psicologoescolar.COM

 

 

 

Orientaciones sobre Miedos

 

 

 

 

 

 

 

El Método de las 4 R para superar los miedos

 

 

 www.AutoRueda.com

    COMPRAR

 

 

 

 

Pide Aquí "ORIENTACIONES GRATIS A TU BUZÓN"
 

PsicologoEscolar.COM MAS ORIENTACIONES ARTÍCULOS

 

El Método de las 4 R para superar los miedos

 

Sabemos que los miedos son experiencias normales en la vida de los niños, siendo más frecuentes en las niñas que en los niños.

Los miedos van apareciendo y pueden permanecer unos meses hasta su desaparición y/o sustitución por otros miedos, pero, afortunadamente, van disminuyendo con la edad.

Cuando el niño tiene un año de vida puede tener miedo a los extraños, al cuarto de baño y a separarse de sus padres.

A los dos años es normal que los niños se asusten con los ruidos fuertes, con la oscuridad, o tengan miedo de los animales y de las cosas grandes.

Entre los 3 y 5 años es muy frecuente el miedo a la oscuridad y a lo desconocido, pero también pueden tener miedo a las máscaras, a separarse de sus padres, a caerse y hacerse daño…

Cuando los miedos no desaparecen en la infancia pueden continuar hasta la edad adulta. De ahí la importancia de ayudar al niño a superar sus miedos.

¿Cuáles son las 4 R?

Razonar, reconfortar, relajarse y representar.

Veamos en qué consisten:

1-Razonar:

Muchos miedos aparecen porque la capacidad del niño de razonar es muy inferior a su capacidad de ir asimilando las innumerables experiencias que le rodean.
Por eso es necesario a veces el explicarle por qué ese miedo concreto no tiene fundamento. Por ejemplo, un niño puede tener miedo a que le saquen sangre para un análisis porque podría pensar que se le saldrá toda la sangre. En ese caso el razonarle la cantidad de sangre que tiene el cuerpo y cómo ésta se coagula puede mitigar ese miedo.

2-Reconfortar:

Reconfortar es apoyar al niño mientras se enfrenta al miedo. Se trata de estar al lado del niño, con palabras de ánimo mientras se acerca al objeto, animal o situación temida.
Reconfortar no es sobreproteger, evitarle el enfrentarse, sino ayudarle, ser un apoyo.

3- Relajarse:

Hay que enseñar al niño a relajarse, ya que las sensaciones de relajación son contrarias o incompatibles con la ansiedad y el miedo. Cuando un niño se enfrenta de manera relajada a la situación temida es más probable que consiga vencer el miedo.


4- Representar la situación temida:

Para superar el miedo el niño tiene que acabar enfrentándose a la situación.
Las “3 R” anteriores (el razonar que algo no es peligroso, el sentir una ayuda del adulto, el estar tranquilo) son requisitos previos, pero el miedo solo se podrá superar si el niño se enfrenta a él.

Una ayuda importante a la hora de enfrentarse a una situación temida es la de dividir la experiencia en pequeños pasos o etapas. Por ejemplo, ante el miedo a los perros, presentamos al niño cromos o fotografías de cachorros, más tarde de perros más grandes, luego ver un perro desde lejos, jugar en un parque donde hay un perro, …, para finalmente acercarse a acariciarlo.

El niño debe ir superando cada uno de esos pasos sin sentir excesivo miedo, en caso contrario habría que hacer los pasos más pequeños.