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EL Déficit de Atención: TDAH  

 

 

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DÉFICIT DE ATENCIÓN

 

 

Quién de nosotros no ha conocido en alguna ocasión a un niño con:

- Importantes dificultades para concentrarse en los detalles y  mantener la atención  

- Para seguir instrucciones 

- Terminar las tareas y organizar sus actividades 

- Que parece no escuchar cuando se le habla directamente 

- Que muchas veces pierde cosas que necesita (lápices, libros, juguetes…)   

- Que se distrae con tonterías 

- Se muestra descuidado en la realización de las tareas cotidianas  

- O evita actividades que requieren un esfuerzo mental sostenido

Según los estudios un 49 % de los niños y un 27 % de las niñas son descritos por sus profesores como escasamente atentos. A los casos más graves se les diagnostica un trastorno por déficit de atención, y también tenemos el trastorno por déficit de atención con hiperactividad. 

 

 

 

 

¿Qué es la atención? 

Los seres humanos nos adaptamos continuamente al medio ambiente en el que vivimos mediante  las conductas y actividades mentales que desarrollamos y esto lo conseguimos gracias a la actuación en conjunto de diversos procesos psicológicos como la  Percepción, la   Atención, el Aprendizaje, la Memoria, etc.  Pero el medio ambiente se caracteriza por ser muy complejo, porque hay mucha cantidad de información a la que tenemos que responder a veces de forma simultánea, por ejemplo en casa la TV está encendida, a la vez estamos manteniendo una conversación, y a la vez estamos limpiando, planchando, estudiando… en estos casos el ambiente nos exige o que respondamos sólo a una parte de la información (o escuchar lo que sale en la TV, o estudiar), o que respondamos a la vez a todas las demandas del ambiente. Pero nuestra capacidad es limitada  y no siempre podemos responder adecuadamente a las demandas del ambiente y si lo conseguimos, es gracias a que los procesos atencionales se ponen en marcha. Cuando estos procesos se activan somos más receptivos a lo que pasa en el ambiente y realizamos con más facilidad cualquier actividad o tarea (aunque ésta exija un esfuerzo). Pero ¿cuáles son estos procesos de la atención?: 

-        Los mecanismos selectivos que se activan cuando el ambiente nos exige que nos centremos en un solo estímulo o tarea. 

-        Los mecanismos de distribución que se ponen en marcha cuando necesitamos atender a varias cosas a la vez. 

-        Los mecanismos de mantenimiento de la atención cuando tenemos que concentrarnos en una tarea durante periodos de tiempo amplios. 

Podemos definir la atención entonces como el proceso psicológico implicado directamente en todo esto, es decir, en los mecanismos de selección, distribución  y mantenimiento de esa actividad psicológica.  

Pero ¿cómo se ponen en marcha estos mecanismos atencionales?, para que se pongan en marcha es necesario que utilicemos unas estrategias atencionales que NO son innatas o heredadas, sino que se desarrollan como consecuencia de la interacción con el ambiente y como se aprenden, pueden mejorarse con la práctica. 

La atención tiene 2 características importantes: tiene una determinada amplitud (cantidad de información que el organismo puede asimilar al mismo tiempo) y tiene una determinada intensidad.

 Esta amplitud de la atención puede ampliarse considerablemente si agrupamos significativamente la información   (de un modo que tenga un significado), por eso es bueno acostumbrar a los niños a agruparen en categorías  los contenidos antes de intentar aprenderlos.  

Por otro lado todos tenemos la experiencia de que unas veces estamos más atentos y otras menos, porque la cantidad de atención que prestamos a una cosa puede variar (intensidad de la atención). Cuando se producen cambios en la intensidad de la atención estamos hablando de un fenómeno conocido como “fluctuaciones de la atención” y el tiempo que pueden durar estas fluctuaciones puede ser variado, p.e.   hay veces que dura sólo unos segundos (el caso del típico despiste que puede tener un alumno cuando oye un pequeño ruido), y otras veces puede durar horas que es lo que nos pasa esos días que por más que queramos no nos podemos concentrar bien). 

 ¿LA ATENCIÓN ES VOLUNTARIA? 

Cuando hablamos de concentrarnos o de prestar atención parece que la atención es voluntaria y que podemos concentrarnos en las cosas que debemos hacer cuando queramos, pero esto no es así. La atención NO siempre es voluntaria, hay veces en que prestamos automáticamente atención a las cosas sin que tenga nada que ver (al menos en un primer momento) la voluntad y este tipo de atención depende básicamente de las características de los estímulos ambientales y de los factores motivacionales y emocionales, que además pueden hacer que cualquier estímulo o situación nos distraiga. 

En cuanto a la motivación, es muy importante porque todo que se encuentre dentro del campo de nuestro interés lo vamos a percibir antes y mejor que otras cosas que en igualdad de circunstancias sean neutras para nosotros o no nos interesen. Además, todo el mundo se habrá dado cuenta alguna vez de que cuando se encuentra motivado para hacer algo es capaz, incluso de esforzarse más en realizarlo (por eso es bueno empezar con tareas que interesen a los niños). 

TIPOS DE ATENCIÓN  

Hay varias clasificaciones la más conocida es la que distingue entre: 

-        Atención selectiva

-        Atención dividida

-        Atención sostenida 

ATENCIÓN SELECTIVA: 

Es cuando atendemos a una cosa e ignoramos todo lo demás. Hay muchas situaciones diarias que nos exigen responder a determinados estímulos e ignorar otros. Es esa capacidad del organismo para concentrarse en una sola fuente de información o realización de una sola tarea y excluir todo lo demás que pueda interferir en esa focalización, y exige dos acciones de forma conjunta: por una parte centrarse en lo importante en ese momento

y por otra ignorar lo que no es útil para nuestros propósitos (estos estímulos irrelevantes que distraen la atención). 

ATENCIÓN DIVIDIDA: 

Es cuando procesamos 2 o más fuentes de información al mismo tiempo y por tanto tenemos que responder a todas las exigencias del ambiente y no sólo a una. Se trata de atender a varias cosas al mismo tiempo. Esto da lugar a que la atención tenga que desarrollar unas estrategias con las que poder dividirse o distribuirse entre todas las demandas.  A veces se trata de conseguir que nuestra atención se desplace rápida e intermitentemente de una información o tarea a otra, es lo que suele pasar cuando queremos atender a 2 o más cosas en las que está implicada la misma modalidad sensorial (oír dos conversaciones,  mirar dos cosas que están en distintos campos visuales…). Pero otras veces no podemos desplazar la atención de un sitio a otro porque tenemos que atender de forma simultánea y continuada a 2 cosas al mismo tiempo, entonces la atención se distribuye sin necesidad de estar sufriendo continuos desplazamientos, pero ¿cómo?, para ello el organismo cuenta con una serie de recursos atencionales que podrá distribuir según las exigencias de cada momento.      Y otra manera de distribuirse la atención tiene, por supuesto, que ver con la práctica, porque cuando vamos adquiriendo práctica en cualquier actividad la cantidad de recursos atencionales que consumimos  es menor (aunque la tarea sea difícil), es por eso que muchas veces necesitamos concentrarnos mucho en una tarea que es bastante fácil pero que practicamos poco y sin embargo, otra cosa más difícil pero con un gran nivel de práctica nos cuesta menos.  

ATENCIÓN SOSTENIDA:  

Es la capacidad para mantener el foco atencional  y permanecer alerta durante periodos de tiempo amplios y generalmente sin interrupción alguna. En el caso del niño se considera el momento en el que entra en la escuela cuando se le exige una atención intensa y continuada en la realización de una tarea. 

Para que la persistencia de la atención sea eficaz es necesario que el organismo mantenga unos niveles mínimos de activación y uno de los fenómenos más típicos de este tipo de atención es que se produzcan fluctuaciones de atención, hasta el punto de que se puede afirmar que cualquier tarea de atención sostenida conlleva la presencia de fluctuaciones de atención. 

¿QUÉ ES UN PROBLEMA ATENCIONAL? 

 Todos tenemos la experiencia de que a veces no prestamos atención a las cosas aun sabiendo que es necesario (p.e. concentrarnos en estudiar para un examen) o que nos distraemos fácilmente (p.e.  porque oímos un ruido a nuestro alrededor). Entonces de forma continua,  la mayoría de personas sufrimos algún fallo de atención pero ¿cuándo podemos hablar realmente de un problema atencional?... un problema atencional se refiere a aquellos fallos en los mecanismos de funcionamiento de la atención que producen una falta de adaptación a las exigencias del ambiente. En el caso de los niños este problema es bastante importante porque suelen tener problemas de rendimiento escolar (entre otras cosas) a pesar de tener un cociente intelectual normal. 

Pero también tenemos que tener en cuenta que el desarrollo de la atención es un proceso gradual, que depende básicamente de la edad, por lo que muchas veces es posible que ese niño que creemos que tiene este problema no lo tenga realmente, sino que, por su edad o nivel de desarrollo aún no ha adquirido un nivel atencional óptimo. Entonces teniendo en cuenta la edad del niño podremos exigirle o no que se concentre en una tarea, que sea capaz de realizar tareas monótonas, etc. 

Los niños tienen un mayor número de dificultades de atención que los adultos, pero, aún tienen que desarrollar esta habilidad. 

Un niño tiene problemas de atención cuando manifiesta conductas de falta de atención como:  

-     oscilaciones continuas de la atención por presencia de distractores

 -     cuando tiene un bajo rendimiento en pruebas o tareas que exigen fundamentalmente habilidades atencionales. 

 Pero hay que tener cuidado porque si una disfunción atencional es la falta de adaptabilidad a las demandas del ambiente, esto puede ocurrir tanto por defecto como por exceso. Normalmente nos centramos en el defecto, pero un exceso de concentración puede también provocar una falta de adaptabilidad al medio, en la medida en que ese niño no responde a otros estímulos del ambiente ante los que debería reaccionar (p.e. hay niños que pueden estar muy concentrados en un juego, hasta el punto de que ni oyen lo que pasa alrededor) y esto también puede ser un grave problema. 

VARIABLES QUE FAVORECEN LA APARICIÓN DE PROBLEMAS ATENCIONALES  

Existen factores que pueden favorecer el desarrollo de estos problemas: 

-      Trastornos orgánicos de origen no nervioso que pueden ocasionar problemas de atención, por ejemplo, la mala alimentación, la anemia, la salud quebradiza de un niño hacen que sus ritmos biológicos básicos no estén armonizados, y sin ellos es muy difícil que consiga un ritmo atencional adecuado. También las dificultades respiratorias, como vegetaciones adenoideas y cosas así pueden originar una deficiente oxigenación de los centros cerebrales, lo que produce más fatiga y en consecuencia una atención deficiente. 

Pero los casos más frecuentes se refieren a los  Déficits sensoriales (sobre todo visuales y auditivos).  

-        Presencia de estímulos distractores  las características de los objetos (tamaño,   color,   movimiento…) hacen que les prestemos atención de forma involuntaria. En la medida en que aparecen estos factores y no son relevantes para el objetivo principal, se convertirán en distractores y afectarán a la atención, a veces porque son cosas atractivas para los niños (como la TV que es el caso más frecuente) y otras porque aparecen como estímulos perturbadores (como ruidos,   interferencias,    exceso de calor     o de frío…)  

 -        Características de la tarea, aquí hay que tener en cuenta que las actividades muy monótonas o poco variadas facilitan el aburrimiento y la dispersión de la atención y otras veces los problemas empiezan por exigir rendimientos en algunas tareas al niño cuyas habilidades y destrezas no están aún desarrolladas o consolidadas (p.e. si exigimos a un niño que  aprenda a escribir y leer sin que haya antes dibujado, sin que haya interiorizado su esquema corporal, sin que haya desarrollado adecuadamente sus habilidades psicomotoras, seguramente causaremos problemas de aprendizaje en ese niño). 

-        Características personales siempre hay diferencias entre los distintos individuos, pero también hay ciertos rasgos de la personalidad que se relacionan más directamente con algunos problemas de atención, p.e. los introvertidos son personas que se encuentran mejor ante una estimulación no excesiva ni cambiante, mientras que los extrovertidos prefieren los cambios continuos de estimulación (por lo que se distraen más y tienen problemas para mantener la atención). También el autocontrol que tiene una característica principal que se refiere a la habilidad para demorar (dejar para más tarde) la gratificación (lo que les gusta) y para persistir en una actividad poco atractiva pero cuya consecución traerá a largo plazo unos resultados positivos. Los niños con problemas atencionales tienen más dificultad en retrasar la gratificación, si además son niños impulsivos, prefieren elegir gratificaciones inmediatas aun sabiendo que si son capaces de esperar, la gratificación será más valiosa. En estos casos las condiciones del ambiente son muy importantes si un niño tiene que hacer algo antes de ver la TV,  o de tomar una golosina, la espera le será más fácil y menos frustrante, si no tiene la TV en la misma habitación o si no la está oyendo. Y por último tenemos los   Estados transitorios que son situaciones que pasan en un momento más o menos amplio de la vida y que influyen en la actividad mental o en el comportamiento del individuo. En el caso de la atención los más importantes son la fatiga, el estrés  y el sueño.   

¿CÓMO AYUDAR A UN NIÑO CON PROBLEMAS DE ATENCIÓN? 

Aquí la figura del psicólogo o pedagogo puede ser clave, pero es muy importante saber que también desde casa como en clase, se pueden aplicar técnicas de tratamiento.  

Es importante realizar un examen médico y neurológico (ya dijimos que a veces el problema no es la atención en sí misma), a veces es necesario incluso el uso de un tratamiento farmacológico (hiperactividad), aunque yo no soy muy partidaria. Si se hace, hay que tener en cuenta que la medicación es sólo una ayuda, pero NO soluciona el problema, porque los problemas de atención son básicamente psicológicos, por lo que el tratamiento debe ir en esa línea, desde la que podemos utilizar las siguientes técnicas:  

 -        Técnicas cognitivas 

          -       Entrenamiento en estrategias cognitivas

          -       Entrenamiento en autoinstrucciones 

-        Técnicas conductuales 

          -       Técnicas operantes: reforzamientos y castigos

          -       Autocontrol 

Las técnicas cognitivas son procedimientos basados en la utilización del pensamiento y el lenguaje que se pueden concretar en conductas como pensar, razonar o solucionar problemas (conductas cognitivas). Ya sabemos que como cualquier otra habilidad, la atención se adquiere por medio del ejercicio, por lo que es primordial conseguir que el niño se acostumbre a realizar ejercicios de atención de forma sistemática. Básicamente hay que conseguir que el niño aprenda a aprender y aprenda a pensar (no nacen sabiendo aprender, ni nacen sabiendo pensar). Esto es útil para todos los niños y necesario para los que tengan problemas de atención. Lo primero que tenemos que tener en cuenta la edad del niño, porque cuanto mayor sea más difícil será mejorar la atención. 

Deben practicar constantemente ejercicios con un mínimo de unos 3 meses y la duración de las actividades deben estar en relación inversa a su déficit atencional, es decir, a mayor déficit, menor duración de las mismas. Está bien de 15 a 20 minutos diarios. Los ejercicios pueden ser autoaplicables, pero en el caso de niños con nivel de atención muy bajos    es recomendable que sean dirigidos por un adulto. Los ejercicios a practicar dependerán del tipo de problema, pero básicamente son muy buenos algunos tan sencillos como: 

-        Ejercicios de buscar diferencias 

-        Ejercicios de tachar los iguales y marcar los iguales 

-        Ejercicios de observar y memorizar y agrupar y memorizar 

-        Ejercicios de observar y copiar 

-        Ejercicios de completar frases incompletas 

-        Sopas de letras… 

 ENTRENAMIENTO EN AUTOINSTRUCCIONES: 

Consiste en modificar las verbalizaciones internas que el niño utiliza cuando realiza cualquier tarea y sustituirlas por otras verbalizaciones apropiadas para lograr el éxito. 

Normalmente mientras hacemos algo nos hablamos a nosotros mismos o pensamos. Es como si fuéramos diciéndonos a nosotros mismos lo que tenemos que hacer. Así el pensamiento y el lenguaje actúan como reguladores de las acciones. Pero a veces,  no se dispone de ese lenguaje interior y se actúa impulsivamente, sin pensar, y otras veces disponemos de ese lenguaje pero lo utilizamos de forma incorrecta, por lo que no llegamos a solucionar el problema del que se trate. 

(No consiste en enseñar al niño qué tiene que pensar  sino cómo tiene que hacerlo).  

Deben aprender a tener pensamientos o verbalizaciones del tipo:  

-        a ver,   ¿qué estoy haciendo?           

-        ¿qué me toca hacer ahora? 

-        Lo estoy haciendo bien 

-        Cuando acabe esto me tomo una chocolatina… 

 ya que son muy útiles para focalizar la atención y mantenerla. 

 El hablarse a sí mismo y darse autoinstrucciones aumenta las posibilidades de alcanzar cualquier meta. 

 

REFORZAMIENTO: 

Tenemos 2 tipos el reforzamiento positivo, que consiste en ofrecer al niño una consecuencia positiva (un refuerzo, un premio) cuando lleva a cabo una conducta adecuada o que queremos que se repita más veces. Hay muchos tipos de reforzadores que podemos utilizar, teniendo en cuenta que cada niño es único y a cada uno le gustarán unas cosas: 

-        Materiales: 

Regalos

Caramelos

Ropa

Dinero 

-        De actividad: 

Escuchar música

Ver un programa de la TV

Ir de excursión

Salir a jugar con los amigos 

-        Sociales:

Sonrisas

Besos

Abrazos… 

Elogios…

Expresiones… 

 También existe el reforzamiento negativo que consiste en hacer desaparecer una situación que sea desagradable para el niño cuando éste realiza ciertas conductas (adecuadas).  

Es muy importante en la educación de los niños el basarnos en el reforzamiento y en el gran poder que tiene, ya que esta ya muy demostrado que reforzar las conductas adecuadas tiene mayores efectos que castigar las inadecuadas. Sin embargo aún estamos acostumbrados a fijarnos sólo en lo que hacen mal los niños y prestarles mucha atención cuando hacen algo mal y sin embargo no les prestamos tanta atención ni les premiamos cuando hacen las cosas bien. Muchos padres se niegan a “pagar” a sus hijos por portarse bien cuando ellos mismos trabajan por refuerzos materiales 

EL CASTIGO: 

Es justamente lo contrario del reforzamiento, es decir, se da al niño una consecuencia negativa para él cuando realiza una conducta inadecuada (castigo positivo), o se le quita algo que le gusta o que es agradable para él (castigo negativo).  

El castigo muchas veces es útil, siempre como último recurso y sobre todo utilizado correctamente (que es lo que no se sabe hacer). Hay muchos tipos, pero sobre todo debemos saber que el castigo físico  no está nada recomendado y sobre todo para niños con déficits atencionales (y mucho menos en los hiperactivos), siendo mucho más eficaz castigar suprimiendo o retrasando algún tipo de refuerzo que sea importante para el niño (hasta que no hagas ... no vas a tener ...), y siempre avisando al niño del posible castigo y por supuesto cumpliéndolo si él no responde como queremos. 

Y en cuanto a las reprimendas o riñas, hay que tener en cuenta que son más eficaces si se hacen con voz tranquila y firme que  gritando. 

AUTOCONTROL: 

Consiste en que el niño se proponga pequeñas metas relacionadas con su trabajo o su comportamiento estando atento a su conducta para poder evaluarla al final de cada día y estableciendo las expectativas para el día siguiente.  

Se puede utilizar un programa de economía de fichas o puntos en el que el niño cada noche se apunta p.e. tres puntos si ha conseguido su meta o se resta 1 si no lo ha conseguido, y al final de la semana puede cambiar sus puntos por reforzadores (que habrá pactado con sus padres), o guardárselos para ir acumulándolos y conseguir otro mayor. 

Vamos a ver algunos ejercicios que podemos hacer para mejorar la atención de los niños teniendo en cuenta que NO podemos motivar a un niño proponiéndole directamente actividades en las que justamente ha fracasado una y otra vez, además utilizando actividades y temas que le interesen aumentará por sí mismo la atención que le preste a la tarea. Entonces debemos empezar a utilizar tareas que no parezcan tales y para conseguirlo lo mejor es jugar con los niños, utilizando cosas familiares y atractivas. Cualquier juego puede ser utilizado para comenzar un programa de mejora de la atención (si le gusta el ordenador nos basaremos en él, si lee cómics utilizaremos los cómics, si sólo le gusta la TV ésta será la base de nuestra intervención...). Otra cosa es que hay que proponerse metas parciales, ir poco a poco, con tareas que el niño pueda realizar sin dificultad, con las que él pueda ver que lo hace bien  (esto anima mucho a seguir), para ir aumentándola a medida que se avance. Y recordemos que un aspecto muy importante es poner más énfasis en valorar y resaltar las conductas positivas que en reprender  o castigar las negativas. 

Tanto los maestros como los padres debemos conseguir: 

-NO prejuzgar al niño calificándolo de vago, desinteresado o “inquieto”, perezoso, que no se entera de nada… 

-NO interpretar (erróneamente) que sus conductas son actos deliberados de desobediencia,  rebeldía  y/o  desafío… 

- NO concentrarse en sus aspectos negativos,  NI  ridiculizarlo frente a sus compañeros. 

- SI  formar un equipo de trabajo entre padres y maestros (en lugar de aislarse entre ellos). 

- SI  ofrecer modelos de conducta reflexiva  

- SI poner límites educativos claros y adecuados a la capacidad del niño

Otra cosa que hay que tener en cuenta es que si los padres riñen exageradamente al niño pueden estar fomentando un déficit de autoestima por su parte (sobretodo si lo critican por todo lo que hace) y realimentan el trastorno, ya que el pequeño acabará por no esforzarse por portarse bien al ver que siempre acaban riñéndole haga lo que haga. 

Y antes de acabar  antes he comentado la importancia de ser buenos modelos para los hijos, de ofrecer modelos de conducta reflexiva. Esto es muy importante, ya que los padres somos (queramos o no) modelos para nuestros hijos y de nosotros ellos lo van a aprender casi todo.   

En la familia se produce de forma natural uno de los métodos de aprendizaje más importantes, el llamado aprendizaje vicario o modelado que consiste en aprender por observación (observando a los que son sus modelos).  

+        El niño observa nuestra manera de responder a las diferentes situaciones,  

+        observa nuestra manera de comunicarnos,  

+        nuestras prioridades,  

+        nuestros valores,  

+        nuestras actitudes...  

+        y van aprendiendo comportamientos, van aprendiendo a responder de determinadas maneras ante determinados estímulos...  

 Destacamos entonces la importancia de ser buenos modelos para los niños. Démonos cuenta de que los padres somos los primeros y principales maestros de los niños, y de que les enseñamos con nuestra actuación, por lo que no podemos tomarlo a la ligera, tenemos la responsabilidad de hacerlo bien. 

En este tema de la atención, el modelar puede significar algo tan sencillo como enseñar al niño a atender p.e. cuando otro habla, en primer lugar atendiéndole nosotros cuando nos habla él, mirándole a los ojos, haciéndole señas para que capte que le estamos escuchando y atendiendo, haciéndole preguntas sobre lo que dice, y sobre todo no distrayéndonos con la TV y otras cosas mientras él nos cuenta sus cosas. Del ejemplo que les demos en casa van a aprender más de lo que parece. 

Gloria Martí (Pedagoga)

www.consultoriapedagogica.es 

                                                                                                                    

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