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CÓMO ACTUAR ANTE LAS PESADILLAS |
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CÓMO ACTUAR ANTE LAS PESADILLAS |
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Qué son las Pesadillas: Las pesadillas son sueños desagradables que hacen que el niño se despierte con sentimientos de terror y angustia. Las pesadillas para los niños son experiencias más angustiosas que para los adultos. Sobre todo en el caso de los niños más pequeños que no son capaces de distinguir el mundo de los sueños de la realidad. En que se diferencian las Pesadillas de los Terrores Nocturnos: Es fácil saber si un niño ha sufrido una pesadilla o un terror o pavor nocturno. -Las pesadillas suelen ocurrir al final de la noche (fase de sueño REM o de movimientos oculares rápidos) mientras que los terrores nocturnos ocurren en las fases de sueño profundo de las primeras horas del sueño. -Cuando un niño se despierta de una pesadilla se muestra menos inquieto y tenso y con menor aceleración del pulso y la respiración que en el caso de sufrir pavor nocturno. -Al niño que tiene una pesadilla se le despierta fácilmente y se tranquiliza con la presencia y la atención de los padres, lo que no sucede en el terror nocturno -El niño recuerda el contenido del sueño una vez que se despierta de la pesadilla. Sin embargo, a la mañana siguiente el niño que sufrió terror nocturno no se acuerda de nada. Cuando y por qué ocurren: Las pesadillas suelen comenzar en el tercer año de vida del niño para hacerse más frecuentes alrededor de los 5 años. Es un problema de sueño muy frecuente (se calcula que alrededor del 25% de los niños sufren pesadillas). -Las pesadillas por lo general son provocadas por acontecimientos de la vida diurna. Las pesadillas suelen ser el reflejo de preocupaciones, angustias y miedos reales del niño. Esos miedos e inseguridades la mayoría de las veces son normales en el proceso de crecimiento e independencia de los niños, que tienen que ir separándose poco a poco de sus padres y que tienen que adaptarse a situaciones cada vez más exigentes (guardería, colegio, etc.). -También podrán producirse por otras situaciones que provocan miedo e inseguridad (separación de los padres, situaciones de acoso escolar, amenazas de adultos, accidentes, etc.) o también por el miedo provocado por imágenes violentas de la televisión o incluso por historias de miedo que se le cuentan. -Enfermedades, procesos de fiebre y algunos medicamentos que influyen en el sueño también pueden originar pesadillas. Qué hacer ante un episodio de Pesadillas: -Cuando un niño se despierta aterrorizado por haber sufrido una pesadilla lo mejor es intentar tranquilizarle, acariciándole, distrayéndole y dándole seguridad. No hace falta que en ese momento nos cuente el sueño, simplemente quedarnos con él hasta que se tranquilice y vuelva a dormirse. ¿Pueden evitarse las Pesadillas? Ya se ha comentado que se trata de episodios normales en el proceso de crecimiento del niño. Sin embargo, se pueden tener en cuenta estos consejos para evitar que las pesadillas se puedan convertir en un problema: -No dar excesiva importancia a las pesadillas ni hacer que por ellas vuelva a la cama de los padres, lo que se convertiría en un premio y podría aumentar su frecuencia. -Procurar que el niño tenga un periodo de tranquilidad antes de acostarse, evitando los juegos violentos, películas de terror, historias de miedo, etc. -Hablar al día siguiente del sueño que le provocó el miedo para intentar tranquilizarle. Hay que hacerle ver que sólo se trata de un sueño, que eso le pasa también a los adultos pero que no se corre ningún peligro. -El hablar con él también nos dará pistas de sus preocupaciones y angustias en la vida diaria, de modo que podamos ayudarle a superarlas. Finalmente, si las pesadillas son muy frecuentes, se repite el mismo temor en el sueño, y se observan miedos e inseguridades en la vida diaria, es aconsejable consultar con un psicólogo. |
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