EDUCACIÓN EN VALORES: EDUCAR PARA LA PAZ: VIOLENCIA DIRECTA, CULTURAL Y ESTRUCTURAL  

 

 

 

 
 
 

Desde la perspectiva de la paz positiva se diferencia entre violencia
directa, cultural y estructural, así como entre violencia y agresividad.
Siempre ha habido dos grandes corrientes: la que considera que la violencia
es innata al ser humano y la que considera que es algo aprendido.
Desde la educación para la paz, al diferenciar entre agresividad y violencia,
se considera que la primera es innata, mientras la segunda es
aprendida. Definimos agresividad como aquella fuerza vital que nos
hace ser personas y no marionetas. Se trata de aquella fuerza que nos
permite afirmarnos y que podríamos vincular a la asertividad, la fuerza
vital o el instinto de supervivencia. Esta fuerza vital es canalizada y educada
por los diferentes medios de socialización: medios de comunicación,
familia, escuela, entorno social, etc.
No obstante, la agresividad puede canalizarse como fuerza destructiva.
Es lo que definimos como violencia. Se trata de aquella fuerza empleada
para destruir a un ser humano en algo que le es fundamental para
serlo. Podemos diferenciar tres tipos de violencia: la directa, la cultural y
la estructural.
La violencia directa es la que todo el mundo ve y considera como tal.
Se trata de la violencia sanguinaria, los actos de violencia. Es fácilmente
reconocible y públicamente denostada. Aun causando miles de muertes,
no es la más destructiva. Pensemos en el mayor asesino de la historia,
aquella persona que con sus propias manos o un arma haya matado
a más gente. ¿De cuántas víctimas estamos hablando? ¿De 100, 500? Por
macabra que sea, no es la que más víctimas causa.
La violencia cultural, según la define Galtung (1998), “tiene que ver
con todos aquellos aspectos de la cultura (religión, ideología, lenguaje,
arte, ciencias…) que pueden ser utilizados para justificar o legitimizar la
violencia directa o estructural”. Se concreta en canciones, chistes, historias,
películas, anuncios, costumbres, rituales… y van creando un marco
ideológico y conceptual a la violencia directa.
Por otro lado, nos encontramos con la violencia estructural. Es la
denominada violencia de “guante blanco”. Se trata de las estructuras
violentas: la injusticia social, la opresión... Es una violencia doblemente
dañina: primero, porque está más oculta y muchas veces no es reconocida
como tal, y segundo, porque está en la raíz y es la causa de la mayor
parte de las violencias directas. Es una violencia que mata a millones de
personas cada año: de hambre, de enfermedades curables, de miseria...
y a aquellas personas a las que no mata las mantiene en una situación de
indignidad humana.
La violencia cultural y estructural son la raíz y principal causa de la
violencia directa. Y la violencia directa fomenta y hace crecer la violencia
cultural y estructural.
Otra forma de canalizar la agresividad es la no violencia. Se trata de
agresividad, de fuerza, pero constructiva. Empleada para transformar y
mejorar las condiciones de vida. Aunque está cercano al concepto positivo
de paz, va todavía más lejos, haciendo de la coherencia entre fines y
medios, y entre compromiso personal y social sus puntos fundamentales.
Una última forma de canalizar la agresividad sería su anulación: el
conformismo, la sumisión. Es la que está más extendida aunque, normalmente,
creamos que lo es la violencia. Cuando hablamos de acoso escolar,
acoso entre iguales, no sólo tiene que ver con un agresor y una víctima,
sino con una gran parte de personas que están callando, mirando
para otro lado, no haciendo nada para evitarlo y, en gran medida, por lo
tanto, siendo cómplices. No es tan raro que en cualquier contexto haya
agresores, pero si toda la comunidad responde unida, lo que no habrá es
personas aisladas, débiles… que se puedan convertir en sus víctimas ya
que el grupo responderá como tal no permitiéndolo.
La educación para la paz intimista parte del enfoque de la paz negativa
y su objetivo principal es acabar con la violencia directa, con los actos
de violencia. El objetivo educativo será crear un clima de clase agradable
en el que todos y todas nos llevemos bien.
La educación para la paz conflictual parte del enfoque de la paz positiva
y tiene como objetivo principal ayudar a reconocer y enfrentar la violencia
cultural y estructural que se da en todos los ámbitos de la vida,
incluido el marco escolar.
La educación para la paz conflictual supone afrontar los tres tipos de
violencia y poner en marcha en los centros educativos una serie de cambios
culturales y estructurales, más allá de afrontar “sólo” los comportamientos
o conductas. Sin ellos, las acciones puntuales que podamos realizar
no dejan de ser parches que no producirán cambios importantes.
1. Cambios culturales: tener una visión positiva y pedagógica del conflicto,
darnos cuenta de nuestro papel como educadores y no sólo como
transmisores de contenidos, comprender que educar nos compromete
no sólo como profesionales sino también como personas, que
nuestras actitudes educan y que hay que cuidar y explicitar el currículum
oculto.
2. Cambios estructurales. Algunos básicos serían:
a. Darle una importancia central a la tutoría y al plan de acción tutorial.
Explorar la tutoría compartida, las tutorías entre iguales.
b. Crear un espacio para que el alumnado tome la palabra y participe:
la asamblea de clase.
c. Revisar la distribución del espacio, favoreciendo un uso compartido
y que dé opciones a todos y todas. Se debe fomentar que el
alumnado haga suyo el espacio, participando en su distribución y
decoración: tanto la clase, con una distribución que favorezca el
trabajo y aprendizaje cooperativo, como el patio, con una distribución
y propuestas que no excluyan a nadie, por edad, sexo…
d. Promover las agrupaciones flexibles tratadas de forma heterogénea:
refuerzo dentro del propio grupo, aprendizaje cooperativo,
adaptación curricular y metodológica, etc.
e. Diseñar alternativas eficaces y pedagógicas a la sanción y al castigo.
f. Elaborar los horarios de acuerdo a criterios pedagógicos, atendiendo
y favoreciendo la puesta en práctica de los puntos anteriores.


Información extraída del Portal del Ministerio de Educación, Política Social y Deporte.

Índice

INTRODUCCIÓN: ¿QUÉ ES LA PAZ?

ORGANIZACIÓN: CONSENSO, PARTICIPACIÓN...

METODOLOGÍA: EL ENFOQUE SOCIO-AFECTIVO

VIOLENCIA DIRECTA, CULTURAL Y ESTRUCTURAL

LA NO VIOLENCIA Y LA EDUCACIÓN PARA LA PAZ

COMPONENTES DE LA EDUCACIÓN PARA LA PAZ: CONTENIDOS COGNITIVOS

ACTITUD DEL EDUCADOR Y EDUCADORA: CURRÍCULUM OCULTO,VALORES,PROFECÍAS AUTO-CUMPLIDORAS...

 
 
 

 

 
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