| Por ello, cuando se
equivoque no es recomendable esperar a que acierte, sino que es preferible
darle una pista, ya sea haciéndole un gesto o diciéndole una palabra que
lleve esa letra. Se trata de facilitarle la respuesta correcta. Este tipo de
sustituciones tiene lugar en las primeras fases del aprendizaje, en el caso
de aquellos niños que presentan un desarrollo más lento de esos procesos.
Estas dificultades se
resuelven dando tiempo a que se produzca el aprendizaje, reforzando dicha
correspondencia sonido-letra (o fonema-grafema)
3-El niño pone de manifiesto poca habilidad en la discriminación auditiva de
sonidos parecidos:
Por ejemplo, el niño no distingue auditivamente dos
palabras parecidas como bala y pala.
En este caso, el niño
no escribe lo que pronuncia (como en el primer caso) sino lo que cree oír.
Para comprobar si
existe alguna dificultad de percepción auditiva hay que pronunciar las
palabras tapándonos los labios de modo que el niño tenga que guiarse solo
por estímulos auditivos, no visuales.
Para ello, hay que
elaborar una lista de pares de palabras que sean similares a los errores
cometidos por el niño. Por ejemplo, si el niño sustituye el sonido /b/ por
el sonido /p/ en su escritura, le presentamos oralmente los siguientes pares
de palabras y debe decirnos si son iguales o diferentes:
- bar / par
- bolo / polo
- bolo / bolo
- pala / bala
- pala / pala
- bala / bala
- borrón / porrón
- etc.
Para resolver estos
casos, hay que comenzar entrenando la discriminación auditiva de esos
sonidos que el niño confunde.
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