CURRÍCULO DE PRIMARIA DE LA COMUNIDAD DE MADRID:
PLAN PARA EL FOMENTO DE LA LECTURA, EL DESARROLLO DE LA COMPRENSIÓN
LECTORA, Y LA MEJORA DE LA EXPRESIÓN ORAL
Con el fin de armonizar e
impulsar las actividades relativas a la promoción y práctica de la
comprensión lectora prevista en los objetivos, contenidos y criterios de
evaluación, y al grado de adquisición de las competencias básicas
correspondientes a cada una de las Áreas del currículo, se regula el
presente Plan, que va a potenciar su práctica diaria por todo el profesorado
en todas las Áreas del modo más armónico y eficaz posible.
De este modo se facilita
el cumplimiento del mandato de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de
Educación, que en la exposición de motivos y en sus artículos 16.2, 17.e),
19.2 y 19.3 indican, respectivamente:
- Una de las finalidades de la Educación Primaria es la adquisición de las
habilidades culturales básicas relativas a la expresión y comprensión oral y
a la lectura.
- Los alumnos deben desarrollar hábitos de lectura.
- La lectura debe trabajarse en todas las Áreas del currículo.
- A fin de fomentar el hábito de lectura, se dedicará un tiempo diario a la
misma.
Mediante este Anexo se
garantiza, igualmente, el cumplimiento del Real Decreto 1513/2006, de 7 de
diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas de la Educación
Primaria, que en su artículo 4.5 determina que, sin perjuicio de su
tratamiento específico en alguna de las Áreas de la etapa, la comprensión
lectora y la expresión oral se trabajarán en todas las Áreas, y en su
artículo 6.4 establece que la lectura constituye un factor fundamental para
el desarrollo de las competencias básicas y que los centros, al organizar su
práctica docente, deberán garantizar la incorporación de un tiempo diario de
lectura, no inferior a treinta minutos, a lo largo de los cursos de la
etapa.
1.
Consideraciones teóricas
La lectura es un factor
esencial del enriquecimiento intelectual y constituye una actividad clave en
la educación por ser uno de los principales instrumentos de aprendizaje cuyo
dominio abre las puertas a nuevos conocimientos. El aprendizaje de la
lectura deberá comenzar en la Educación Infantil y continuar a lo largo de
todos los niveles educativos. Un deficiente aprendizaje lector y una mala
comprensión de lo leído abocan a los alumnos al fracaso escolar y personal.
La lectura estará presente en todas las áreas de la Educación Primaria. Por
ello, el fomento de la lectura y el desarrollo de la comprensión lectora
serán impulsados, no sólo desde el área de Lengua castellana y literatura,
sino a través de las actividades específicas de todas las áreas. Todo el
centro debe implicarse en esta tarea. Todos los maestros de las diferentes
áreas han de incluir en sus programaciones didácticas actividades relativas
al lenguaje y dirigidas a fomentar en el alumno el interés por la lectura.
Los maestros de todas las áreas deberán, asimismo, ejercitar a los alumnos
en la comprensión lectora y velar porque ese nivel de comprensión sea el
adecuado para su edad.
Se suele considerar el desarrollo de la lectura y de la comprensión lectora
como una competencia más del Área de Lengua Castellana y Literatura, más,
aun cuando el tratamiento específico en esta Área sea una realidad, no es
menos cierto que corresponde a todas las Áreas procurar que el alumnado
comprenda los contenidos sobre los que se estén trabajando en cada momento.
Se debe considerar, pues, que la comprensión lectora, además de ser un
instrumento de aprendizaje, es un requisito indispensable para que el alumno
sienta gusto por la lectura.
Las sesiones de lectura no deben orientarse, pues, como una continuación de
la clase de Lengua Castellana y Literatura, sino como la puesta en práctica
de sus enseñanzas y ha de servir para valorar el nivel de comprensión
lectora del alumno.
Los propósitos de la lectura son muy diversos y están siempre al servicio de
las necesidades e intereses del lector. Se lee para obtener información,
para aprender, para comunicarse, para divertirse, para vivir otras
realidades. Todas estas finalidades de la lectura deberán ser tenidas en
cuenta a la hora de trabajar en el Aula y deberán desarrollarse estrategias
que faciliten al alumno su consecución.
La descodificación precisa y rápida del lenguaje escrito por parte del
alumno tiene una gran importancia porque supone la automatización de los
procesos implicados en la lectura. Esta automatización permite concentrar
toda la energía en la comprensión del texto. En todos los ámbitos de la
actividad intelectual, y especialmente en educación, hay que comprender para
aprender. Para facilitar la comprensión y el aprendizaje de los textos es
necesario el desarrollo de determinadas habilidades. El logro de estos
objetivos exige una acción metódica y la dedicación de un tiempo específico
en el Aula.
Por consiguiente, se debe entender que el esfuerzo y el tiempo que se
dediquen a comprender los conceptos y las relaciones que se establecen entre
ellos mediante la lectura de distintos tipos de textos (literarios,
didácticos, informativos, científicos, etcétera), garantiza al alumno la
adquisición de nuevas estrategias que le facilitan una competencia
lingüística acorde con su edad.
De entre los muchos textos que se pueden emplear para la lectura, el cuento
ocupa un lugar importante en la formación literaria de los alumnos de
Educación Primaria. Los cuentos, por su contenido, su estructura y su
vocabulario, son un instrumento fundamental para el desarrollo de las
habilidades lingüísticas, pues cuando el niño los escucha o los lee se
apropia de su vocabulario y de sus estructuras lingüísticas y las pone en
práctica en otras situaciones. Es también importante ir introduciendo al
alumno, especialmente en los últimos cursos de Educación Primaria, a otras
posibilidades de la narrativa así como a la lírica y al teatro. Una mayor
variedad de textos y géneros literarios comporta el dominio de nuevas y más
complejas claves lingüísticas, un aumento del caudal léxico y, por lo tanto,
un mayor desarrollo de la comprensión lectora.
Es el maestro quien debe motivar a sus alumnos, despertando y aumentando el
interés por la lectura y proporcionando una enseñanza apropiada a las
características de estos, dado su ascendiente sobre los alumnos y su
capacidad para generar entusiasmo en ellos. La comprensión lectora
evoluciona en paralelo con la velocidad, la entonación y la exactitud
lectora pero no hay que olvidar que el objetivo fundamental que nos ocupa es
promover el gusto por la lectura.
A hacer se aprende haciendo, a leer se aprende leyendo, pero el camino que
deben recorrer los alumnos será más fácil y eficaz si en los centros
docentes existe una planificación que estimule una labor coordinada,
sistemática y cohesionada del profesorado en el fomento de la lectura.
En las programaciones didácticas se recogerán los principios metodológicos
que regirán el proceso de enseñanza y aprendizaje de la lectura, así como el
diseño y aplicación de estrategias de comprensión lectora para que, de esta
forma, exista una unidad y continuidad de criterios a lo largo de toda la
Educación Primaria. La metodología se ajustará a las características de los
alumnos, así como a la naturaleza de la Lengua Castellana, en la que se va a
enseñar a leer.
La biblioteca se concebirá como un centro organizado de recursos que
utilizará cualquier tipo de soporte y apoyará el aprendizaje desde todas las
Áreas. Su uso es de especial interés para asociar la lectura al sosiego, a
la concentración y a la posibilidad de disfrute.
2. La
mejora de la expresión oral
La expresión oral es una
tarea ordinaria que se desarrolla en todas las Áreas del currículo. Al igual
que sucede en el caso de la lectura, se tiende a considerar la expresión
oral como competencia exclusiva del área de Lengua Castellana y Literatura,
más el enriquecimiento de registros lingüísticos y vocales del alumnado en
las distintas Áreas, le permitirán el desarrollo de diferentes estrategias a
la hora de comunicarse, lo que le dará independencia y autonomía en su vida
cotidiana.
Se observa, con frecuencia, que un alumno con ideas claras sobre lo que
quiere o pretende hacer, encuentra dificultades para expresarse ante los
demás. La finalidad que se persigue es, pues, que los alumnos aprendan a
utilizar el lenguaje no solo para la obtención de un beneficio educativo,
sino para el logro de una mayor confianza en sí mismos y una mejor conexión
con el entorno.
Con la mejora de la expresión oral se pretende que los alumnos comuniquen a
los demás de forma adecuada no solamente contenidos, sino también emociones
y pensamientos. Para que esta comunicación oral sea eficaz se deben tener en
cuenta algunos factores fundamentales: La correcta articulación de las
palabras, la pronunciación, la respiración adecuada, la disminución del
ruido, el lenguaje corporal, la postura, los gestos, la expresión facial, el
volumen de la voz, la duración de las frases, la fluidez de las palabras, la
duración de las pausas, la velocidad, el ritmo, la intención comunicativa,
los errores lingüísticos y las incorrecciones gramaticales, el uso correcto
y oportuno del idioma, la documentación sobre el tema a tratar, etcétera.
Leer con asiduidad, consultar el diccionario y repasar regularmente ciertas
normas gramaticales deben convertirse en hábitos para que los alumnos
alcancen un uso correcto de la lengua.
El maestro promoverá en el Aula actividades encaminadas a la mejora de la
expresión oral, tales como:
- Recitación de poemas.
- Representaciones teatrales.
- Exposiciones ante la clase de temas monográficos.
- Participación en debates.
- Trabalenguas.
- Presentación de personas.
- Bienvenidas, despedidas, agradecimientos, etcétera.
- Presentaciones con ordenador.
- Entrevistas.
- Argumentaciones.
- Grabaciones.
- Práctica de la escucha activa.
- Narración oral por parte de todos los miembros de la clase de una historia
inventada sobre la marcha.
- Uso de palabras comodines en el discurso oral.
- Corrección de las muletillas conversacionales.
- Incorporación sucesiva de expresiones hechas que enriquezcan el discurso.
- Uso del lenguaje no verbal en los discursos orales.
- Juegos vocales.
- Adquisición de nuevo vocabulario.
- Uso del diccionario y demás recursos de consulta.
Las programaciones didácticas de todas las Áreas concretarán los aspectos
relativos a la expresión oral propios de cada una de ellas. Asimismo, los
centros realizarán las actuaciones pertinentes relativas a la elaboración de
los adecuados instrumentos de evaluación e incluirán los resultados
obtenidos en los boletines de notas y en el informe de aprendizaje del
alumno.
Mención especial requiere la adquisición del nuevo vocabulario. En cada Área
y en cada curso existe un vocabulario propio que se refiere a los conceptos
que se trabajan en el Aula. Los centros elaborarán un listado del
vocabulario específico que los alumnos deberán haber adquirido al finalizar
cada ciclo en cada Área. De este modo, se podrá planificar y evaluar la
evolución de la capacidad lectora del alumno y de su comprensión conceptual
a lo largo de la etapa.
En las programaciones didácticas de cada Área se registrarán los términos
básicos que se van a trabajar en cada ciclo, teniendo en cuenta que el
aprendizaje del vocabulario específico de cada Área no constituye un fin
sino un medio de comprensión de la misma.
3. El
Coordinador del Plan
Para alcanzar los
objetivos propuestos y obtener un rendimiento óptimo de los recursos
disponibles, resulta necesaria la figura del coordinador. Esta función
recaerá en el Jefe de Estudios del centro o en un maestro nombrado por el
Director del centro, que dependerá del Jefe de Estudios en todas aquellas
cuestiones relacionadas con el Plan. Para una correcta coordinación del Plan
de Fomento contará con la colaboración de los maestros del centro. Asimismo,
velará porque en todos los cursos de la etapa se trabaje la comprensión
lectora en todas las Áreas y su vocabulario específico, así como la
expresión oral.
El Coordinador, en colaboración con los maestros del centro, elaborará un
sencillo y práctico Plan de acción para alumnos y maestros, que, una vez
aprobado, se incorporará a la Programación General Anual de centro. En él se
incluirán actividades relacionadas con los distintos niveles de comprensión,
cuyo propósito será conseguir que el alumno alcance una adecuada experiencia
literaria mediante la adquisición y uso de la información que le aporta lo
leído:
- Comprensión literal: Reconocimiento, recuerdo, información relevante para
el objetivo específico de la lectura, búsqueda de ideas específicas,
definiciones de palabras y frases, ambientación de la historia, etcétera.
- Comprensión inferencial: Conjeturas, hipótesis, deducción de una secuencia
de argumentos, generalizaciones efectuadas en el texto, descripción de la
relación entre personajes, interpretación de una aplicación al mundo real de
la información del texto, suposición de la atmósfera o tono de una historia,
consideración de alternativas a las acciones de los personajes, etcétera.
- Lectura crítica: Juicio sobre la realidad, la fantasía y los valores.
- Apreciación lectora: Inferencia sobre las relaciones lógicas, restringidas
al texto sobre relaciones espacio-temporales, etcétera.
- Análisis del contenido y los elementos textuales: Probabilidad de que los
acontecimientos descritos pudieran suceder en la realidad, imaginar finales
diferentes, punto de vista del autor, etcétera.
- Lectura en voz alta: Entonación, vocalización, tono de voz, velocidad,
tranquilidad en la dicción, etcétera.
Con objeto de evaluar la eficacia del Plan, el Coordinador y los maestros
deberán seleccionar los textos que, con el nivel de dificultad apropiado,
deberán ser comprendidos por los alumnos al final de cada ciclo. La lectura
de estos textos y las respuestas a las preguntas sobre ellos servirán como
instrumento de evaluación de la comprensión lectora al final del curso. Los
resultados se consignarán en la Memoria Anual del centro.
4.
Funciones del Coordinador
- Realizar el análisis de
las necesidades de formación del profesorado, de los materiales didácticos
para el fomento de la lectura y del equipamiento de las bibliotecas de Aula
y del centro.
- Elaborar el plan anual para alumnos y maestros, en colaboración con el
profesorado, y seleccionar los textos para cada ciclo que sirvan como
criterio de evaluación de la comprensión lectora.
- Elaborar propuestas para la organización y gestión de los medios y
recursos de la biblioteca del centro, manteniéndolos operativos y
actualizados.
- Informar al profesorado sobre las novedades y su utilización en el Aula,
para lo cual mantendrá un catálogo actualizado.
- Impulsar en el centro cuantas iniciativas y proyectos se propongan por el
profesorado y el alumnado en relación con el fomento de la lectura y la
mejora de la expresión oral.
- Proponer al Centro de Apoyo al Profesorado de su zona la organización de
cursos de formación relativos al fomento de la lectura, al desarrollo de la
comprensión lectora y la mejora de la expresión oral, si lo considerase
necesario.
- Informar al profesorado de cuantas convocatorias vayan surgiendo en
relación con la formación del profesorado en técnicas y estrategias del
fomento de la lectura y la mejora de la expresión oral.
- Elaborar el horario del uso de la biblioteca del centro, así como de
aquellas otras actividades que se programen como estímulo hacia la lectura.
- Impulsar el servicio de préstamo de libros.
5.
Aspectos curriculares
A lo largo de la
Educación Primaria los alumnos deberán:
- Desarrollar estrategias para leer con fluidez y entonación adecuadas,
comprender distintos tipos de textos adaptados a su edad, utilizar la
lectura como medio para ampliar el vocabulario y fijar la ortografía
correcta.
- Utilizar estrategias de comprensión lectora para obtener información.
- Apreciar el valor de los textos literarios y utilizar la lectura como
fuente de disfrute e información, a la vez que de enriquecimiento personal.
- Usar la biblioteca para la búsqueda de información y aprendizaje, y como
fuente de placer.
- Haber leído y resumido (de forma oral o por escrito), al término de cada
ciclo, al menos diez libros, así como diferentes tipos de textos de
extensión variable, tanto por indicación del maestro como por iniciativa
propia.
- Haber adquirido el vocabulario básico de las distintas Áreas propuesto
para cada ciclo.
- Expresarse oralmente de manera adecuada teniendo en cuenta la entonación,
el ritmo, el gesto, la dicción y el uso correcto de las normas lingüísticas.
6.
Colaboración por parte de las familias
La implicación de los
padres o tutores en la educación escolar de sus hijos puede resultar clave
para el desarrollo de la progresiva destreza lectora, ya que pueden reforzar
el valor del aprendizaje de la lectura y asegurarse de que los niños
realizan en casa las tareas relativas a la misma. Así, a medida que los
niños van desarrollando su competencia lectora, el tiempo que se dedica a
leer va adquiriendo relevancia.
Para que se trabaje de manera adecuada la lectura fuera del horario escolar,
es necesario que el profesorado transmita a las familias unas directrices
metodológicas en beneficio de la eficacia del proceso lector de los niños.
Para favorecer la participación de las familias en el proceso educativo de
los niños, es importante que se establezca un compromiso con el centro
mediante la realización de tareas concretas, que consistirán en: Leer con
los niños y para ellos, escuchar sus lecturas mostrando interés por las
mismas y ser modelo de lectores adultos, ya que está comprobado que uno de
los principales factores para el desarrollo del gusto por la lectura de los
hijos es el modelo de los padres lectores.
A tal fin, los centros elaborarán un documento sencillo con pautas
metodológicas para la realización y seguimiento en casa de actividades
relacionadas con el hábito lector del niño.
7.
Seguimiento y evaluación
Se realizará un
seguimiento y evaluación del Plan para el fomento de la lectura, el
desarrollo de la comprensión lectora y la mejora de la expresión oral, al
menos cuatrimestral, por parte del equipo de maestros y del coordinador del
plan, determinándose, en su caso, aspectos de mejora. Dichos aspectos de
mejora servirán como base para establecer nuevos objetivos en el Plan para
el fomento de la lectura del curso siguiente.
8.
Orientaciones para el trabajo de la lectura
a) La lectura, más que
ninguna otra actividad, requiere que el docente logre transmitir su
entusiasmo para hacer lectores capaces y motivados.
b) En el currículo del Área de Lengua Castellana y Literatura aparecen, en
los tres ciclos, los objetivos, contenidos y criterios de evaluación que
hacen referencia al desarrollo de estrategias para la comprensión lectora.
Estos elementos, y otros de especial relevancia para su desarrollo, como la
valoración del grado de adquisición de las competencias básicas, deberán
recogerse en las programaciones didácticas de las distintas Áreas. Las
actividades con diferentes tipos de textos, así como el vocabulario
específico y el lenguaje propio de cada Área, serán los elementos que
diferenciarán el trabajo en las distintas Áreas.
c) El desarrollo de las estrategias de comprensión lectora debe ser una
práctica continua. Dichas estrategias se aplicarán en todo tipo de textos:
Literarios, científicos, didácticos e informativos.
d) Es importante que los alumnos lean siempre con algún objetivo y que la
lectura sea coherente con el mismo. El maestro debe enseñar a definir ese
objetivo.
e) La lectura en voz alta estimula la recreación de sentimientos y
sensaciones y actúa como vehículo de ideas, y es inseparable de la
compresión lectora. La automatización de una buena entonación, una correcta
pronunciación y una adecuada velocidad lectora son imprescindibles para que
el lector pueda consolidar la comprensión lectora. Las deficiencias
detectadas en la lectura en voz alta ponen de manifiesto que el alumno no
entiende lo que lee y, como consecuencia, no puede ser entendido por el
resto del grupo. Por tanto, la lectura en voz alta no debe disociarse de la
lectura comprensiva. El profesorado podrá aprovechar cualquier oportunidad,
de las muchas que se dan en clase, para enfatizar la importancia de la
correcta lectura en voz alta.
f) La elección de los textos con los que se trabaje es de gran importancia.
Estos han de ser motivadores y adecuados al nivel de los lectores. Se
trabajará la identificación de la estructura de los diferentes textos, las
ideas principales y secundarias, el sentido de los distintos párrafos y las
relaciones que entre ellos se establecen.
g) Los libros de texto tienen un gran valor como recurso para el trabajo en
el Aula y, si se emplean como recurso y ayuda, son una herramienta valiosa
para el aprendizaje de los alumnos, aunque no deberán ser los únicos
materiales en el trabajo de la lectura. Una adecuada selección de textos
escritos, así como el uso de otros soportes, ayudarán a que la labor del
maestro sea más estimulante y eficaz.
h) Para detectar los errores y aplicar las estrategias correctoras
necesarias, los maestros desarrollarán procedimientos de evaluación de la
comprensión lectora.
i) Para la comprobación del grado de comprensión de los textos se requerirán
actividades que no sean solo una reproducción de lo leído, sino que muestren
que se ha producido la comprensión del texto por parte del alumno. Son
útiles, entre otras actividades, los resúmenes, las redacciones y las
respuestas a preguntas acerca de lo leído.
j) Las sesiones de lectura deben plantearse de forma sencilla y podrá
realizarse de manera individual o colectiva, en silencio o en voz alta,
según lo crea oportuno el maestro.
k) Cuando se empleen recursos audiovisuales, será conveniente elaborar
actividades didácticas que incluyan lectura de imágenes y de textos de forma
comprensiva y crítica.
9. El papel del maestro en la sesión de lectura
a) Planificar las
actividades de animación lectora y el espacio en que se van a realizar:
Aula, biblioteca escolar, casa, etcétera.
b) Fomentar el uso de la biblioteca de Aula y de la biblioteca escolar
concebida como un centro de recursos organizado que utiliza cualquier tipo
de soporte, apoya el aprendizaje activo de todas las Áreas del currículo y
fomenta la igualdad educativa de todos los alumnos.
c) Promover la utilización de diccionarios y libros de consulta y
divulgativos, así como el uso de las tecnologías de la información y la
comunicación como recurso inestimable para desarrollar progresivamente en
los alumnos actitudes de rigor y gusto por la precisión.
d) Ejercer un papel activo ayudando a los niños a elegir el libro con
arreglo a sus diferentes edades, ritmos de aprendizaje y características
peculiares.
e) Motivar e incentivar a los alumnos para que adquieran progresivamente
gusto por la lectura.
f) Procurar actitudes lectoras para que los niños puedan imitar las
conductas de sus profesores.
g) Favorecer que las lecturas realizadas tengan una proyección exterior, de
forma oral o escrita, por medio de exposiciones, paneles, debates, etcétera.
h) Orientar a las familias en la colaboración de estas con el centro,
siguiendo los objetivos propuestos en la sesión de lectura.
i) Utilizar distintos tipos de lectura en el Aula:
- Lectura previa o primera lectura, que tiene como objetivo acercarse de
forma global al tema. Conviene que el maestro dé ciertas claves de lectura :
Estructura del tema, preguntas a las que pretende responder dicho tema,
algunas guías de lectura y todo aquello que oriente al alumno hacia una
mejor comprensión del texto.
- La lectura lenta o minuciosa, que pretende comprender todas y cada una de
las partes del texto y es una lectura analítica.
- La lectura de síntesis y asimilación, que es una lectura más personal y
exige, al igual que la anterior, de la debida atención y concentración. Esta
lectura pretende la elaboración personal y la retención de forma
significativa de los conceptos y de las relaciones que se establecen entre
ellos. La buena comprensión lectora es la gran aliada de la memoria puesto
que entender el significado de los conceptos facilita su retención de forma
significativa.
j) Realizar en el Aula, a modo de glosario del Área, un pequeño diccionario
con los términos nuevos que van apareciendo, acompañados de su significado o
acepción más adecuada al tema y cuidar de que, una vez entendidos y
asimilados los conceptos, sean redactados comprensivamente por los alumnos,
con sus propias palabras.
k) Procurar que el tiempo y el ambiente elegido para la lectura sean
apropiados, en un clima de sosiego y sin elementos distractores.
Texto íntegro del Anexo II de la Orden 3319-01/2007, de 18 de junio, del
Consejero de Educación, por la que se regulan para la Comunidad de Madrid la
implantación y la organización de la Educación Primaria derivada de la Ley
Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (BOCM 20/7/07)