuadamente.
Con este criterio se trata de evaluar tanto la capacidad para intervenir en
las diversas situaciones de intercambio oral que se producen en el aula,
como la actitud con la que se participa en ellas. Conviene advertir que
dichas competencias tienen una estrecha relación con la capacidad para
observar las situaciones comunicativas -finalidad, número de participantes,
lugar donde se produce el intercambio...-y para determinar sus
características de forma cada vez más consciente y proceder de manera
adecuada a cada contexto. En el mismo sentido, se valorará si se es capaz de
establecer relaciones armónicas con los demás, incluyendo la habilidad para
iniciar y sostener una conversación empleando un vocabulario respetuoso con
las diferencias.
2. Expresarse de forma oral mediante textos que presenten de manera sencilla
y coherente conocimientos, ideas, hechos y vivencias.
Este criterio debe evaluar la competencia para expresarse de forma coherente
en diversas situaciones y para utilizar la lengua como instrumento de
aprendizaje y de regulación de la conducta. Se observará si pueden comunicar
conocimientos y opiniones, usando el léxico, las fórmulas lingüísticas, la
entonación y la pronunciación adecuados.
3. Captar el sentido de textos orales de uso habitual, reconociendo las
ideas principales y secundarias.
Con este criterio se quiere evaluar la competencia para obtener, seleccionar
y relacionar información relevante procedente de situaciones habituales en
el aula, que se producen tanto para relacionarse como para aprender, y de
las que se dan en el entorno social (familia, radio, TV...)
Este criterio quiere evaluar también si han desarrollado cierta competencia
para reflexionar sobre los mecanismos de comprensión de los textos y sobre
la utilidad para aprender a aprender que la reflexión sobre los
procedimientos utilizados comporta.
4. Localizar y recuperar información explícita y realizar inferencias
directas en la lectura de textos.
Con este criterio se pretende valorar si son capaces de detectar y entender
información o ideas relevantes explícitas en los textos -cartas en el ámbito
escolar, normas de clase, reglas de juego, noticias, cartas al director,
textos escolares- así como trascender el significado superficial para
extraer inferencias directas basadas en el texto: acontecimientos
predecibles, deducir el propósito de los textos o identificar algunas
generalizaciones efectuadas en el texto.
En los textos literarios, se debe evaluar la identificación de las ideas
principales de algunos poemas -cuando están indicadas expresamente-, la
capacidad para reconocer el conflicto en un cuento, la habilidad para
comprender las relaciones entre los personajes de las historias -cuando no
aparecen de manera explícita- o la anticipación de algunos acontecimientos.
También se debe evaluar las destrezas para utilizar determinados aspectos no
estrictamente textuales que ayuden a la identificación de las ideas
principales: tipografía en titulares o entradillas en portadas; subrayados,
negritas en epígrafes y otros lugares destacados de los textos; etc.
5. Interpretar e integrar las ideas propias con la información contenida en
los textos de uso escolar y social, y mostrar la comprensión a través de la
lectura en voz alta.
Con este criterio se quiere comprobar si el alumnado utiliza sus
experiencias y conocimientos para establecer relaciones entre las ideas y la
información del texto. Han de ser capaces de utilizar estrategias de
comprensión (ser consciente del propósito de la lectura, utilizar
indicadores textuales y contextuales para formular y probar conjeturas...) y
estrategias para resolver las dudas que se presenten (avanzar y retroceder,
consultar un diccionario o buscar información complementaria).
También se evalúa la comprensión a través de la lectura en voz alta, que
debe realizarse ya con cierta seguridad, sin titubeos, repeticiones o saltos
de palabras y respetando los signos de puntuación con el fin de comprender
el verdadero significado del mensaje. Es importante asegurar en este ciclo
que la decodificación se realiza adecuadamente y de forma fluida.
6. Redactar, reescribir y resumir diferentes textos significativos en
situaciones cotidianas y escolares, de forma ordenada y adecuada, utilizando
la planificación y revisión de los textos, cuidando las normas gramaticales
y ortográficas y los aspectos formales, tanto en soporte papel como digital.
Se trata de evaluar la capacidad para redactar los textos propios de las
relaciones interpersonales en el aula -cartas, normas de convivencia,
avisos, solicitudes-, así como otros propios de los medios de comunicación
social, referidos a hechos próximos a su experiencia. De manera especial se
debe evaluar la capacidad para elaborar textos que permiten progresar en la
autonomía para aprender -resúmenes, descripciones o explicaciones.
En el ámbito literario, se evaluará la capacidad para recrear, imitar poemas
o relatos utilizando determinados recursos como la rima o el ritmo, de
manera intuitiva, en los poemas. Este criterio ha de verificar que la
producción de textos escritos se realiza de acuerdo con los pasos propios de
este proceso (planificación, escritura del texto, revisión) y que valoran la
utilidad de seguirlos para lograr un texto más completo y adecuado a la
intención comunicativa.
En todos los escritos, se evaluará el uso de las normas ortográficas
básicas, así como la grafía legible y una presentación clara, limpia y
ordenada. En estos procesos, conviene evaluar la habilidad en el uso de los
medios informáticos para la elaboración y la presentación de textos, así
como la capacidad para utilizar elementos gráficos y paratextuales.
7. Conocer textos literarios de la tradición oral y de la literatura
infantil adecuados al ciclo, así como las características básicas de la
narración y la poesía, con la finalidad de apoyar la lectura y la escritura
de dichos textos y la recitación de poesías.
Este criterio evalúa la capacidad de disfrutar de forma cada vez más
autónoma con textos literarios adecuados a la edad e intereses del ciclo, de
comprender el sentido de éstos gracias a la interpretación de algunas
convenciones específicas, como los temas recurrentes, los elementos del
relato literario (principio, trama y final, protagonista y antagonista, idea
principal y secundarias...) y la rima y el ritmo en la poesía. Hay que
evaluar igualmente la actitud positiva hacia la lectura como actividad
propia de la vida cotidiana. Se valorará la capacidad de explorar recursos
expresivos y creativos simples, siguiendo modelos, en tareas de
dramatización y recreación.
8. Usar la biblioteca del aula y del centro, conocer los mecanismos de su
organización y de su funcionamiento y las posibilidades que ofrece.
Este criterio debe evaluar la participación en las actividades de lectura en
las bibliotecas, la autonomía de uso, el conocimiento de los procedimientos
básicos y mecanismos de organización y selección de los diferentes
materiales, así como las posibilidades que ofrece cada uno de ellos. También
se valorará la adquisición de hábitos de lectura por placer, el respeto por
las normas de uso y la actitud colaboradora en el buen funcionamiento de la
biblioteca.
Deben valorarse positivamente no sólo los hábitos lectores, sino las
aportaciones, comentarios y opiniones sobre los libros leídos con el fin de
fomentar el hábito lector en otros compañeros.
9. Identificar algunos cambios que se producen en las palabras, los
enunciados y los textos al realizar segmentaciones, cambios en el orden,
supresiones e inserciones que hacen mejorar la comprensión y la expresión
oral y escrita.
Se trata de evaluar la habilidad para observar y reconocer los efectos que
inserción, supresión, cambio de orden, segmentación y recomposición producen
en los enunciados y en los textos, de modo que se identifiquen tanto los
problemas en la escritura y en la expresión oral como el origen de
determinadas dificultades en la comprensión y se utilice esta reflexión en
la mejora de dichas actividades.
Dichos procedimientos de análisis deben permitir considerar el texto de
manera crítica; reflexionar sobre el contenido del texto y evaluarlo;
considerar y evaluar su estructura, el uso del lenguaje, los recursos
literarios o el punto de vista y el oficio del autor.
10. Comprender y utilizar la terminología gramatical y lingüística propia
del ciclo en las actividades de producción y comprensión de textos.
Este criterio trata de comprobar que han adquirido los conocimientos
gramaticales básicos y saben utilizar la terminología apropiada para
referirse a ellos (denominaciones de los textos, nombre, adjetivo, tiempos
del verbo -presente, futuro, pasado-, determinantes, prefijos, sufijos,
palabras derivadas, sinónimas y antónimas, etc.). Ha de valorarse también el
uso de esta terminología para hablar sobre el funcionamiento de la lengua y
como apoyo para explicar y reflexionar sobre lo que se ha aprendido.
11. Observar la diferencia entre la lengua oral y escrita, reconociendo el
papel de las situaciones sociales como factor condicionante de los
intercambios comunicativos.
Este criterio debe evaluar la capacidad de los alumnos para identificar los
contextos en los que la comunicación tanto oral como escrita se produce
entre iguales y con adultos, sean conocidos o desconocidos, identificando
los textos de uso frecuente en el aula y fuera de ella a partir de elementos
textuales y paratextuales.
12. Localizar e identificar la diversidad lingüística de Aragón y el
conjunto de España como una realidad social enriquecedora.
Con este criterio se pretende que conozcan la existencia de las distintas
lenguas que se hablan tanto en nuestra comunidad como en el conjunto de
nuestro país, que sepan además localizarlas geográficamente y, tras la
escucha o aportaciones de fragmentos orales o escritos, puedan conocer e
identificar a qué variedades lingüísticas corresponden.
¿Cuáles
son los contenidos del Tercer Ciclo de Primaria en el Área de Lengua
Castellana y Literatura?
Bloque 1. Escuchar, hablar y conversar
-Participación y cooperación en situaciones comunicativas de relación
social, especialmente las destinadas a favorecer la convivencia (debates o
dilemas morales...), con valoración y respeto de las normas que rigen la
interacción oral (turnos de palabra combinados con la escucha atenta y
activa, papeles diversos en el intercambio, tono de voz, posturas, gestos
adecuados) y usando un vocabulario que evite cualquier tipo de
discriminación.
-Comprensión de textos orales procedentes de la radio, de la televisión o de
Internet con especial incidencia en la noticia, la entrevista, el reportaje
infantil y los debates y comentarios de actualidad, para obtener información
general sobre hechos y acontecimientos que resulten significativos y
distinguiendo información de opinión para intentar sacar sus propias
conclusiones.
-Producción de textos orales propios de los medios de comunicación social
mediante simulación o participación para ofrecer y compartir información y
opinión, intentando, de acuerdo con su nivel, dar argumentos en su
exposición y manifestando sus sentimientos.
-Valoración de los medios de comunicación social como instrumento de
aprendizaje y de acceso a informaciones y experiencias de otras personas,
usando la información tanto en la vida escolar como social.
-Comprensión y producción de textos orales para aprender y para informarse,
tanto los producidos con finalidad didáctica como los de uso cotidiano, de
carácter informal (conversaciones entre iguales y en el equipo de trabajo) y
de un mayor grado de formalización (exposiciones de clase, entrevistas o
debates), haciendo especial hincapié en la elaboración y preparación de sus
producciones.
-Uso de documentos audiovisuales y de las tecnologías de la información y la
comunicación como medio de obtener, seleccionar y relacionar, con progresiva
autonomía, informaciones relevantes para aprender (identificación,
clasificación, comparación).
-Actitud de cooperación y de respeto en situaciones de aprendizaje
compartido, respetando el turno de palabra combinado con la escucha atenta y
activa, tono adecuado, ciñéndose al tema, usando un vocabulario respetuoso
con las diferencias y dando especial importancia al reparto de funciones y
cometidos.
-Interés por expresarse oralmente con pronunciación y entonación adecuada.
-Utilización de la lengua para tomar conciencia de las ideas y los
sentimientos propios y de los demás y para regular la propia conducta,
empleando un lenguaje no discriminatorio y respetuoso con las diferencias de
todo tipo.
Bloque 2. Leer y escribir
Comprensión de textos escritos
-Comprensión de la información relevante en textos propios de las
situaciones cotidianas de relación social: correspondencia, normas,
programas de actividades, convocatorias, planes de trabajo o reglamentos y
publicidad, iniciándose en la distinción entre información y persuasión.
-Comprensión de textos procedentes de los medios de comunicación social
(incluidas webs infantiles y juveniles) iniciándose en la estructura básica
del periódico y con especial incidencia en la noticia, la entrevista y las
cartas al director, para obtener información general, localizando
informaciones destacadas y comparando distintos medios.
-Comprensión de textos del ámbito escolar, en soporte papel o digital, para
aprender y para informarse, tanto los producidos con finalidad didáctica
como los de uso social (folletos informativos o publicitarios, prensa,
programas, fragmentos literarios, hojas de inscripción, recibos sencillos e
impresos sencillos de organismos e instituciones oficiales).
-Adquisición de la capacidad lectora tanto silenciosa como en voz alta,
respetando pausas y entonación para desarrollar la comprensión adecuada del
texto.
-Actitud crítica ante los mensajes que suponen cualquier tipo de
discriminación.
-Integración de conocimientos e informaciones procedentes de diferentes
soportes para aprender (comparación, clasificación, identificación,
interpretación y memorización de algunos aspectos), con especial atención a
los datos que se transmiten mediante gráficos, esquemas y otras
ilustraciones.
-Utilización dirigida de las tecnologías de la información y la comunicación
para la localización, selección y organización de la información,
iniciándose en el procesamiento de textos.
-Uso de las bibliotecas, incluyendo las virtuales, de forma cada vez más
autónoma, para obtener información y modelos para la producción escrita.
-Manejo del diccionario como elemento de consulta y fuente de saber tanto
léxico como ortográfico o semántico.
-Interés por los textos escritos como fuente de aprendizaje y como medio de
comunicación de experiencias e ideas y de regulación de la convivencia.
Composición de textos escritos
-Composición de textos propios de situaciones cotidianas de relación social
(correspondencia personal y oficial, normas, avisos, programas,
convocatorias, planes de trabajo, reglamentos, diario...) de acuerdo con las
características propias de dichos géneros y respetando las normas gráficas,
léxicas y ortográficas.
-Composición de textos de información y opinión propios de los medios de
comunicación social sobre hechos y acontecimientos significativos, con
especial incidencia en la noticia, la entrevista, la reseña de libros o de
música..., en situaciones simuladas o reales.
-Composición de textos propios del *mbito académico y personal para obtener,
asimilar, organizar y comunicar información y emociones (cuestionarios,
encuestas, resúmenes, esquemas, informes, descripciones, explicaciones,
narraciones, poesías...)
-Empleo del punto al final del enunciado, las comas en las enumeraciones y
los signos de interrogación, exclamación y diálogo.
-Utilización creativa de elementos gráficos y paratextuales para facilitar
la compresión (ilustraciones, gráficos, tablas, tipografía, viñetas,
bocadillos...).
-Manejo del diccionario tanto en soporte papel como informático como fuente
de saber léxico, ortográfico y semántico.
-Valoración de la escritura como instrumento de relación social, de
obtención y reelaboración de la información y de los conocimientos, así como
forma de proyectar sus ideas y sentimientos hacia los demás.
-Utilización progresivamente autónoma de programas informáticos de
procesamiento de texto (márgenes, sangrías, paginación, inclusión de dibujos
en textos, títulos...)
-Interés por el cuidado y la presentación de los textos escritos y respeto
por la norma ortográfica.
Bloque 3. Educación literaria
-Escucha y lectura guiada de textos narrativos de tradición oral española en
general y aragonesa en particular, de literatura infantil, adaptaciones de
obras clásicas y literatura actual en diferentes soportes.
-Lectura personal, silenciosa y en voz alta, de textos adecuados a la edad e
intereses. Respeto de los signos de puntuación y entonación adecuada con el
fin de captar mejor el mensaje del texto.
-Lectura comentada de poemas, relatos y obras teatrales teniendo en cuenta
las convenciones literarias (géneros, figuras...) y la presencia de ciertos
temas y motivos recurrentes.
-Desarrollo de la autonomía lectora, de la capacidad de elección de temas y
textos y de expresión de las preferencias personales.
-Valoración y aprecio del texto literario como vehículo de comunicación,
fuente de conocimiento de otros mundos, tiempos y culturas, como hecho
cultural, como recurso de disfrute personal, educador de la sensibilidad.
-Conocimiento y uso de la biblioteca del aula y del centro, incluyendo
documentos audiovisuales, como medio de aproximación a los textos
literarios, entre los que se incluirán algunos de autores aragoneses.
Participación en actividades literarias.
-Comprensión, memorización y recitado de poemas con el ritmo, la
pronunciación y la entonación adecuados, así como iniciación en la
decodificación del lenguaje literario.
-Recreación y composición de poemas y relatos para comunicar sentimientos,
emociones, estados de ánimo o recuerdos, reconociendo las características de
algunos modelos trabajados en las lecturas dirigidas o de producciones
propias.
-Dramatización y lectura dramatizada de textos literarios sencillos y
reconocimiento de las principales diferencias formales del texto teatral.
-Lectura de textos literarios: cuentos, leyendas, fábulas, mitos, poesías,
canciones, novelas..., extrayendo la idea principal del texto, la posible
moraleja y los personajes principales (protagonista, antagonista) y
secundarios, así como las partes de la narración (principio, trama y final),
la temporalidad, ámbito de las acciones e inicio en la comprensión del
contexto histórico.
Bloque 4. Conocimiento de la lengua a través del uso
-Identificación de las relaciones entre los elementos del contexto de
situación y las formas lingüísticas en que se manifiestan en los discursos
orales y escritos del intercambio comunicativo entre iguales y con adultos,
sean conocidos o desconocidos.
-Identificación de los contextos en los que la comunicación se produce
mediante textos escritos y valoración de la importancia de la escritura en
determinados ámbitos.
-Reconocimiento y uso de estructuras narrativas, instructivas, descriptivas
y explicativas para la comprensión y composición.
-Conocimiento de las normas ortográficas, la utilización de la coma, los dos
puntos, comillas, el punto como forma de estructuración de los enunciados y
secuenciación de ideas y los signos de interrogación y exclamación y
diálogo, apreciando su valor social y la necesidad de ceñirse a ellas en los
escritos.
-Exploración y reflexión sobre la inserción y coordinación de oraciones como
procedimientos propios en la mejora de la composición de textos: adición,
causa, disyunción, finalidad, consecuencia, condición, contradicción,
oposición...
-Comparación y transformación de enunciados mediante inserción, supresión,
cambio de orden, segmentación, y recomposición, para juzgar sobre la
gramaticalidad de los resultados y facilitar el desarrollo de los conceptos
lingüísticos y del metalenguaje.
-Comparación de estructuras sintácticas diversas para observar su
equivalencia semántica o posibles alteraciones del significado.
-Reconocimiento de las modalidades oracionales declarativas, interrogativas
y exhortativas.
-Reflexión, uso y definición intuitiva de la terminología siguiente en las
actividades de producción e interpretación: denominación de los textos
trabajados; sílaba tónica y átona; enunciado: frase y oración; tipos de
enunciados: declarativo, interrogativo, exclamativo, imperativo; enlaces:
preposición y conjunción; grupo de palabras: núcleo y complementos; nombre,
adjetivo; tiempo verbal (pretérito indefinido, pretérito imperfecto y el
pretérito perfecto); persona gramatical; modo indicativo, subjuntivo e
imperativo; formas no personales: el infinitivo; sujeto y predicado;
complementos del nombre y complementos del verbo.
-Reconocimiento y utilización de procedimientos de derivación, comparación,
contraste..., para juzgar sobre la corrección de las palabras y generalizar
las normas ortográficas en relación con la comprensión y composición de
textos.
-Identificación de los constituyentes fundamentales de la oración: sujeto y
predicado
-Utilización de las mecánicas de transformación de oraciones: estilo directo
a indirecto, activa en pasiva o viceversa.
-Consideración del texto escrito de manera crítica, reflexionando sobre el
contenido y valorando el uso del lenguaje, su estructura y recursos
literarios utilizados.
-Conciencia positiva de la variedad lingüística existente en el contexto
escolar y social.
-Localización de las lenguas y modalidades lingüísticas de Aragón, del
conjunto de España y las más importantes del mundo; valoración positiva de
esta riqueza lingüística, evitando los prejuicios sobre las lenguas y sus
hablantes.
¿Cuáles
son los Criterios de Evaluación del Tercer Ciclo de Primaria en este Área?
1. Participar en las
situaciones de comunicación del aula, respetando las normas del intercambio:
guardar el turno de palabra, organizar el discurso, escuchar e incorporar
las intervenciones de los demás y mantener un tono de voz apropiado.
Con este criterio se trata de evaluar tanto la capacidad para intervenir en
las diversas situaciones de intercambio oral que se producen en el aula,
como la actitud con la que se participa en ellas. Conviene advertir que
dichas competencias requieren capacidad para observar las situaciones
comunicativas -finalidad, número y características de los participantes,
lugar donde se produce el intercambio...-y para determinar sus
características, de forma consciente, y proceder de manera adecuada a cada
contexto. Debe ser también objeto de valoración la habilidad para iniciar,
sostener y finalizar conversaciones empleando un vocabulario respetuoso con
las diferencias.
2. Expresarse de forma oral mediante textos que presenten de manera
coherente conocimientos, hechos y opiniones, respetando tanto a las personas
como las ideas expresadas por los distintos interlocutores.
Este criterio debe evaluar si se expresan de forma organizada y coherente,
según el género y la situación de comunicación. Han de ser capaces de
seleccionar los contenidos relevantes y expresarlos usando el léxico, las
fórmulas adecuadas y los recursos propios de estas situaciones, como tono de
voz, postura y gestos apropiados. Se debe valorar la capacidad de producir
de forma oral relatos y exposiciones de clase, así como la de explicar en
voz alta las reflexiones sobre los aspectos que se aprenden, valorando sobre
todo el trabajo de preparación y elaboración de su intervención.
3. Captar el sentido de textos orales, reconociendo las ideas principales y
secundarias, identificando ideas, opiniones y valores tanto explícitos como
implícitos sencillos y sacando conclusiones.
Se trata de evaluar la competencia para obtener, seleccionar y relacionar
informaciones procedentes de los medios de comunicación y del contexto
escolar, especialmente las de tipo espacial, temporal y de secuencia lógica.
Igualmente pretende evaluar si son capaces de aprender más allá del sentido
literal del texto y de realizar deducciones e inferencias sobre su
contenido, de distinguir información y opinión y de interpretar algunos
elementos implícitos como la ironía o el doble sentido. Asimismo, se quiere
evaluar si han desarrollado cierta competencia para reflexionar sobre los
mecanismos de comprensión de los textos y la utilidad para aprender a
aprender que comporta la reflexión sobre los procedimientos utilizados, así
como si extraen sus propias conclusiones sobre lo que ha escuchado.
4. Localizar y recuperar información explícita y realizar inferencias en la
lectura de textos determinando sus propósitos principales e interpretando el
doble sentido de algunos
Este criterio quiere evaluar si son capaces de buscar, localizar y
seleccionar información o ideas relevantes que aparecen explícitas en los
textos -convocatorias, programas de actividades, planes de trabajo- actuando
de modo acorde a lo que en ellos se indica; informarse sobre hechos próximos
a su experiencia en los medios de comunicación, utilizando la lectura rápida
de titulares y entradillas para anticipar el contenido global; utilizar el
subrayado y otras técnicas para determinar las ideas principales y las
secundarias explícitas en los textos escolares.
También se debe evaluar la capacidad para trascender el significado
superficial y extraer inferencias directas: inducir acontecimientos
predecibles, deducir el propósito de los textos o identificar algunas
generalizaciones. Incluso captar el doble sentido o las ironías.
En los textos literarios con connotaciones históricas, se valorará la
capacidad para extraer y ampliar información sobre los datos históricos que
aparecen en el relato o discurso, usando el diccionario, enciclopedia o las
tecnologías de la información y la comunicación. Asimismo, se debe evaluar
la identificación de las ideas principales de algunos poemas o la capacidad
para seguir relatos no lineales, y también la habilidad para comprender las
relaciones entre los personajes de las historias, cuando no aparecen
explícitos, o anticipar determinados acontecimientos.
5. Interpretar e integrar las ideas propias con las contenidas en los
textos, comparando y contrastando informaciones diversas, y mostrar la
comprensión a través de la lectura en voz alta.
Este criterio de evaluación pretende constatar que son capaces de manejar
con progresiva autonomía informaciones contenidas en textos diversos, así
como que han incorporado a la actividad lectora estrategias de comprensión
como identificar el propósito del escrito, utilizar indicadores textuales,
avanzar y retroceder, consultar en diccionarios o buscar información
complementaria.
Este criterio pretende también evaluar tanto la comprensión a través de la
lectura en voz alta, que debe realizarse ya con fluidez y entonación
adecuadas, como la lectura silenciosa, valorando el progreso en la velocidad
y la comprensión.
6. Narrar, explicar, describir, resumir y exponer opiniones e informaciones
en textos escritos relacionados con situaciones cotidianas y escolares, de
forma ordenada y adecuada, relacionando los enunciados entre sí, usando de
forma habitual los procedimientos de planificación y revisión de los textos
así como las normas gramaticales y ortográficas y cuidando los aspectos
formales tanto en soporte papel como digital.
Este criterio trata de verificar que son capaces de expresarse por escrito
de forma coherente y siguiendo los pasos propios del proceso de producción
de un escrito (planificación, escritura del texto, revisión). Deberán ser
capaces de producir textos propios de las relaciones interpersonales en el
aula -cartas, normas, programas de actividades, convocatorias, planes de
trabajo colectivos-, de los medios de comunicación social referidos a hechos
próximos a su experiencia -noticia, entrevista, reseña de libros o de
música, cartas al director-, así como los de uso habitual en otras áreas de
aprendizaje. De manera especial, se debe evaluar la capacidad para elaborar
los textos que permiten progresar en la autonomía para aprender -resúmenes,
esquemas, informes, descripciones, explicaciones.
En el ámbito literario, se evaluará la capacidad para recrear poemas o
relatos utilizando determinados recursos, como la rima o el ritmo en los
poemas.
En todos los escritos, tanto en papel como en soporte digital, se evaluar*á
la automatización de las normas ortográficas de aparición frecuente y la
resolución de dudas ortográficas mediante la utilización de los apoyos
pertinentes (diccionarios, apuntes...)
7. Conocer textos literarios de la tradición oral española en general y
aragonesa en particular y de la literatura infantil adecuados al ciclo, así
como las características de la narración y la poesía, con la finalidad de
apoyar la lectura y la escritura de dichos textos y la recitación de poemas.
Este criterio evalúa la capacidad de disfrutar de forma autónoma con los
textos literarios adecuados a la edad y al ciclo, de comprender el sentido
de éstos gracias a la interpretación de algunas convenciones específicas,
como los temas recurrentes, los elementos del relato literario (principio,
trama y final, protagonista y antagonista, idea principal y secundarias,
tiempo de la acción, lugar, descripción y diálogo); la rima y el ritmo, las
comparaciones y la metáfora. Hay que evaluar igualmente la iniciativa y la
adquisición de una actitud positiva hacia la lectura. Se valorará la
capacidad de usar recursos expresivos y creativos, en tareas de
dramatización, recreación o memorización de poemas y otros textos.
8. Utilizar las bibliotecas, videotecas, etc., y comprender los mecanismos y
procedimientos de organización y selección de obras y otros materiales.
Colaborar en el cuidado y mejora de los materiales bibliográficos y otros
documentos disponibles en el aula y en el centro.
En este criterio se evalúa si son capaces de usar las bibliotecas a su
alcance de forma activa y autónoma, si han desarrollado el gusto por la
lectura y las actitudes y procedimientos necesarios para ser usuarios
habituales de las mismas, si actúan de animadores y difusores de la lectura
entre los compañeros a través de sus comentarios sobre los textos leídos. Se
debe valorar también el conocimiento del funcionamiento y organización de
las bibliotecas, así como la capacidad de colaborar en su mantenimiento y
cuidado.
9. Identificar cambios que se producen en las palabras, los enunciados y los
textos al realizar segmentaciones, cambios en el orden, supresiones e
inserciones que hacen mejorar la comprensión y la expresión oral y escrita.
Se trata de evaluar la habilidad para observar y reconocer los efectos que
inserción, supresión, cambio de orden, segmentación y recomposición producen
en los enunciados y en los textos, de modo que se identifiquen tanto los
problemas en la escritura y en la expresión oral como el origen de
determinadas dificultades en la comprensión y se utilice esta reflexión en
la mejora de dichas actividades.
Dichos procedimientos de análisis deben permitir considerar el texto de
manera crítica; reflexionar sobre el contenido del texto y evaluarlo;
considerar y evaluar su estructura, el uso del lenguaje, los recursos
literarios y el punto de vista y el oficio del autor.
10. Comprender y utilizar la terminología gramatical y lingüística básica en
las actividades de producción y comprensión de textos.
Este criterio trata de comprobar si han adquirido los conocimientos
gramaticales básicos sobre la lengua. Se pretende constatar que emplean
estos aprendizajes en la realización y revisión de sus textos para lograr
una mejor comunicación. Asimismo, se valorará el uso de la terminología que
permita discutir algunos problemas lingüísticos, ordenar las observaciones
realizadas y explicar lo que se ha aprendido. Al final de la etapa estos
contenidos incluyen las denominaciones de los textos, los elementos que
constituyen los enunciados, el conocimiento de las distintas clases de
palabras (nombre, adjetivo, verbo, etc.) y nociones básicas sobre cómo están
formadas (variaciones de género y número, de tiempo, número y persona,
prefijos y sufijos frecuentes, etc.)
11. Observar la diferencia entre la lengua oral y escrita, reconociendo el
papel de las situaciones sociales como factor condicionante de los
intercambios comunicativos.
Este criterio debe evaluar su capacidad para identificar los contextos en
los que la comunicación tanto oral como escrita se produce entre iguales y
con adultos, sean conocidos o desconocidos, identificando los textos de uso
frecuente en el aula y fuera de ella a partir de elementos textuales y
paratextuales.
12. Localizar e identificar la diversidad lingüística de Aragón y del
conjunto de España como una realidad social enriquecedora.
Con este criterio pretendemos que conozcan la existencia de las distintas
lenguas que se hablan tanto en nuestra comunidad como en el conjunto de
nuestro país, así como las más importantes del mundo; que sepan además
localizarlas geográficamente y, tras la escucha oral o aportaciones de
fragmentos escritos, puedan conocer e identificar a qué lenguas
corresponden; que sean capaces de valorar las diferentes lenguas existentes
en el mundo y relacionarlas con su entorno próximo.
¿Qué Orientaciones Didácticas se proponen para el Área de Lengua castellana
y literatura?
La utilización de
diversas metodologías específicas para el área de Lengua y literatura deberá
enfocarse en función de las necesidades de los diferentes momentos de la
etapa, de las distintas tareas y situaciones, de la diversidad del alumnado,
de los diferentes agrupamientos, pero siempre irá dirigida hacia la
adquisición de las destrezas básicas: hablar, leer, escuchar y escribir.
La enseñanza de la Lengua y literatura partirá de los usos de la lengua que
el alumnado trae a la escuela. Estos usos se han ido conformando según el
entorno en el que se han desenvuelto, junto con los factores socioeconómicos
y culturales de su ambiente más próximo. Las diferencias no se dan sólo en
el inicio de la etapa; a lo largo de ella, los ritmos de aprendizaje, los
gustos y preferencias no son uniformes. Es necesario conocer y asumir esta
realidad para establecer una progresión adecuada, tanto en la consecución de
los objetivos como en la planificación de las actividades.
Debemos considerar que los alumnos son los verdaderos protagonistas de su
proceso de aprendizaje. El aula ha de convertirse en un centro de
convivencia donde todos sientan la necesidad de comunicarse. Lo lúdico, lo
creativo, el disfrute de la lectura y sus propias experiencias e intereses
deben ocupar un lugar importante en la acción educativa.
El profesorado debe guiar los procesos de aprendizaje: estimular y orientar
en función de los intereses individuales y de grupo consiguiendo así atender
a la diversidad. La creación de un clima de libertad y respeto favorecerá el
intercambio en el aula, considerada como un lugar privilegiado de
comunicación y de transmisión de conocimientos.
El lenguaje es un instrumento básico de la sociedad. La lengua castellana es
usada en todos los ámbitos, por lo que debemos favorecer su uso correcto
tanto en la escuela como en los demás espacios de socialización, para lograr
una comunicación integral. Si potenciamos el uso del lenguaje oral en el
alumnado, en situaciones libres y en actividades planificadas de
comunicación, facilitaremos su acceso a una amplia diversidad de registros
más allá del lenguaje familiar.
La lengua oral será uno de los elementos más importantes a la hora de
planificar las actividades del área. Además de la relación existente entre
el desarrollo de ésta y el pensamiento, hay que tener en cuenta la
importancia de la lengua hablada como punto de partida de la escrita. Su
correcta utilización favorecerá el aprendizaje, la educación integral del
alumnado (como personas autónomas, conscientes y creativas en el medio en el
que vive) y su realización social.
En el ámbito de la lengua oral tendremos la posibilidad de reflejar y
contrastar las realidades sociales y culturales del alumnado. Dentro de las
actividades lingüísticas que se llevan a cabo en el aula, se podrá recurrir
espontánea o planificadamente al tratamiento de algunos temas que de forma
transversal deben ir impregnando el currículo.
Planificar en el horario semanal unos tiempos específicos para el trabajo de
la comprensión y expresión oral ayudará al alumnado a comunicarse con mayor
corrección, a hablar a los demás y a dialogar con ellos. Se propiciará en la
clase un ambiente acogedor que favorezca la conversación, intentando
combinar y equilibrar las manifestaciones espontáneas y la organización de
las ideas, además de aprender a escuchar. Juegos, poemas recitados, charlas
individuales del alumnado a sus compañeros sobre un tema de su interés,
radio escolar, debates, serán actividades encaminadas al desarrollo de este
aprendizaje. En este sentido, la asamblea de clase, entre otras estrategias
de enseñanza-aprendizaje, permitirá organizar períodos de trabajo y
actividades de las diferentes áreas, exponer e intercambiar ideas y
opiniones, saber formular preguntas, desarrollar actitudes de escucha y
respeto al turno de palabra. El profesorado coordinará y dirigirá las
conversaciones y servirá de modelo en el desarrollo de la competencia
lingüística en las diferentes situaciones de comunicación.
La escucha de textos leídos en voz alta, o con ayuda de otros medios como la
televisión, la radio, el magnetófono y vídeo, facilitarán posteriores
procesos de aprendizaje: interpretación, relación y valoración de la
información recibida y búsqueda de ideas principales. Estas audiciones deben
prepararse previamente, explicando al alumnado los objetivos que se
pretenden, algunos aspectos formales y anticipando temas. De esta forma
aseguraremos una mayor atención y comprensión.
Los textos de tradición oral, como adivinanzas, trabalenguas, cuentos,
refranes, poemas y leyendas, se prestan a favorecer la discriminación
fonética, auditiva y articulatoria, logrando un mayor desarrollo de la
capacidad expresiva y posibilitando su uso como actividad lúdica.
En el inicio de la escolaridad, la escritura se manifiesta en múltiples
objetos del entorno que rodea al alumnado, lo que puede facilitar la
elección de enfoques de aprendizaje basados en la comprensión. De esta
manera, los primeros contactos con la lectura y la escritura se presentan
íntimamente ligados con sus experiencias, siempre en un contexto que haga
interesante y necesaria su utilización. Este aprendizaje se iniciará de
forma vertebrada con las destrezas de la comunicación oral y se llevará a
cabo gradualmente y con la profundidad que permitan el desarrollo evolutivo
y los conocimientos previos del alumnado. La coordinación entre los ciclos
será aquí fundamental para trabajar progresivamente en los textos escritos.
Los modelos presentados deberán ser enriquecedores, variados y apropiados
según la intención comunicativa. El uso de un vocabulario adecuado por parte
de los alumnos, la desinhibición en relación con los demás, la consecución
de hábitos básicos (atención, revisión, sentarse adecuadamente, coger
correctamente el lápiz...), la capacidad de socialización y de verbalización
de vivencias se presentan como elementos que ayudarán a lograr un buen
aprendizaje de la lectura y la escritura.
La adquisición del hábito lector es uno de los objetivos fundamentales de la
etapa, el elemento básico para el desarrollo de la autonomía en el proceso
de enseñanza-aprendizaje. El fomento de actitudes positivas favorecerá una
aproximación hacia la lectura como medio de entretenimiento y diversión, de
formación e información sobre los temas que interesan al alumnado y sobre
los que se está trabajando en clase, procurando que constituya una
experiencia placentera.
La necesidad de que el alumnado lea con verdadera afición es absolutamente
esencial. Todas las estrategias que se desplieguen para conseguirlo serán
pocas: uso funcional de la lectura, guías de lectura asequibles, tiempos de
lectura recreativa orientada, actividades en las que el alumnado exponga
ante los demás sus libros preferidos, lectura en voz alta de personas
adultas al grupo clase, uso continuo de las bibliotecas. De esta manera,
adquirirán un papel activo -aproximándose con la lectura al universo de sus
experiencias e intereses-, crítico -estimulando y desarrollando el juicio
personal sobre lo leído- y creador -poniendo en juego su capacidad de
imaginación y fantasía-, favoreciendo la aparición de estímulos nuevos. La
escuela debe propiciar, en la medida de lo posible, la participación de las
familias en este objetivo, pues difícilmente pueden crearse lectores en un
ambiente no lector.
Los textos literarios ofrecen una experiencia gratificante y de placer
estético, despiertan en el alumnado su sentido crítico, enriquecen su léxico
y les proporcionan la posibilidad de ampliar su campo de conocimientos y la
visión del mundo. Además, son un estímulo para la creación libre o sugerida
de producciones propias. La literatura ofrece otras posibilidades de
desarrollo de capacidades y competencias básicas, más allá de la propia
utilización creativa del lenguaje: es capaz de desarrollar sentimientos,
evocar recuerdos, devolver al que lee reflejos de su auto imagen,
posibilidades de relación comunicativa con los otros. Pero, además, en la
literatura se conjugan factores sociales, culturales, históricos,
artísticos, filosóficos que debemos enseñar a ver al alumnado para darles
vías de interpretación y disfrute de la obra literaria y modelos de
utilización para expresar sus propios sentimientos.
Una experiencia positiva con la lectura motivará la producción de textos
escritos por el alumnado. El profesorado elaborará estrategias variadas de
expresión escrita: uso social de sus producciones, juegos con palabras,
cuentos libres o sugeridos, textos colectivos, ampliación, reducción y
transformación de textos.
Es conveniente planificar los escritos, de manera individual o colectiva en
el aula, con la ayuda del profesorado. Para ello podemos utilizar modelos
donde analizar la función de lo escrito, preparar en común la elaboración de
guiones y notas estructuradas, así como la búsqueda de información
complementaria.
En las producciones escritas conviene habituar al alumnado en la práctica de
la revisión de sus propios textos, individual o colectivamente. Dicha
práctica resulta un elemento imprescindible para corregir y mejorar sus
propias producciones y el intercambio comunicativo.
La publicación de los textos elaborados por el alumnado es un estímulo para
seguir expresando sus ideas y vivencias y para descubrir que comunicarse es
el objetivo último de la expresión escrita. Las bibliotecas, la red, el
periódico escolar y los murales serán medios que faciliten esta tarea.
La utilización de técnicas de trabajo intelectual (subrayado, resumen y
esquema) y en general de estrategias de planificación, control y evaluación
de la propia tarea propiciará no sólo una mejora en la lectura y la
escritura y en el conocimiento de las estructuras de la lengua, sino también
el desarrollo de múltiples habilidades para su uso en posteriores
aprendizajes. Los hábitos de estudio y de investigación facilitarán el
descubrimiento de sus propias capacidades y su aplicación para resolver
interrogantes, curiosidades y dudas.
El diálogo y el intercambio comunicativo, la resolución de tareas
colectivas, los grupos interactivos, el trabajo en colaboración o en equipo
proporcionarán ocasiones de expresarse, discutir y conversar, entre iguales
y con las personas adultas, además de favorecer la convivencia entre todos y
la construcción en común del conocimiento
La flexibilidad en el modelo organizativo de la clase de lengua es
fundamental. Es necesario conseguir una evolución autónoma de cada uno de
los alumnos partiendo de una estructura de clase cooperativa, en la que los
elementos de comunicación propios del área habrán de ser las herramientas
básicas de trabajo en el seno de los grupos que se constituyan, para
dialogar sobre los contenidos, elaborar proyectos, lograr consensos,
distribuir funciones en el grupo y asumir que el resultado final del trabajo
es fruto de las aportaciones de cada uno de los individuos.
El trabajo cooperativo conduce a la interacción entre los alumnos, y la
diversidad existente entre ellos lleva necesariamente a la confrontación de
ideas, al intercambio de informaciones, a la transformación de las ideas
preconcebidas, los prejuicios y los estereotipos, a conocer y compartir
estrategias de aprendizaje, a la toma de decisiones conjunta, todo lo cual
ayuda a formar su personalidad en relación con el proceso de formación de
los demás.
Es función del profesor comprobar y controlar que el reparto de tareas
dentro del grupo llegue a todos sus componentes. Se debe estar atento a
factores humanos, afectivos y socio-familiares de los alumnos, potenciando
su motivación y alentando el progreso de cada uno hacia la progresiva
consecución de un grado de autonomía que le permita seguir avanzando en su
autoaprendizaje con confianza y seguridad en sí mismo. El rol del profesor
consistirá, pues, en hacer de guía; su misión será la de poner en contacto
los conocimientos y las experiencias propias del alumnado con los nuevos
contenidos y así contribuir al desarrollo de las competencias que éste debe
alcanzar.
En síntesis, consideramos que la organización propuesta se adecua a los
mecanismos de aprendizaje de los alumnos y permite integrar la diversidad
existente en las aulas formando personas que van a tener que desarrollar las
competencias comunicativas que les capaciten para vivir en una sociedad cada
vez menos individualista, capaces de trabajar en equipo y de mantener
relaciones positivas y fluidas con sus semejantes. También se garantizan la
atención a la diversidad y el refuerzo educativo cuando sean necesarios y
siempre en el seno del propio grupo de iguales.
Los textos, tanto orales como escritos, de los que habremos de partir han de
ser diversos y adecuados a las capacidades de los alumnos; por tanto,
significativos e interesantes para ellos, que reflejen su entorno y sus
intereses, que proporcionen oportunidades de globalizar los estímulos y sus
aplicaciones al desarrollo integral de su personalidad y que permitan
abordar desde el análisis de sus elementos el inicio de una reflexión sobre
la lengua tanto funcional como, hacia el final de la etapa, gramatical.
La reflexión sistemática sobre la lengua debe enfocarse para mejorar y
enriquecer la propia competencia comunicativa, a partir de contextos
significativos para el alumnado y desde los conocimientos previos que traen
a la escuela. Dicha reflexión e interiorización de normas y criterios sobre
los aspectos formales de la lengua debe planificarse de manera uniforme por
todo el equipo de la etapa, utilizando una misma terminología.
La organización formal de los distintos textos, la ortografía, la
construcción estructurada de enunciados y párrafos y el uso de palabras
adecuadas con apoyo del diccionario son aspectos que no deben contemplarse
separadamente, pues el principal objetivo es lograr una expresión coherente,
ayudando al alumnado en su proceso de hablar, leer y escribir con mayor
riqueza y corrección.
El conocimiento y utilización de los diversos soportes en que nos llegan las
producciones lingüísticas orales y escritas (prensa, radio, televisión,
anuncios, carteles, Internet, teléfonos móviles...) se convierte en un
elemento metodológico más, tanto para su conocimiento, estudio y análisis
como para el desarrollo de la capacidad crítica y de las habilidades
necesarias para su manejo. Leer, decodificar, comprender e interiorizar
textos en diferentes soportes introducirá al alumnado en la vasta red de
medios de comunicación multimedia en que se está desarrollando nuestra
sociedad, pero además les permitirá desarrollar las habilidades necesarias
para buscar información y producir textos sencillos en todos los formatos
descritos. El uso habitual de los medios informáticos, la utilización de la
biblioteca de aula y del centro, la suscripción a diversos medios de
comunicación escrita son recursos que debemos manejar para apoyar el proceso
de enseñanza-aprendizaje de la lengua castellana.
La evaluación continua del proceso constituye un mecanismo fundamental para
el desarrollo de los aprendizajes y la autonomía del alumno en el que deben
estar incluidos todos los elementos que intervienen en el acto educativo.
Implica la reflexión sobre los procesos individuales y colectivos, dándonos
informaciones puntuales imprescindibles para la toma de decisiones sobre la
dirección del aprendizaje, y cubre importantes aspectos como: la adecuación
de los objetivos, actividades, tareas, procedimientos y recursos utilizados
a las necesidades planteadas; las dificultades encontradas, sus posibles
causas y las estrategias que hay que desarrollar para superarlas; el papel
jugado por los participantes o la posible incidencia de factores externos.
Una parte crucial del aprendizaje está constituida por las actividades y
procedimientos que se han de utilizar para su evaluación, pues sus
conclusiones han de constituir la línea de base de la planificación
posterior. La evaluación del nivel de competencia alcanzado por el alumnado
en un determinado momento forma parte de la evaluación del proceso, que ha
de ratificar la evidencia del desarrollo de las competencias comunicativas y
no del conocimiento de elementos aislados o grupos de ellos. Hay que diseñar
mecanismos que permitan comprobar cómo aplican lo aprendido a la resolución
de situaciones de comunicación nuevas, aunque similares a lo trabajado en el
aula. Profesor y alumnos deberán reflexionar y acordar de antemano cuáles
son los aspectos fundamentales que habrá que evaluar y los criterios que
habrá que aplicar, en relación a las demandas del currículo y a los
objetivos individuales y colectivos marcados por el grupo.
La evaluación de las capacidades y del progreso del alumnado proporcionará
información relativa a la efectividad de las decisiones tomadas y a las
posibles necesidades, refuerzos educativos y líneas que seguir. La
motivación, la participación de los alumnos en los trabajos de grupo
propuestos, el desarrollo de las diversas capacidades implicadas en el
proceso de búsqueda, selección y presentación de la información, habrán de
ser parámetros para tener muy en cuenta al final del proceso de evaluación.
¿Cuántas horas corresponden a las enseñanzas mínimas en el Área de Lengua
castellana y literatura en los diferentes ciclos de Primaria?
Horario Escolar para la Educación Primaria en Aragón
Las respuestas a las preguntas formuladas están tomadas íntegramente de la
ORDEN de 9 de mayo de 2007, del Departamento de Educación, Cultura y
Deporte, por la que se aprueba el currículo de la Educación primaria y se
autoriza su aplicación en los centros docentes de la Comunidad Autónoma de
Aragón (BOA 1/6/07)
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