LA REALIDAD Y EL CONOCIMIENTO SEGÚN KEN WILBER

 

 

 

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MONOGRAFÍA DE DANIEL GABARRÓ BERBEGAL

http://www.danielgabarro.nom.es/

 

 

Daniel Gabarró

Maestro, psicopedagogo i humanista

Con agradecimiento a mi madre, Margarida Berbegal, que hizo esta

traducción al castellano

 

 

Índice

Introducción....................................................................................................... 3

Como se estructura la realidad.......................................................................... 4

Estadios, evolución y aparición de nuevas realidades. ....................................4

¿Qué tipos de conocimiento existen? ......................................................... 6

A qué verdades hacen referencia. .................................................................... 7

La metodologia de todo conocimiento válido ................................................. 9

Conclusiones. ................................................................................................. 10

Bibliografía ...................................................................................................... 13

 

Introducción.

La filosofía ha de ayudarnos a entender el mundo, nos ha de abrir los ojos

delante de una realidad que la ciencia puede describir pero que solamente

desde la interpretación filosófica puede conocerse.

No creo en la filosofía como un discurso que desde la lejanía o el pedestal

sospeche y ponga en duda la sabiduría que se adquiere con la experiencia de la

vida cotidiana. Yo creo en una filosofía que nos ayude a comprender, aclarar y

profundizar en una realidad que ya nos muestra, aunque sea tímidamente, el

mismo sentido común.

También creo en una filosofía que parte del momento histórico donde se

encuentra para ofrecer respuestas (muchas veces más preguntas que

respuestas) que sean pertinentes y significativas para las mujeres y los hombres

del momento. 1.

Por eso he apostado por hacer un artículo sobre Ken Wilber, un ensayo sobre

un filósofo atrevido, innovador y poco conocido reconozco el riesgo...

El filósofo francés Luc Ferry ( (1999, Pág. 71) afirma que la gran tarea actual de

la filosofía es reapropiarse de la verdad del discurso religioso, Ken Wilber se ha

atrevido a dar este paso. En realidad, ha intentado ir mucho más allá, ha querido

presentarnos un marco global donde muestra todo el conocimiento existente, de

forma coherente y inteligible. No cae en el error de afirmar que todo el

conocimiento existente está explicado con este marco, pero sí afirma que puede

explicarse dentro de él.

Ken Wilber es un filósofo que está cansado de vivir en un mundo sin volumen.

Un mundo dominado por la ciencia y su preponderancia (incluso prepotencia) un

mundo unidimensional. Su objetivo último es integrar en una sola explicación

coherente las diferentes áreas del conocimiento humano, es decir ordenar,

clasificar y jerarquizar estos conocimientos.para hacerlos inteligibles. Al

ordenarlos, la ciencia ocupa su propio espacio sin fagocitar el resto de

conocimientos. Así verdades parciales hasta ahora contradictorias, dejan de

enfrentarse para convertirse en complementarias… ..

Pero he aquí lo más sorprendente de todo: ¡la metafísica resucita! La metafísica

vuelve al lugar que le corresponde. No era cierto que la metafísica hubiese

muerto o si la metafísica había muerto Ken Wilber la resucita. Wilber es como

el príncipe que la despierta la Blancanieves de la Metafísica ante nuestra mirada

atónita y sorprendida. Como todo príncipe (aunque sea de cuento) necesita,

como mínimo, un ensayo he aquí este.

 

1En este sentido, ken wilber aborda muchos de los temas que actualmente están sobre la

mesa : ecología, relaciones de dominio, movimientos de liberación filosòfica y política y un largo

etcétera. Una parte de este ensayo aborda estos puntos y la forma de tomar unas verdades

parciales como las unicas verdades, nos habian llevado a un callejon sin salida

 

Como se estructura la realidad.

Según Wilber (1998, pág. 8), la realidad no está compuesta de cosas, ni de

relaciones, ni de procesos… la realidad está compuesta de holones. Los

holones son a la vez, totalidades y partes. Es decir, totalidades que son parte de

otras totalidades de orden superior. El Universo, como totalidad, también es un

holón ya que es una totalidad en el mismo pero a la vez es una parte de la

totalidad temporal siguiente.

 

Los holones, es decir la realidad, se estructuran siguiendo una serie de veinte

principios. Pasar revisión a cada uno de los principios y ver sus implicaciones

superaría el objetivo y la brevedad de este ensayo, sin embargo, quiero

aprovechar la ocasión para destacar algunas implicaciones de estos principios

que son importantes para entender las aportaciones de ken wilber sobre los

discursos sobre la realidad.

Los holones emergen de la adición de otros holones, pero las nuevas

características que aportan, son cualitativamente diferentes a la simple suma de

las partes que los componen. Como la unión de dos átomos de nitrógeno y uno

de oxígeno que da lugar al agua, elemento que lo incluye pero trasciende en

tanto que ofrece una realidad absolutamente diferente a cada una de las partes

que lo componen.

He aquí otro principio de Wilber deduce: cada holón emergido incluye y a la vez

transciende los holones que le preceden. Sin embargo, necesita de ellos para

existir, sin los holones que lo configuran no existiría, pero el resultado supera las

expectativas razonables de una simple suma. Por ejemplo, la mente necesita de

la fisiosfera (el mundo físico) pero la transciende ya que la noosfera (el mundo

de la mente) está mucho más allá.

De esta relación parte toda inclusión trascendencia Wilber deduce que la

realidad se ordena de forma holoárquica, es decir que los holones se ordenan

jerárquicamente en holones que se incluyen, pero al mismo tiempo transcienden

como si fueran círculos concéntricos. 2.

Estadios, evolución y aparición de nuevas realidades.

Los humanos, con todas nuestras capacidades, nos desarrollamos pasando

necesariamente por una serie de diferentes escalones o niveles por los cuales

es necesario transitar para desarrollarnos. Wilber, juntamente con mucha otra

gente, llama estadios a cada uno de estos escalones o niveles que también se

ordenan jerárquicamente como los holones.

 

2 Aquí podemos encontrar una similitud con Hegel ya que cada nuevo holón o estadio es capaz

de dar una respuesta més amplia en incluir pero trnascender los estadios o holones anteriores,

igual como la sínteis incluye la tesis y la antítesis transcendiéndolas.

 

Así por ejemplo nos recuerda que la percepción de identidad de un ser humano

se consigue atravesando de tres estadios: el primero en que la conciencia

física o self físico emerge, un segundo donde aparece el yo emocional y tercer

estadio donde surge un self o yo mental. Cada una de estas percepciones de

identidad necesita basarse en el anterior de tal forma que ninguna persona que,

por ejemplo, no haya descubierto su yo corporal no puede descubrir su yo

emocional

En cada uno de estos niveles, el sujeto humano que evoluciona se da cuenta de

que el mundo que se le aparece delante suyo parece diferente. Wilber afirma

que parece diferente porque en realidad es radicalmente diferente, que la

evolución hace aparecer espacios diferentes (e inexistentes) en un nivel de

conciencia inferior, por tanto, son mundos distintos.

Imaginémonos por ejemplo, un ser humano que no tiene todavia definida su self

emocional. Puede tener emociones (posiblemente incluso antes de nacer ), pero

hasta que no alcance su yo emocional de forma estable no podrà distinguir

fácilmente su interior de su exterior, confundirá sus sentimientos con sus

pensamientos, actuará como si todos tuvieran que sentir lo mismo que él, “ sus

fronteras emocionales “ seran inestables y fluctuantes.

Cuando esta persona adquiera su self emocional diferenciado, una realidad

nueva aparecerá ante sí. Descubrirá gente que tiene emociones personales

diferentes a las suyas y podrá diferenciar entre él y los otros, comenzará a

comprender que sus emociones no son sus pensamientos: un nuevo mundo,

una nueva realidad se abrirá para esta persona en aquel momento

Esto no pasa solamente en relación a las sensaciones o percepciones de

identidad (estudiados por diferentes teóricos como, por ejemplo, Loevinger), sino

también con las diferentes necesidades del yo (a las que Maslow hace

referencia) y las diferentes capacidades morales de las que hablan Pieget y

Kolhberg.

Pero si nos centramos en las estructuras básicas del desarrollo de la

consciencia vemos que Ken Wilber las ha sintetizado en diez estadios

relacionados holárquicamente. Estas estructuras básicas son diferentes a los

estadios morales, pero son al tiempo la base en estos se apoyan por eso

reciben el nombre de básicos. Estos estadios básicos son, de forma muy

sintetizada, los siguientes:

El primero es un estadio donde predomina la materia y la sensación (“estadio

sensoreo motor “), existe un segundo estadio donde predomina el nivel

emocional y donde la “representación mental” opera exclusivamente con

imágenes ( estadio fantásmico-emocional”). También existe un tercer estadio en

el cual se logra el dominio del símbolo y del concepto. Posteriormente viene un

cuarto estado llamado de “regla – rol” en el que se pueden llevar operaciones

mentales regladas (clasificación, jerarquitación …) y aunque de forma no

estable, se puede asumir el rol de otras personas, A continuación aparece un

quinto estadio llamado (reflexivo – formal) en el cual por primera vez, se puede

pensar sobre el mismo pensamiento, en este estadio no es necesario centrarse

en objetos externos, sino que pueden abordarse las relaciones y la mente y su

funcionamiento en sí mismo. El siguiente estadio evolutivo, el sexto, implica la

capacidad de establecer y pensar en redes de relaciones, este estadio es el

ultimo que se aborda desde los dominios de la percepción empírica y

razonamiento.

A partir de aquí, según Wilber, aparecen cuatro estadios más: el psíquico, el

sutil, el causal y el último estadio o de vacuidad. Ninguno de estos estadios

puede ser comprendido a través de la razón, ni de la percepción. El camino que

conduce a la consecución de estos estadios no parte ni del dominio de la

percepción, ni de la razón.

Wilber afirma que no se puede llegar a estos nuevos estadios sin alcanzar los

anteriores pero que, en contra de lo que muchos otros filósofos afirman, existe

un mundo más allá de los que van surgiendo en la evolución de la precepción y

el razonamiento. De este mundo podemos obtener pruebas de su existencia

equiparables a las piedras como prueba del mundo físico o a los sentimientos

como prueba del mundo psíquico. Para obtener estas pruebas nada más hay

que seguir las prescripciones que, durante, siglos han trasmitido todas las

religiones místicas que ordenan parar la mente y observar los focos de donde

nacen todos los razonamientos y sensaciones sin dejarse distraer por ninguna

de las dos.

¿Diferentes estallidos de discursos sobre la realidad? No, o no solamente.

También realidades diferentes conquistadas individualente y descritas, de forma

correcta según el punto de evolución personal en los estadios evolutivos3.

Realidades que están adecuadamente descritas aunque tengan discursos

diferentes, puesto que corresponden, literalmente, a mundos distintos!

 

¿Qué tipos de conocimiento existen?

Casi desde el inicio de la búsqueda filosófica sobre el conocimiento y la realidad,

los estudios se han dividido en dos grandes grupos: por un lado los que

buscaban la verdad y el conocimiento de la realidad en el mundo subjetivo e

interno de cada persona. Por otro lado aquellos que buscaban la verdad y el

conocimiento de la realidad en el mundo empírico y externo a la persona.

 

3 Aunque cada descripción es correcta en su nivel, es necesario ver que una descripción en un

nivel superior incluye y transciende la immediatamente precedente y todas las anteriores. Será

por tanto, más explicativa y cualitativamente superior.

 

Ken Wilber considera imprescindible romper esta separación que ha estado viva

durante siglos y que ha enfrentado idealismo contra materialismo, introspección

contra positivismo, hermenéutica contra empiristas.

Según él, hay que realizar un abordaje integral de la filosofía que lleve a

reconocer la realidad de cada una de estas dos visiones que no son

contradictorias sino complementarias. Abordan caras diferentes de la realidad o

del cosmos que se expresa en múltiples direcciónes. Por ello, externo- interno,

objetivo-subjetivo, cerebro – mente… no són más que casos de una misma

realidad.

Hay que crear un marco donde cada verdad encuentre su propio espacio sin

negar el de otras verdades igualmente ciertas. Un marco que incluye en dos

campos, tanto lo objetivo como lo subjetivo. Un marco que tenga dos áreas una

objetiva y otra subjetiva para cada realidad. .

Pero el conocimiento no solamente cae dentro de estos dos ampos, sino que

estos se pueden dividirse, a su vez, en otros dos más, ya que tanto el enfoque

subjetivo como el objetivo pueden dividirse según se enfoquen desde la

individualidad o desde la colectividad. Aunque Wilber, para simplificar el

esquema anterior, a menudo trabaja sobre tres campos donde situar el

conocimiento: el cuadrante exterior, externo o cuadrante del ello, el cuadrante

interno del yo y el cuadrante social de nosotros. Estos tres campos los domina el

gran tres.

De hecho tal como afirma Wilber (1998, Pág. 29), todos los cuadrantes o

campos están relacionados entre sí, todos son causa y efecto, al mismo tiempo,

de los otros y ninguno puede reducirse completamente a cualquiera de los otros

cuadrantes sin provocar distorsiones y rupturas en la visión global del Kosmos.

Esto es lo que ha sucedido con la razón y el cientifismo. Desde la Ilustración ha

dominado y invadido la mayoría de los campos de la vida cotidiana. Wilber no

pone en duda el componente objetivo del conocimiento, sino su exclusividad,

esta absurda creencia de que el mundo puede ser completamente explicado en

el lenguaje del ello, ignorando totalmente los espacios subjetivos del yo y los

ínter subjetivos del nosotros.

Hay que recuperar las diferentes verdades que cada cuadrante o campo ofrece,

resituar el espacio de la verdad científica en el lugar que le corresponde,

juntamente con las otras verdades. Así, todas las verdades agrupadas en

conjunto nos permitirán entender todos los tipos de conocimiento y, en

consecuencia , el Kosmos.

 

A qué verdades hacen referencia.

Cada uno de los cuatro campos donde se sitúa el conocimiento tiene su propia

prueba de validez, su forma de comprobación.

La verdad del campo objetivo del ello es la verdad representacional,

proporcional o de correspondencia. De este tipo de verdad se espera que

aquello que se afirma concuerde con la realidad observable. Es el camino del

método científico que nació con la Ilustración y que ha facilitado el crecimiento

de ciencias como la física y la química, la conducción, la neurología…de la

mano de algunos pensadores fundamentales de esta via como Siknner. Hume

o, por ejemplo Loke.

Para juzgar la fiabilidad de las introspecciones tenemos la veracidad o la

sinceridad. Cuando me explicas lo que piensas o lo que sientes, solamente la

veracidad es la prueba de validez que puedo aplicar para asegurarme que lo

que se dice coincide con lo que se piensa o siente. Este tipo de verdad necesita

de un camino dialóguico interpretativo y introspectivo que aplica gran parte de la

sociología, la filosofía, la antropología…son los caminos que han recorrido

pensadores como Freud. Kolhberg y Piaget.

Otro tipo de verdad es el ajustamiento funcional que se aplica en ámbitos que

son, a la vez, objetivos y colectivos. En estos ámbitos la verdad depende de la

interrelación objetiva existente entre los diferentes elementos individuales. Hay

que remarcar que la verdad que ofrecen está basada en un ajuste estructural

empíricamente observable. Dentro de algunas ciencias se encuentran

enfocamientos de este estilo, cómo por ejemplo, a economía o ecología. Marx y

Compte serian pensadores vinculados a este tipo de verdad.

Las rectitud o el ajuste cultural es la verdad del campo subjetivo en tanto que

social o colectivamente compartido. Implica la capacidad de mantenerse

culturalmente ajustado. De hecho no solamente hemos de ajustar nuestros

cuerpos al espacio objetivo, sino que también hemos de adaptarnos al espacio

ético, moral y cultural de la sociedad en la que vivimos. Las ciencias que

abordan la profundidad colectiva que ha de ser interpretada y que se incluyen en

este ámbito son la historia, la sociolingüística, la etnográfica, la literatura, ciertos

enfocamientos de la sociología…y algunos de los pensadores más ilustres de

este camino són Weber, Goodman, y Witggenstein.

Si en vez de los cuatro ámbitos cojemos la simplicación que el mismo Wilber

propone bajo el nombre del Gran Tres (yo, nosotros, ellos, ), veríamos que

existen una gran similitud con las tres pruebas de validez de Habermas:

verdades de objetos , veracidad o sinceridad por sujetos y justicia o derecho en

la íntersubjetividad. También veremos una similitud con las tres criticas de Kant:

la de la razón pura (razón teórica con relación con el objetivo o al ello ), la razón

práctica o moral intersubjectiva (el nosotros ) y el juicio estético personal (el yo)l

Pero, ¿de qué manera justifica Ken Wilber desde la filosofía, teniendo presente

los diferentes tipos de realidades, conocimientos y verdades, el ámbito de la

metafísica? Sobre que razones y verdades se apoya para dar soporte a su

punto de vista y resucitar la metafísica? ¿Cómo puede afirmar que los seres

humanos sí podemos conocer la realidad última y absoluta que se esconde

detrás de lo que nos rodea?

La metodologia de todo conocimiento válido

 Wilber afirma, contundentemente, que a además de lo sensorial (fuente sin

duda, de ciertos tipos de conocimiento) y de la experiencia mental o

razonamiento existe la experiencia espiritual. Afirma que hay tres dominios

diferentes y reales: sensibiliza, intelligibia y trasncendeliza, de donde surgen,

respectivamente, las experiencias sensibles, mentales y espirituales. Para

apoyar esta afirmación reflexiona sobre qué la metodología produce un

conocimiento válido y, a partir de esa metodología construirá su discurso.

He aquí que Wilber comparte con Thomas Kuhn y Kart Popper sus teorías

sobre metodología y conocimiento. Según Kuhn, todas las formas válidas de

conocimiento han de seguir una prescripción o instrucciones (una orden que

indique lo que hayas de hacer para obtener un determinado resultado),

siguiéndolas hemos de obtener una serie de datos ya sean mentales o

sensibles. Según Popper, hay que someter estos datos o hipòtesis a una

confirmación o refutación posterior.

A diferencia de Kuhn, Wilber afirma que las instrucciones son aplicables a

cualquier tipo de conocimiento no solamente al sensomotor o físico. Respecto a

Popper, considera que los datos no han de ser, necesariamente, falseables por

datos sensoriales. La confirmación o rechazo según Wilber, no implica

necesariamente datos sensibles. Un ejemplo es el mundo de la matemática con

un conocimiento obtenido después de aplicar correctamente una prescripción

determinada dentro del ámbito de la razón sin necesidad de datos empíricos

sensibles.

Wilber afirma que hay que aceptar como conocimiento válido aquello que ha

surgido de seguir las prescripciones adecuadas para obtener datos concretos y

ha resistido la confrontación posterior de los miembros de una comunidad

experta en el saber de la cuestión.

Asi pues, afirma que la respuesta a la relación entre lo absoluto y lo que es

relativo, no es ninguna de las ofrecidas hasta hora (que lo absoluto creó el

mundo, o que el mundo es pura ilusión, ni que percibimos un reflejo de lo

absoluto, etc, etc,). Afirma que la respuesta a las contradicciones existentes a la

metafísica: absoluto-relativo, libertad-destino, cuerpo mente no se pueden

resolver desde la sensibilia (el mundo de lo empírico, de los sentidos), ni des de

la intellibia (el mundo de la mente). Estas contradicciones sólo se concilian

desde la transcendelia (el mundo que está más allà de la mente y del que

hablan, en distintos lenguajes todos los místicos del mundo), un dominio que

nada más aparece una vez que se ha dominado, conocido y transcendido el

mundo del razonamiento .

Wilber afirma que el espacio transcendelia no es un espacio para la filosofía, ya

que la filosofía se basa en el razonamiento y la transcendelia está más allá del

razonamiento .

Pero afirma que la, filosofía sirve de base para afirmar que siguiendo

prescripciones adecuadas, obteniendo datos sensibles, confrontándolos con los

miembros de una comunidad que haya completado los dos pasos anteriores se

puede llegar a un conocimiento válido que demuestre la existencia irrefutable de

este ámbito.

Es cierto que, desde Kant, la metafísica estaba atravesando momentos difíciles

y, mucha gente afirmaba había muerto. Sin embargo, Wliber ofrece una visión

de la realidad que vuelve a resucitar la metafísica en el corazón mismo del

conocimiento.

Es verdad que niega a la razón (y a la filosofía) la posibilidad de profundizar en

las respuestas claves de la metafísica clásica. Pero también es verdad que nos

indica un camino para entrar el senda que los místicos de las grades religiones

han marcado.

Wilber está cumpliendo el deseo y el reto de Luc Ferri para la filosofía en el siglo

XXI: apropiarse, desde el razonamiento filosófico, de las grandes verdades

religiosas. Wilber está, de nuevo, volviendo a encantar al mundo para demostrar

que su significado todavía está por descubrir, pero que la puerta que lleva a su

descubrimiento está, de nuevo, abierta.

 

Conclusiones.

La principal aportación que Wilber hace a la filosofía del S XX es esta ambición

de construir una filosofía integral donde la metafísica continue existiendo. Una

filosofía que incluya la conquista de la realidad, es decir aquello que está al

margen de lo que es relativo, una filosofía que tenga presente la idea de

Kosmos como Absoluto.

En esta línea de pensamiento, Wilber nos hace ver, que hay que experimentar

directamente con los ámbitos de la sensibilia, la intelligibilia y la transdendelia

para superar las objeciones kantianas (las objeciones que dicen que la mente,

en tanto que razón no puede entrar en el ámbito metafísico y que la metafísica

ha quedado prisionera sin esperanza).

Así que después de mostrarnos los diferentes tipos de conocimientos y de

verdades, nos invita a investigarlos y a experimentarlos. Nos invita a ir cada vez

mas allá para comprender la realidad de forma mas inclusiva y explicativa cada

vez, a comprenderla más holárquicamente, desde estadios evolutivos cada vez

mas superiores. Wilber nos invita a esta conquista escalando cada uno de los

tres niveles evolutivos: el sensorial, el mental y el espiritual.

Se nos avisa que la filosofía pertenece al ámbito de la razón y que, así pues no

puede ir más allá de este ámbito . Pero cree que la filosofía ha de reconocer el

papel que diversas técnicas contrastadas durante años por multitud de místicos

de distintas religiones han jugado y juegan aun hoy dia. A pesar de que la

filosofía no puede ofrecernos datos de estos niveles, sí puede justificar su

existencia y su importancia si se sigue una metodología adecuada.

Como consecuencia de sus ideas, nos hace replantearnos el papel de la ciencia

y su reducionismo bestial, al intentar interpretar la totalidad del mundo nada más

que a través del cuadrante objetivo de los objetos o el ello, dejado fuera toda la

subjetividad y social.

También nos plantea dudas importantes acerca de ciertas visiones holisticas

que pretender ser sistémicas y globales mientras continúan negando la

profundidad de la conciencia del yo y del nosotros. Wilber nos advierte muy

seriamente, de los peligros de ciertos enfoques planos y unidimensionales de

visiones ecológicas falsamente sistémicas. Todos ellos, dice, ignoran alguno de

los cuadrantes básicos del conocimiento y, por lo tanto, distorsionan la realidad.

Wilber, com Habermas, también se posiciona contra el relativismo y nos hace

ver que los relativismos consideran relativos todas las posiciones excepto las

suyas! Por el contrario, Wilber nos ofrece una propuesta de estudios evolutivos

(que aunque individuales pueden también trasladarse a un nivel social), que nos

ayudan a entender la diversidad del mundo desde otro mundo de otro punto de

vista mucho más explicativo y estable.

Según Wilber (1997 pag 175), es imprescindible preservar las conquistas

obtenidas con el liberalismo ilustrado que surgieron en separar el Gran Tres: la

diferenciación entre el arte, la moral y la ciencia ha permitido al individuo

escapar del dominio mítico propio de la iglesia y del estado, han facilitado la

aparición de las democracias, de los grandes movimientos de la liberación, del

florecimiento de la ciencia empírica con el avance impresionante de la medicina,

la física…

Pero también es necesario resituar todas estas conquistas dentro de una

espiritualidad que no niegue la Ilustración, sino que se apoye en ella. En

palabras de Luc Ferry: debemos reapropiar-nos de las verdades del discurso

filosófico.

Finalmente Wilber es una invitación a hacer de la filosofía una herramienta

cotidiana, a construir, desde la filosofía, una vida consciente que merezca la

pena ser vivida, de alguna manera Ken Wilber me recuerda las palabras de

Sócrates cuando afirmaba que “la vida no examinada, no es una vida que

merezca ser vivida”.

.

Bibliografía

Libros fundamentales de Ken Wilber:

Wilber, K; (1994), Psicología Integral, Kairós, Barcelona.

Wilber, K; (1997), Breve Historia de Todas las Cosas; Kairós, Barcelona

Wilber, K, (1996), Sexo, ecología y espiritualidad, Volumen I, libro 1, Gaia,

Madrid.

Wilber, K; (1998), El Ojo del Espíritu; Kairós, Barcelona

Otros libros:

Compte-Sponville, A. i Ferry, L.; (1999) La sabiduría de los modernos, diez

preguntas para nuestro tiempo; Península, Barcelona.

Scruton, R.; (1999), Filosofia per a persones intel·ligents, Empúries, Barcelona.

Bibliografia para consultas puntuales:

Ferrater Mora, J.; (1986) Diccionario de Grandes Filósofos; Alianza, Madrid

Ferrater Mora, J; (2001) Diccionario de Filosofía Abreviado; Edhasa, Barcelona

Kunzmann, P et alter; (1997) Atlas de Filosofía; Alianza, Madrid

Lóizaga, P.; (1996) Diccionario de Pensadores Contemporáneos, Emecé,

Barcelona,

Otfried H.; (1994) Diccionario de ética; Crítica, Barcelona,

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