Claves para un divorcio menos traumático  

 

 

 

 
 
 

Claves para un divorcio menos traumático

El Divorcio puede ser la solución menos mala, pero siempre es un desenlace negativo para los hijos.

Como señala L. E. Shapiro: “Los investigadores estiman que cuando se transforman en adultos casi la mitad de los niños que han experimentado el divorcio de sus padres tienen menos probabilidades de triunfar en su trabajo y en sus relaciones y tienen una mayor tendencia a los problemas emocionales incluidas la depresión y el abuso de sustancias tóxicas”.

 

Los padres que se separen deben por tanto tener en cuenta algunos aspectos claves para intentar proteger lo máximo posible a sus hijos de las consecuencias del divorcio. 

Estos son algunos de los factores de riesgo que hay que evitar, según el citado autor explica en “La Salud emocional de los niños”:

- Algunos niños son más vulnerables y sensibles a situaciones de estrés, o presentan dificultades añadidas (déficit de atención, timidez, mala conducta, etc.) que pueden agrandarse como consecuencia del divorcio. No es mala idea buscar ayuda psicológica para esos niños.

 
 

- Habría que evitar lo máximo posible que cambie la rutina diaria de la vida del niño. Habrá cambios inevitables, pero los padres tienen en su mano el intentar que sus hijos puedan continuar con la mayoría de las actividades y costumbres como cuando todos vivían juntos, ya que la falta de consistencia en hábitos y rutinas (horarios, normas, hábitos de alimentación y sueño, etc.) acrecentaría los problemas afectando a la salud emocional y al desarrollo infantil.

- Las disputas y peleas después del divorcio son muy negativas para los niños, pero también las críticas y culpabilizaciones al ex cónyuge delante del niño. Un niño que tiene que elegir dar la razón a uno de los padres, tiene un problema añadido a la ya de por sí difícil situación en la que se encuentra.

- Las reacciones de los menores al divorcio se manifiestan de diferente manera en los niños que en las niñas. Así, los niños suelen manifestar los problemas en la edad escolar, mientras que las niñas pueden mostrar las consecuencias del divorcio más tarde, en la adolescencia.

- No se le debe pedir al niño (en muchas ocasiones a la niña) que desempeñe el rol de cuidar, o “apoyar” a uno de los padres. Aunque puede parecer que las niñas pueden asumir con madurez ese papel, las consecuencias suelen ser negativas en el futuro de dicha niña.

- Dado que la mayoría de los niños se quedan con su madre, y que muchos padres pierden los lazos afectivos con sus hijos, éstos suelen sufrir esta situación. Los padres deberían ser conscientes del daño que se les infringe con la ausencia del padre.

- Tampoco se debe olvidar que un divorcio acarrea en muchas ocasiones una pérdida de poder adquisitivo familiar, lo que también afecta negativamente a los niños, por lo que los padres deberían preocuparse también de mantener el nivel de vida anterior.

- Los nuevos matrimonios de los padres, en los que a veces se aportan nuevos hijos suelen ser también una fuente de conflictos para los niños.

- Es erróneo pensar que una vez la situación del adulto se estabiliza, los efectos negativos del divorcio han concluido también para los niños. Es probable que éstos continúen necesitando apoyo durante mucho más tiempo.

No obstante, si la mitad de los niños cuyos padres se divorcian tienen más probabilidades de presentar problemas en su vida adulta, también es cierto que la otra mitad no los tendrá.

De cómo los padres manejen los factores que se han explicado más arriba, dependerá que los efectos del divorcio no sean tan negativos en sus hijos.
 

 

Más Orientaciones de Divorcio

 
     
  Como ayudar al niño de padres divorciados (1)
  Existen libros pensados para que los lean los niños cuyos padres han sufrido una separación o divorcio y que van destinados a ayudarles a superar dicha experiencia.
   
  Como ayudar al niño de padres divorciados (2)
  Aunque estos libros son para los niños, podemos leerlos con ellos y/o explicarles lo que no entiendan bien.