SIN CONSECUENCIAS NO HAY LÍMITES

 

 
 
 
PsicologoEscolar.COM MAS ORIENTACIONES ARTÍCULOS

SIN CONSECUENCIAS NO HAY LÍMITES

 

Celos

 

No es posible educar sin aplicar consecuencias. Tanto buenas como malas consecuencias.

 

Un límite es una norma expresada en palabras: ‘Puedes hacer esto, pero no esto otro…’

 

Pero es normal y hasta bueno que los niños cuestionen los límites, se acerquen a ellos y los sobrepasen. Así son los niños pequeños.

 

Los limites físicos también existen y los niños los cuestionan igualmente. Pero saltarse los límites físicos lleva aparejado consecuencias naturales (Si corro muy rápido y sin cuidado, tropiezo y me caigo, si toco el fuego me quemo, etc.).

 

Lo  mismo ocurre con los límites educativos. Si se saltan hay que aplicar consecuencias. Eso es educar. Si se saltan y no se aplican consecuencias, lo que se aprende es a saltarse los límites. Eso es malcriar.

 

Cuando aplicamos consecuencias educativas de una manera coherente y sistemática los niños aprenden que cumplimos lo que decimos, se portan mejor y colaboran.

 

Si, por el contrario, nos mostramos débiles y no aplicamos las consecuencias, los niños se arriesgarán a saltarse los límites e intentarán que no les vuelva a pasar nada.

 

¿Qué clases de consecuencias hay?

Ya hemos visto que son de dos tipos: naturales y lógicas

¡Cómo aplicar consecuencias?

-          La consecuencia hay que aplicarla de manera inmediata a la conducta inadecuada o al incumplimiento de la norma. Es la mejor manera de que se asocien conducta y consecuencia.

 

-          La consecuencia hay que aplicarla sistemáticamente, es decir, en todas las ocasiones. No se trata de ser más blandos o más duros según el estado de humor que se tenga en ese momento.

         

-          La consecuencia hay que aplicarla con respeto. Es decir, manteniendo la calma, sin criticar ni humillar al niño. La consecuencia no va contra el niño sino contra su conducta, que queremos y creemos que puede mejorar.

   

-          La duración de la consecuencia no debe ser larga. No es necesario mandar a un niño de 5 años a su habitación media hora. Es igual, o más efectivo hacerlo durante 5 minutos.

 

-          Una vez aplicada la consecuencia, hacer borrón y cuenta nueva. Así trasmitimos al niño que confiamos en él.

 

Disciplina
Hiperactividad
Acoso Escolar
Enuresis
Tartamudez

Miedos

Deberes

Comidas

Habilidades Sociales

Autocontrol

Abuso Sexual

Adicción Internet

Autonomía

Disciplina Positiva

Autoestima

Valores

Errores de Lectoescritura

Inteligencia Emocional

Memoria

Estimulación del Lenguaje

Situación Crítica

Libros Educativos

Timidez

Reflexiones educativas

Adolescencia

Grafomotricidad

Aprendizaje Cooperativo

Divorcio

Estrategias de colaboración

Ortografía

Prevención consumo de drogas

Dislexia

Resolución de Conflictos

Madurez lectora

Autoinstrucciones

Límites

Mal comportamiento

Trastornos del sueño

Aprendizaje en casa

Escritura

Autoaprendizaje

Control Esfínteres Diurno