LA COMIDA
En nuestra sociedad la comida constituye la principal toma de
alimentos del día y es el momento de encuentro que favorece la
relación familiar y la enseñanza-aprendizaje de los hábitos
básicos de alimentación. Por ello, se debe propiciar un clima
tranquilo, sosegado, sin interferencias (TV, radio, animales...)
para que el momento de la comida resulte siempre placentero.
Evitaremos, en lo posible:
– la anarquía en los horarios.
– la preparación de alimentos a última hora.
– las interrupciones largas entre plato y plato.
– los gritos, regañinas, correcciones constantes.
– el comer con mucha rapidez.
– las situaciones incómodas por falta de espacio.
Por el contrario, procuraremos estimular las conductas adecuadas
con refuerzos positivos, del tipo:
“Comes como un mayor”
“Da gusto veros comer”
“Mañana os prepararé una sorpresa”
En cuanto a lo que se debe comer, responderá a una dieta
variada, equilibrada y acorde a las necesidades de los
comensales, cuidando su presentación.
LA MERIENDA
La merienda es una costumbre de nuestra cultura muy extendida
desde edades muy tempranas. Los hábitos familiares van a
determinar el tipo de alimentos de esta comida.
No obstante, es conveniente tener en cuenta que éstos han de ser
variados, no muy elaborados y que la merienda debe ser algo
frugal que dé paso a la cena.
LA CENA
Deberíamos tender a que la cena sea otro momento de encuentro
alrededor de la mesa, de forma relajada, y evitar elementos de
dispersión. Procuraremos que tenga lugar lo antes posible para
que nos permita hacer la digestión antes de acostarnos; por
ello, la cena debe ser ligera.
Tomado de: "Orientaciones familiares sobre hábitos de comida".
Departamento de Educación y Cultura del Gobierno de Navarra